Violencia contra los mayores: un mal silenciado que crece en pandemia


Se subestima, se naturaliza a tal punto de no llegar a verlo. Pero el maltrato contra las personas mayores está ahí y crece en pandemia de forma invisible, en el espectro que abarca desde el simple hecho de ignorar o no tomar en cuenta sus deseos o necesidades, hasta tipos de violencia física, abuso económico o sexual.

Por eso, en el Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, se busca no solamente dar cuenta de que estas formas de maltrato existen, sino también visibilizar sus implicancias, reconocer qué es un abuso y saber adónde acudir en caso de sufrirlo, o de que un familiar lo padezca.

Si bien es una violencia que se denuncia poco, hay estimaciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que entre un 4 y un 6 por ciento de las personas mayores sufrieron algún tipo de abuso o maltrato. Varios son los “factores de riesgo” que hacen que este grupo etario sea víctima de violencia, un mal que se agrava en pandemia.

“Estos factores son tanto individuales (como la mala salud física o mental de la víctima), relacionales (como compartir la vivienda, o cuando el agresor depende económicamente de la persona mayor), comunitarios (la falta de apoyo social y el aislamiento, que incrementa la probabilidad de ser maltratado por sus cuidadores) y socioculturales ”, resume Romina Rubin médica clínica y geriatra, dirección general del hogar LeDor VaDor.

“En este último ámbito aparecen los estereotipos y las formas de representación de las personas mayores como frágiles, débiles y dependientes. También se incluye como factores de riesgo la falta de recursos económicos para afrontar los costos de los cuidados ”, agrega.

Tipos de violencia

Las personas mayores pueden padecer varios tipos de violencia: física, psicológica, sexual, económica, financiera e institucional; “pudiendo ser esta última por acción u omisión, o sea, por la falta de medidas para evitar estos padecimientos”, explica la profesional.

La violencia psicológica es la predominante en países de Latinoamérica. Foto Shutterstock.

Si hablamos de Latinoamérica, la tipología que más prevalece es el maltrato psicológico, y suele darse en mayor frecuencia en mujeres que en varones, seguido por el maltrato financiero.

Claro que el maltrato verbal o físico es el más evidente, pero es importante remarcar que en muchas ocasiones la violencia adquiere una forma invisible, y se genera en el marco de una relación de confianza con alguien cercano.

“La violencia psicológica suele ser la menos evidente, son prácticas que están naturalizadas. La negligencia también es una forma muy común de maltrato a las personas mayores que se basa en la falta de conocimiento y formación: un ejemplo de esto es que, en una consulta, el profesional se dirija al hijo y no al padre, que es quien consulta ”, sostiene Rubin.

Suele decirse que los maltratos ocurren mayormente en instituciones que en realidad deberían cuidarlos, aunque también pueden provenir de los familiares.

“Los establecimientos institucionales dan lugar a que se produzca el maltrato cuando no están preparados, capacitados o no cuentan con recursos para dar una atención adecuada. Esto abarca tanto el nivel de atención sanitaria, los servicios sociales y el entorno físico, así como la formación y la remuneración del personal, que muchas veces soporta una carga de trabajo excesiva. Actualmente, se está trabajando para profesionalizar los servicios de cuidado y reducir de esta manera el riesgo”, explica.

Un escenario que se agrava en pandemia

Si bien es una realidad que la pandemia causó estragos respecto al estrés, la ansiedad y la angustia en toda la población, lo cierto es que las personas mayores ya se encontraban de alguna manera en desventaja.

Así lo confirman datos de la ONG HelpAge International: el maltrato contra personas mayores en todo el mundo se ha incrementado desde la pandemia.

El aislamiento de las personas mayores suele ser un obstáculo a la hora de denunciar. Foto Shutterstock.

El aislamiento de las personas mayores suele ser un obstáculo a la hora de denunciar. Foto Shutterstock.

“Lamentablemente, la llegada de la pandemia de COVID-19 amplificó problemáticas que las personas mayores ya venían enfrentando, como la violencia, la negligencia, el abuso y el abandono. Y esto se da por distintos motivos: en algunos casos el aislamiento social ha incrementado su soledad, y en otros, la convivencia debido a las medidas de cuarentena ha incrementado las situaciones de abuso doméstico por parte de los familiares ”, relata Rubin.

A dónde acudir

Según un estudio de la OMS de 2017, sólo se denuncia 1 de cada 24 casos de maltrato a personas mayores. Afortunadamente, en los últimos años han surgido alternativas que solicitar ayuda en estos casos.

​”En CABA por ejemplo, existe el Programa Proteger, que a través de un equipo multidisciplinario ofrece asistencia y acompañamiento a las personas mayores víctimas de distintos tipos de violencia. Lo primero que tiene que hacer la persona es pedir ayuda, no quedarse callada. Pero para eso, es importante concientizar y que exista en la sociedad  un reconocimiento sobre las distintas formas de maltrato”, señala la médica.

"Tenemos que entender al envejecimiento como un proceso natural" afirma Romina Rubín, directora del hogar LeDor VaDor, unidad Formadora del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

“Tenemos que entender al envejecimiento como un proceso natural” afirma Romina Rubín, directora del hogar LeDor VaDor, unidad Formadora del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Según la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, el maltrato es toda acción u omisión contra una persona mayor, que produzca daño a su integridad física, psíquica o moral, o que vulnere el goce de los derechos humanos y libertades fundamentales.

“Como sociedad, tenemos que entender al envejecimiento como un proceso natural que debe ir acompañado de seguridad, dignidad y disfrute de la vida. Debemos ser empáticos, todos vivimos envejeciendo”, concluye Rubin.

Campaña​

LeDor VaDor es una organización sin fines de lucro que brinda cuidados y atención integral a los adultos mayores de la comunidad judía. Su misión es dar respuesta a las necesidades de las personas mayores de la comunidad judía que no cuentan con recursos económicos o familia y se encuentran en situación de fragilidad. La institución sostiene un modelo de financiamiento solidario.

Están llevando a cabo la campaña “Abracemos Vidas Mayores” con el objetivo de recaudar fondos para que más personas mayores en situación de vulnerabilidad social y económica puedan ingresar al Hogar. Para colaborar, se dębe ingresar a sus redes sociales el 15 y 16 de junio.





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