Vecinos de Casares reclaman el incumplimiento de la Ley 13.879 y Ordenanza Municipal 3.985

Como es de público conocimiento, luego de casi 40 años sin casos de rabia en la Provincia de Buenos Aires, se sucedieron recientemente dos casos fatales de rabia, uno de los cuales fue una mujer de 33 años, mordida por un gato asilvestrado (no domesticado).

Según la ley de profilaxis contra la rabia, para esta epidemia poder ser controlada, se debe vacunar al 70% de la población canina y felina. En el caso de la provincia de Buenos Aires, es el gobierno provincial el encargado de abastecer, en forma gratuita, las vacunas antirrábicas a cada gobierno municipal.

A su vez, para que esta vacunación sea efectiva, debe ir acompañada de un plan de castraciones masivas que permita controlar los nacimientos. De lo contrario, jamás se podría abarcar a todos los animales ni alcanzar al porcentaje de vacunación establecido en el manual de aplicación de la mencionada ley.

Dichas castraciones deben ser masivas, gratuitas, abarcativas, extendidas, sistemáticas y tempranas. Como lo indica el programa de equilibrio poblacional de perros y gatos, propuesto por la red de políticas públicas, organización solidaria que nuclea a profesionales de la medicina veterinaria y humana, la educación, la comunicación, abogados, funcionarios y otros, especializados en políticas públicas de salud humana, animal y ambiental.

Este programa debe aplicarse como política de estado, a partir de un control eficiente de los nacimientos de perros y gatos, para evitar las consecuencias de su sobrepoblación, entre las que se cuentan enfermedades zoonóticas, accidentes de tránsito, mordeduras, abandono, maltrato animal, roturas de bolsas de basura, peleas entre vecinos, etc.

Desde el comienzo de la pandemia, por DNU presidencial, la atención veterinaria fue declarada como “servicio esencial”, es decir que el mismo no puede verse interrumpido, ya que se pueden realizar las castraciones y la vacunación antirrábica respetando los protocolos de cuidado correspondientes al Covid-19. 

En nuestro municipio, el servicio de castraciones se encuentra reducido a “sólo urgencias” (sic) desde hace ya más de 2 meses, y suspendido en su totalidad desde el inicio de la pandemia en las localidades vecinas. Esto implica que muchos vecinos se encuentren a la espera de un turno desde hace meses, además de las consecuencias anteriormente mencionadas.

La situación aquí expuesta retrasa la inmediata puesta en funcionamiento de nuestro móvil de castración, perjudicando a nuestra comunidad y no cumpliendo a su vez con la Ley 13.879 de control poblacional (sancionada en 2008) y de la cual deriva la Ordenanza Municipal 3.985 (y su modificación Ordenanza 4048/19), que obliga a los municipios a realizar castraciones masivas hasta controlar la cantidad de animales con los hogares disponibles para albergarlos.

Al mismo tiempo, para poder responder a la alta demanda de turnos y optimizar los recursos, el personal debería capacitarse para trabajar en el sistema conocido como “castración a ritmo de campaña”. Dicha capacitación fue ofrecida en forma gratuita por los representantes del municipio de Almirante Brown en la reunión de zoom del día 23 de febrero de 2021. Este municipio, uno de los más grandes del conurbano bonaerense, con más de 600.000 habitantes, es pionero en la aplicación de esta técnica, logrando el equilibrio población de perros y gatos en todo su territorio desde hace ya 25 años.

Fuente: Viviana Basualdo, voluntaria miembro de la red de políticas publicas del grupo que abarca 135 municipios de la provincia de Buenos Aires.

Foto Ilustrativa: Experto Animal