Una cadena que genera 100 mil empleos comienza a deteriorarse


Desde la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) pusieron de relieve algunos datos interesantes sobre el complejo exportador de carne y cómo la reciente medida de suspensión de exportaciones afectará de manera directa al empleo en Argentina.

“En total la cadena de la carne de vaca genera más de 400 mil empleos de forma directa e indirecta”, y en un contexto social y económico alarmante “con 42% de pobreza”, esta medida causará más daño que beneficios al conjunto de la sociedad. Son 100 mil familias perjudicadas, porque hay 100 puestos directos de trabajo vinculados a la cadena.

“No es culpa de la carne. Al contrario, la cadena de la carne vacuna para exportar moviliza miles de empleos y vuelve con inversiones a las distintas zonas del país”, destaca FADA en su informe y añade: “1 y de cada 4 pesos sobre el kilo de carne son impuestos. En el kilo de carne pagamos hoy en día 28% de impuestos. Consumimos 48 Kg. carne vacuna por persona, por año, pero a su vez, exportamos el 29% de la producción. El problema del precio no es lo que se va, porque nos alcanza para nuestras mesas, el problema es el acceso al consumo, sin empleo y bajo poder adquisitivo”.

Por su parte, desde el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, manifestaron que la decisión anunciada “está lejos de aportar soluciones para atacar el flagelo de la informalidad y sus nefastas consecuencias sobre el sector, tiene efectos negativos económicos, financieros y comerciales a futuro”.

“Generará un daño innecesario”, advierten también de la Cámara Argentina del Feedlot. “Será muy perjudicial para el productor en la categoría vaca conserva y manufactura que no tienen consumo interno ni en carnicerías ni en supermercados y representan más del 70% de las exportaciones actuales”.

Señalan que podrá verse alguna posible baja temporal de los precios por esta medida, pero que “será contraproducente en el mediano y largo plazo en función de la baja en la producción de kilos con una menor oferta futura por desaliento y ralentización de los procesos de engorde, incluyendo productores que dejaran la actividad”.

¿Qué pasó cuando se cerraron las exportaciones en 2006?
Datos aportados por FADA indican que el precio subió igual: “El kilo de asado pasó de 2,70 dólares en 2006 a 8 dólares en 2012, hoy vale 6,80 dólares. Era por 180 días, pero terminaron siendo 9 años”.

Además, se cerraron 138 frigoríficos y desaparecieron de la actividad unos 30.000 productores ganaderos, según datos aportados por la Asociación Argentina de Angus, quien también se expresó recientemente en contra de la medida anunciada por el Gobierno. “Se perdieron 10 millones de cabezas y mercados que mucho costo conseguir”, subrayaron.



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