Un año del boom del yoga en pandemia: por qué no para de sumar seguidores


El yoga es una disciplina milenaria que brinda salud física, emocional y mental y que favorece un equilibrio en esos campos. No solo se trata de posturas, sino de una filosofía de vida que permite a las personas ser más conscientes de sus pensamientos y liberarse de ciertos patrones, del estrés y de la ansiedad, entre otros múltiples beneficios.

Por todas estas características es que el yoga, que desde hace muchos años se encuentra en crecimiento en Argentina, vive un boom desde el inicio de la pandemia de coronavirus. Con el confinamiento, nuevos seguidores adoptaron la práctica a través de clases virtuales y ahora se ven en plazas y salones. Según instructoras consultadas por Clarín, los nuevos “yoguis” llegaron en busca de un refugio ante la incertidumbre abierta por la crisis sanitaria. Y se quedaron.

“Todos necesitamos un espacio donde reciclarnos, armonizarnos y la práctica de yoga integra valiosísimas técnicas (posturas psicofísicas, técnicas de concentración y meditación, técnicas de purificación, etc) al mismo tiempo es una filosofía de vida, una mirada ante el mundo. Este conjunto de herramientas útiles conduce al practicante a un nivel vibratorio elevado, manteniéndolo sano ante la incertidumbre y dualidad. Todo esto, sumado a la virtualidad, generó una apertura, permeabilidad y un alcance masivo que antes era impensado“, dice Lola Quezada, coordinadora del área Yoga y Bienestar del Centro Cultural de la India, Güngur Indian Fine Arts, que organiza este fin de semana el Primer Congreso Internacional de Yoga Tradicional, que podrá seguirse en forma virtual (ver abajo).

“Las personas durante el confinamiento descubrieron que lo material y el consumismo ya no pueden estar en primer plano. El encierro y estar solos les sirvió para hacer una introspección y han iniciado una búsqueda por conectarse con ellos mismos y con nuevas herramientas que le aporten valor a su vida. El yoga es una disciplina psicofísica emocional y como toda filosofía ‘enseña a vivir’ y responde a esa nueva necesidad que se ha generado en la sociedad a raíz de este difícil contexto”, analiza Alelí Peiró, profesora de yoga, pionera de Yoga Trekking y autora de siete libros sobre esta temática.

Muchos nuevos seguidores se sumaron a través de clases virtuales durante la cuarentena.

Coincide Cristina Giménez, profesora internacional de yoga de El Arte de Vivir. Considera que esta práctica atrajo nuevos seguidores “porque todos tuvimos que quedarnos quietos y mirarnos, ver nuestras casas, nuestros miedos, nuestras familias, nuestros patrones y, en muchos casos, no nos gustó lo que observamos. Por lo tanto, comenzó una búsqueda personal de estar bien, de ser felices con lo que tenemos. Esta pandemia vino a mostrarnos que lo valioso es lo que somos, no lo que tenemos, por eso considero que la gente empezó a hacer yoga, a cuidarse a cocinarse, a disfrutar más.”

Estabilidad, equilibrio emocional y físico, conectar con el aquí y ahora, poder disfrutar el presente, mejorar vínculos y las maneras en las que se reacciona ante lo desconocido y lograr estar en eje con uno mismo son algunos de los beneficios que el yoga proporciona, especialmente, en estos tiempos de pandemia, destacan las instructoras.

“Hay una realidad y es que tendemos a vivir automatizados por la rutina, eso nos lleva a no poder conectarnos con el presente, hasta que en algún momento la vida nos pone una prueba límite por delante y llega el famoso clic que despierta la necesidad de conocer herramientas que nos hagan sentir bien. Estamos entrando en una era espiritual, recién comenzando, y es sorprendente la cantidad de personas que se sumaron a las prácticas del yoga y la meditación”, dice Alexia Cabarcos, profesora de meditación.

Y continúa: “Cuando comenzó la pandemia no nos daban las manos para atender las necesidades y consultas de las personas, hubo como una cierta crisis de desesperación donde te escribían para resolver el problema ayer. La ansiedad se apoderó de mucha gente y eso es una cadena que sigue con el estrés, el cansancio, la falta de interés, y la perdida de vínculos. En la actualidad modificamos la forma de dar respuesta a esas necesidades, ya que en un principio todo fue de manera virtual y no es lo mismo que poder vernos.”

Las plazas se convirtieron en el nuevo lugar de reunión. Foto Orlando Pelichotti/ Los Andes

Las plazas se convirtieron en el nuevo lugar de reunión. Foto Orlando Pelichotti/ Los Andes

Múltiples beneficios

En relación a los beneficios de esta práctica, Quezada destaca el hecho de que aumenta la inmunidad y la concentración, reduce el estrés y estabiliza el estado de ánimo, genera condición de confianza y optimismo, conduce a la calma mental y paz interior.

Cabarcos suma que ayuda a entrenar la mente y a reprogramar nuestro disco rígido interno que viene lleno de mandatos y de metas a cumplir que, por lo general, vienen heredadas desde la familia o la sociedad.

Hábitos saludables. Meditación. Yoga. Descanso. Alimentación saludable. Ejercicio. Dejar de fumar. Foto Shutterstock.

Hábitos saludables. Meditación. Yoga. Descanso. Alimentación saludable. Ejercicio. Dejar de fumar. Foto Shutterstock.

Congreso en Argentina

Es tal el interés que viene despertando el yoga en los últimos tiempos que el sábado 13 y el domingo 14 de marzo se llevará a cabo el Primer Congreso Internacional de Yoga Tradicional.

El encuentro, que se desarrollará en forma virtual gracias a la organización del Centro Cultural de la India–Güngur, Indian Fine Arts con el apoyo y aval de la Embajada de la India en la Argentina y el Ministerio de Cultura de India, tiene como objetivo dar visibilidad a perspectivas innovadoras y, al mismo tiempo, resguardar las valiosas tradiciones.

“En este primer Congreso Internacional hemos convocado a grandes exponentes del campo del yoga. Habrá clases magistrales, charlas, presentación de libro, exposiciones y prácticas en vivo”, puntualiza Quezada.

Las actividades son gratuitas, pero con acreditación previa en www.gungurcongresos.com



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