TV Nostra: el inesperado cruce entre Diego Ramos y Ángela Lerena


Cuando José María Listorti y su esposa, Mónica González, subieron a las redes un clip de humor en el que él evitaba escucharla encendiendo una licuadora, seguramente no pensaron en la polémica que iba a despertar. Este miércoles, en TV Nostra, Jorge Rial y sus panelistas analizaron el tema e, inesperadamente, se produjo un fuerte cruce entre dos de ellos.

Todo comenzó cuando Ángela Lerena se refirió al segundo clip que compartió la pareja. “Para salir del estereotipo de que la mujer es una rompe los quinotos con el tema del colegio, como si fuera un problema solo de la mujer, y el hombre pone la licuadora para no escucharla, recurren al cliché de que la mujer no quiere escuchar a su marido hablar de fútbol. Está bien, no es para cancelar a nadie, pero a ver si logramos salir de los estereotipos porque hay gente que se siente dolida”, comenzó expresando la periodista deportiva.

Y ejemplificó: “A mí, desde los 5 años me dicen torta, lesbiana, machona, que no querría ser mi novio, que las rodillas raspadas… porque me gusta el fútbol. Y me dijeron mil veces ‘vos fútbol no’. Trabajando en empresas de periodismo deportivo, en los pasillos me decían ‘vos no porque sos mujer’… El estereotipo de que a la mujer no le gusta el fútbol es pesado”.

“Pero te causó gracia, porque te estabas riendo cuando lo viste, recién”, interrumpió Diego Ramos, refiriéndose al clip de Listorti y su mujer que acababan de reproducir. Esa intervención terminó despertando una discusión que escaló hasta tocar cuestiones personales. “Me dio gracia que quieran salir de un estereotipo usando otro. No están bien asesorados”, se justificó Lerena.

Pero su justificación no le bastó a su compañero. “Entiendo tu postura y tu mirada, pero entiendo también que ciertos estereotipos, cierto aborde irónico y satírico de las cosas funciona para exponer situaciones que estamos viviendo”, afirmó el actor.

“Una cosa es que cuestiones el cliché y otra que lo reproduzcas acríticamente y de esa manera estás enseñando a más personas el mismo cliché”, refutó la periodista.

Gabriel Olivieri, otro de los panelistas, aportó que muchas veces le pasa que su pareja le habla y él no lo escucha. Ramos, a su vez, contó que su novio suele colgarle el teléfono en medio de una conversación. “Es problema de ustedes”, respondió Lerena, ofuscada. Y agregó: “También te podés reír de un gordo porque no puede jugar a la pelota o porque pisa la pelota y se cae, pero está mal”.

“¿De qué podemos reírnos, entonces”, preguntó el conductor, luego de indicar que el sentido del humor argentino suele ser ácido y hasta negro en algunas ocasiones. “Reíte del poderoso, que total tiene poder y no le importa. Reíte del político. Reíte del rico. Los invito a reflexionar, pero si no quieren no reflexionen, no hay ningún tipo de inconveniente”, chicaneó la periodista. Y continuó: “A mí no me importa que se burlen de los viejos, porque yo no soy vieja; no me importa que se burlen de los gordos. Ahora, cuando vos te ponés en el lugar del otro te das cuenta de que no está bueno. Cuando alguien te dice que un estereotipo te lastima está bueno reflexionar, no decirle al otro que está exagerando. Tenemos que construir un mundo con lugar para todos”, cerró.

“Pero es un estereotipo y lo están mostrando con humor. Para mí está clarito que no están de acuerdo con eso. Cuanto más forzado lo hacen, más subrayado está que se trata de humor y más me doy cuenta de que no se tratan de esa manera. Hace unos años se viralizó una situación calcada, de una madre con un niño, que cuando quería hablar la madre le ponía una licuadora“, recordó Ramos, y sus dichos terminaron enojando a su compañera.

“Si hubiera un niño muerto cada 26 horas a manos de su mamá, ¿a vos te parecería bien ese chiste? Porque te cuento que hay una mujer muerta cada 26 horas a manos de un hombre, en general, su pareja. Entonces, si partimos de ahí, y decimos: ‘¡Qué exagerada!’, bueno, mientras tanto matan a una mujer cada 26 horas. (…) No estoy diciendo que Listorti es culpable de esto. Estoy diciendo que reflexionemos sobre los estereotipos que repetimos porque en el final del camino hay gente que los está sufriendo mucho”, expresó Lerena. Y sumó: “Esto pasa en una sociedad en la que la mujer gana un 30 por ciento menos por el mismo trabajo, cuidamos a los hijos, y está el chiste de ‘¡Qué pesada la jabru!’. Bueno, un día uno ahorca a una, la tira en una bolsa y ¿creen que no tiene que ver esa idea de que la mujer es una insoportable y hay que sacársela de encima? Y, a mí me parece que puede tener que ver. ¿Listorti tiene la culpa? No, pero si reflexiona, no le vendría mal”.

“Y qué tengo que hacer yo con todas las mujeres que me dicen: ‘¡Si tuviera tu cuerpo el gordo que tengo en casa! Y ahora lo tengo que ir a ver; no le quedan los calzones como a vos’”, preguntó Ramos. “Si a vos no te pasa nada con eso, no hay problema”, respondió su compañera, sin entender el planteo. “Para mí es un chiste”, explicó el actor. Y en ese momento, la charla se volvió más personal.

“El problema es si a vos te molestara. Una vez yo te dije algo que te molestó ¿Lo puedo decir?”, reveló Lerena. Y Ramos la corrigió: “Varias cosas. De verdad. Porque cuando hablás en este tono y, con todo el respeto te lo digo, decís ‘Los invito a reflexionar y si no quieren no reflexionen’, me parece que te ponés un poco en ‘maestra Siruela’”.

“Puede ser. Las exageradas son las que transforman. Lo que te dije fue ‘¡Qué desperdicio!’”, indicó la periodista. Y sumó: “Te lo dije en chiste. Vos me dijiste que no te había gustado, y tenías razón, Diego”.

“Sí, pero me dijiste: ‘Te lo digo como te lo dicen otras chicas’. No te hiciste cargo, eh”, refutó el actor. “Bueno, me hago cargo ahora”, expresó ella. Y entonces, él explicó: “El chiste fue qué lindo que sos, es un desperdicio que seas gay”.

“Después me quedé reflexionando, aprendí, y tenías razón: no está bueno el estereotipo de que el gay es un desperdicio porque no me va a dar bola. No. El gay tiene todo el derecho a hacer lo que él quiera, aunque a mí me moleste que yo nunca le voy a gustar. Por decir un ejemplo, porque yo estoy casada. Está bueno que una persona te diga que a los gays les jode eso. Perfecto; aprendo. ¿Cuál es el problema de pedirles a las personas machistas que aprendan un poco?”, lanzó Lerena.

“Yo siempre pongo el ejemplo de Esperando la carroza y un montón de sainetes y obras de teatro argentinas. Si juzgamos tanto el humor, no se deberían haber hecho. Y lo que pinta, generalmente el trazo grueso, si está bien hecho, es que claramente lo que estamos viendo y de lo que nos estamos riendo está mal”, culminó el actor.



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