Tick, Tick… Boom llegó de Broadway a la calle Corrientes


Persevera y triunfarás, el proverbio atribuido a Séneca, podría ser el leit motiv para Jon, el protagonista de Tick, Tick… Boom, el musical de Jonathan Larson que sube a escena en cooperativa por solo 8 martes (la de éste, el 26 de julio, será la tercera función) en el Paseo La Plaza, dirigido por Ariel del Mastro.

La primera obra del luego autor de Rent es mucho más conocida internacionalmente desde hace menos de un año, luego del estreno en Netflix del filme de Lin-Manuel Miranda con Andrew Garfield como Jon, ese no tan joven que está por cumplir los 30 y se desespera porque no termina su primera obra, ni le ve posibilidades concretas de subir a un escenario en Broadway.

Larson asumió el rol cuando estrenó la obra como unipersonal, y luego Miranda protagonizó la versión de Tick, Tick… Boom con tres actores, que interpretan a Jon, su novia Susan y el mejor amigo del artista, Michael. En Buenos Aires la obra ya tuvo su montaje previo, en el Maipo Kabaret y en la Ciudad Cultural Konex.

Federico Couts (de pie), Lucien Gilabert y Pedro Velázquez, junto a los músicos en escena. Fotos: Prensa

Las inseguridades propias de cualquier artista, más en quien se siente como un aspirante a compositor, pero que no vive de lo que ama, sino de su trabajo en un restaurante en Nueva York, la ciudad que se abre a todos pero que también fagocita sueños.

Tanto Susan como Michael confían en Jon, pero comienzan a preguntarse cuál será su futuro si siguen pasando los años y no termina su obra. Ella es profesora de baile, y duda en aceptar un empleo en Massachusetts, pero que significaría la separación de Jon…

Susan evalúa mudarse de Nueva York, y trabajar en otro lado, mientras espera la respuesta de Jon, su novio artista.

Susan evalúa mudarse de Nueva York, y trabajar en otro lado, mientras espera la respuesta de Jon, su novio artista.

A menos de que él quiera acompañarla, o le diga que quiere que ella se quede a su lado. Michael, que fue actor, dejó sus ambiciones para convertirse en un exitoso ejecutivo de marketing. Jon espera que una muestra de su obra atraiga a productores. ¿Y si eso no sucede?

Seguir, o bajarse

¿Qué hacer cuando las cuentas impagas se van amontonando debajo de la puerta del departamento? No, esto no es Rent, aunque bien podemos vislumbrar el germen de la obra ganadora del Tony que Larson no llego a ver estrenada, porque murió a los 35, poco antes de ser estrenada en el Off, y que luego saltara a Broadway.

Michael (Pedro Velázquez), el mejor amigo de Jon, y la proyección en escena.

Michael (Pedro Velázquez), el mejor amigo de Jon, y la proyección en escena.

Hay una pequeña orquesta en vivo -uno de los puntos más altos, suena realmente muy, pero muy bien-, que está sobre el escenario y los músicos en algún momento se integran abandonando sus instrumentos.

La utilización de una pantalla como fondo, donde se proyectan imágenes grabadas con cámaras en directo de los tres intérpretes, que fluctúan con otras de archivo, genera más confusión que aporte dramático. Las acciones transcurren en los ’90, y se entremezclan imágenes de los Estados Unidos con Domingo Cavallo, y en una sala no tan grande como la Pablo Picasso no es que haga falta el acercamiento a los actores para no perder sus gestos. La puesta es como una del siglo XXI, o de milennials, sobre los ’90.

Federico Couts es Jon, el aspirante a compositor que espera productores para llevar a cabo su primera obra.

Federico Couts es Jon, el aspirante a compositor que espera productores para llevar a cabo su primera obra.

Federico Couts (estuvo en Rock of Ages) es Jon, Lucien Gilabert (Susan, impone su presencia cuando canta) y Pedro Velázquez (Kinky Boots) como Michael, ocupan el espacio en una escenografía con muchos veladores, hasta se diría que acogedora, en una acertada medida en la puesta de Del Mastro, que ha sabido ser mucho más ampuloso en Cabaret, Despertar del primavera o Por amor a Sandro.

“Tick, Tick… Boom”

Buena

Drama musical. De: Jonathan Larson. Dirección: Ariel del Mastro. Dirección musical: Giuliana Sosa. Con: Federico Couts, Lucien Gilabert y Pedro Velázquez. Sala: Pablo Picasso, en el Paseo La Plaza. Entradas: de $2.500 a $2.700.



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