Streaming: un recorrido por los grandes éxitos en el cine de Anthony Hopkins


Fernando López dijo una vez de Anthony Hopkins que el tormento interior era una de sus especialidades. “Pero en realidad su gama expresiva, su formidable oficio –pulido al lado de Laurence Olivier y otros grandes del teatro británico- y su lúcida concepción del arte de la representación lo habilitan para asumir con invariable autoridad los papeles más heterogéneos”, agregó.

El domingo tuvimos una nueva prueba, por si hacía falta alguna más, de esa condición. El Oscar al mejor actor que la Academia de Hollywood le entregó por su labor en El padre dejó una vez más a la vista que Hopkins es uno de los más grandes actores del último medio siglo. El premio agregó un nuevo detalle relevante a su distinguida carrera: es el intérprete más longevo que se lleva una estatuilla en toda la historia del Oscar.

Tendremos que aguardar todavía un tiempo para ver la película que acaba de darle a Hopkins su segundo Oscar. El padre iba a estrenarse el 8 de abril en los cines argentinos, que por entonces estaban abiertos. Unos días antes, de manera abrupta y sin mayores explicaciones, la distribuidora local de la película anunció que postergaba sin fecha el lanzamiento. La posibilidad de verla en el corto plazo es muy incierta porque depende de la reapertura de las salas, cerradas por razones sanitarias.

Por ahora no podemos ver El padre, pero en cambio tenemos a nuestro alcance vía streaming la posibilidad de recorrer muchos momentos destacados de la carrera de Hopkins en el cine. Por fortuna hay una disponibilidad bastante amplia de las películas en las que aparece el actor galés en las plataformas de acceso local, algo que no ocurre con otras figuras destacadas de su generación. Aquí, una lista de lo que podemos ver online con Hopkins en la pantalla:

Hopkins encarna al tiránico capitán Bligh en la última versión filmada hasta el momento de la clásica historia desarrollada en los mares del Pacífico, inspirada en hechos reales ocurridos en 1789. La película se distingue de las anteriores en la cuidadosa reconstrucción histórica, el despliegue de producción para aproximarse de la manera más exacta a las características de la época y la presencia de Mel Gibson como el rebelde primer oficial Fletcher Christian, que reacciona frente al autoritarismo de Bligh y decide sublevarse.

Disponible en Qubit TV.

Hopkins obtuvo su primer Oscar por el papel más aplaudido, comentado y reconocido de toda su filmografía, que además se convirtió para muchos en el villano por excelencia, el máximo exponente de ese tipo de papel en la historia del cine. Casi no quedan palabras para definir a ese formidable personaje, un asesino serial practicante del canibalismo, temible y manipulador, forzado a ayudar a una inexperta agente del FBI (Jodie Foster, también ganadora del Oscar), con quien traba un vínculo apasionante.

Disponible para alquilar con el título de El silencio de los corderos en Google Play y Apple TV+.

Tráiler de Drácula de Bram Stoker

Para su inolvidable versión de la novela de Bram Stoker, Francis Ford Coppola pensó en Hopkins como Abraham Van Helsing y el actor le dio a ese personaje una extraordinaria intensidad y un temperamento encendido. Con una actitud divertida, por momentos casi paródica y siempre dispuesto a llegar al fondo, convencido de que con sus fuerzas es capaz de superar toda adversidad, Hopkins se convirtió en uno de los puntales de la película y quedó incorporado desde ese momento a la galería ejemplar de intérpretes que le dieron rostro en el cine al tenaz cazavampiros.

Disponible en Claro Video.

Para muchos, Hopkins entrega aquí el papel de su vida. Y muchos más creen con muy razonables fundamentos que allí merecía holgadamente llevarse un Oscar para el que fue nominado, pero que finalmente se llevó Tom Hanks por Filadelfia. Más allá de esa circunstancia, la presencia de Hopkins será imposible de olvidar para todos los que hayan visto la película, una de las grandes obras de James Ivory. Aquel taciturno, metódico y reprimido mayordomo incapaz de expresarle sus sentimientos a la mujer que amaba, subordinados a lo que cree que es el cumplimiento de su deber profesional, tuvo en Hopkins un rostro y una expresión insuperables.

Disponible en Claro Video.

De la épica al melodrama. Hopkins es aquí un coronel que vive junto a sus hijos en una alejada zona rural de Montana a principios del siglo XX. La vida en ese imponente enclave natural, que podría funcionar como marco de algún relato crepuscular del Oeste, se transforma en melodrama cuando los personajes se enfrentan a una sucesión de avatares dramáticos relacionados con la guerra, las traiciones y los amores no correspondidos o malinterpretados. La autoridad que le impone Hopkins casi sin esfuerzo a su personaje es uno de los puntos rescatables de una película demasiado extensa y en la que vuelve a encontrarse con Brad Pitt.

Disponible en Netflix.

Entre 1995 y 1996 le tocó a Hopkins interpretar sucesivamente a dos notorias figuras de la vida real que en sus respectivos tiempos vivieron en lucha contra el mundo que los rodeaba y sus propios fantasmas interiores, mientras trataban de ejercer el poder. Primero fue Richard Nixon, a las órdenes de Oliver Stone, y luego Pablo Picasso, una vez más junto a James Ivory. La película es un desordenado recorrido por algunos momentos de la vida artística del pintor malagueño, que se concentra en el esfuerzo de Hopkins por atrapar la complejidad de la mente del artista y las relaciones entre su obra (siempre en plena transformación) y sus seres más cercanos, sobre todo las mujeres.

Disponible en HBO Go y Movistar Play.

A principios de enero de ese año, Hopkins pasó dos meses en la Argentina filmando su última colaboración con el director inglés James Ivory, en la que interpreta a un maduro escritor. El resultado del film está muy lejos de los trabajos previos entre ambos (La mansión Howard, Lo que queda del día) por lo accidentado de sus resultados. Hopkins llegó en un momento a hacerle juicio a Ivory por no haber recibido nunca el dinero de su cachet y la película atravesó un sinnúmero de complicaciones antes de un estreno que pasó completamente inadvertido. Queda para el público argentino la curiosidad de ver las huellas de un rodaje realizado en la zona de Punta Indio y Verónica.

Disponible en Flow y Movistar Play.

Hopkins compone a un distinguido hombre de negocios sin macula ni sospecha alguna que en un momento se encuentra cara a cara con la Muerte. Quien viene a buscarlo para poner fin a su vida no es un ser oscuro o amenazante sino el sonriente Brad Pitt, más rubio que nunca. La película no propone mucho más que eso, algo casi incomprensible para una trama que transcurre a lo largo de interminables 181 minutos. Tres horas narradas a un ritmo monocorde que solo se altera cuando Hopkins entrega pinceladas inspiradas de su talento, que sin dudas le quedan demasiado grandes a la película.

Disponible en Claro Video.

https://www.youtube.com/watch?v=w7FETUsbDlU

Con elementos fantásticos y melodramáticos, Hopkins protagoniza esta adaptación no siempre lograda de un par de relatos que llevan la firma de Stephen King. Los recuerdos de infancia de un fotógrafo muy reconocido son el vehículo para interpretar con cierta solemnidad a un personaje cargado de recuerdos importantes.

Disponible como Corazones en Atlántida en HBO Go y Movistar Play.

Ridley Scott encaró la secuela de El silencio de los inocentes con la sencilla idea de reforzar y acentuar todos los elementos que identificaron a la película original. Sin Foster (reemplazada por una opaca Julianne Moore), la película descansa una vez más en la presencia magnética de Hopkins, que sigue al pie de la letra las instrucciones del director. Su Hannibal Lecter es más refinado, más retorcido, más inquietante, más manipulador, más truculento y, por supuesto, más caníbal.

Disponible en Netflix.

La tercera aparición de Hopkins como Hannibal Lecter adquiere el formato de una precuela. Aunque la película no va más allá de lo ya visto y funciona nada más que como un eficaz entretenimiento, su protagonista deja en claro que conoce lo suficiente al personaje como para sacarle todavía mucho más de aquellos elementos que lo identifican, sobre todo la representación del mal y de buena parte de los miedos a los que se enfrenta cualquier ser humano.

Disponible en Netflix, HBO Go, Amazon Prime Video y Movistar Play.

Basada en una exitosa pieza teatral de David Auburn que también fue representada en Buenos Aires, esta película habla en clave de drama psicológico (cargado de intriga y suspenso, eso sí) de la imposibilidad de acercar soluciones lógicas, en este caso matemáticas, a complejos problemas humanos. Hopkins interpreta aquí a un brillante científico que encarna, como observó muy bien Fernando López en la crítica de la película publicada en LA NACION, la sutil y delgada línea que suele aparecer entre el genio y la locura. Lo acompañan Jake Gyllenhaal, Hope Davis y Gwyneth Paltrow en los papeles que llevaron adelante en la versión teatral local Osvaldo Santoro, Gabriela Toscano, Pablo Rago y Carola Reyna.

Disponible en Movistar Play.

El plan de un aparente crimen perfecto y un juego de gato y ratón entre acusado y fiscal son los elementos más atractivos de un thriller judicial bastante convencional que, como suele suceder en estos casos, sale a flote a fuerza del talento y del oficio de sus actores principales. Hopkins compone sin demasiado esfuerzo a su personaje (enfrentado al de Ryan Gosling) en medio de una trama que confía demasiado en las vueltas de tuerca argumentales, algunas bastante rebuscadas.

Disponible con su título original en Amazon Prime Video y Movistar Play.

Engaños, malentendidos, neurosis, la crisis provocada por el paso del tiempo. Algunos de los temas clásicos y obsesivos de Woody Allen se vuelcan una vez más en esta película, que el neoyorquino filmó en Londres. Hopkins interpreta aquí a un hombre maduro resuelto a terminar con su matrimonio de toda la vida y salir a la búsqueda de una suerte de juventud perdida junto a una desprejuiciada prostituta. Como ocurre en Allen, el personaje de Hopkins parece haberse escrito para el lucimiento de sus marcas clásicas de intérprete, y el actor las cumple al pie de la letra.

Disponible en HBO Go, Amazon Prime Video, Movistar Play y Claro Video.

Hopkins se sumó al Universo Cinematográfico de Marvel para interpretar a Odín, rey de Asgard y padre de Thor y de Loki. Su presencia se justifica en la necesidad de darle una impronta clásica y mitológica a ese mundo de superhéroes que en el primer film Kenneth Branagh (como director) llenó de referencias shakesperianas. Hopkins se acomodó muy bien al personaje y sumó su aporte a un personaje que los fans hoy no identifican con ningún otro rostro actoral. Volvió a ser Odín en Thor: un mundo oscuro (2013) y Thor: Ragnarok (2017).

Todas las películas están disponibles en Disney+.

Largometraje para televisión que conserva la esencia teatral original, ya que está adaptada de una muy exitosa pieza escrita por el dramaturgo Ronald Harwood, conocida entre nosotros como El vestidor. Hopkins es un actor entrado en años que se enfrenta a un vínculo con su ayudante (Ian McKellen) marcado por una mezcla de dependencia, resentimiento y desconfianza, mientras intenta con todos los caprichos y desbordes que nacen de su ego llevar adelante una versión de Rey Lear en plena Segunda Guerra Mundial. Pasó en su momento por la programación de la señal Film&Arts.

Disponible en Movistar Play.

Thriller sin mayores pretensiones que estuvo a punto de estrenarse en los cines argentinos (algo que finalmente no ocurrió), Persecución al límite es un divertimento lleno de autos persiguiéndose a toda velocidad y una sucesión de buenas escenas de acción. En medio de tanto vértigo, Hopkins aparece como uno de los dos ilustres integrantes del elenco (el otro es Ben Kingsley) dispuesto a sumarse al entretenimiento interpretando casi en piloto automático a un magnate dedicado a oscuros negocios. Le alcanza con el oficio para entregar algunos buenos momentos.

Disponible en HBO Go y Movistar Play.

Trailer de Los dos papas – Fuente: YouTube

Con espíritu teatral, diálogos punzantes y buen humor, Hopkins interpreta al papa Ratzinger (Benedicto XVIII) mientras cavila sobre su futuro imaginando que un cardenal de pensamientos bien distintos al suyo, el argentino Jorge Bergoglio podría ocupar su lugar, algo que finalmente ocurrió. Lo que vemos es una recreación imaginaria de lo que pudo haber ocurrido. Más que imitar al verdadero Ratzinger, lo que hace Hopkins es construirlo en su cabeza de actor. Hay un divertido duelo interpretativo con Jonathan Pryce (de asombroso parecido físico con el verdadero papa Francisco) y detalles interesantes, como verlo a Hopkins tocar el piano, el pasatiempo predilecto del actor en la vida real.

Disponible en Netflix.



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