Sharon Stone y el accidente por el que tuvo que volver a aprender a hablar y a caminar


No muchos saben que en 2001, cuando estaba en el pico de su fama mundial, Sharon Stone sufrió un ictus. Este año publicó sus memorias, en las que se refiere al hecho, y ahora repasó cómo fue su experiencia en una entrevista con la televisión española.

En el libro La belleza de vivir dos veces, Sharon Stone, actriz de Bajos instintos, contó sus esfuerzos por reconstruir su vida y el camino que recorrió hasta recuperarse de ese accidente cerebrovascular.

Ahora, entrevistada por el periodista Pablo Motos en El Hormiguero, un programa de entrevistas de Antena 3, repasó esos duros momentos.

Sharon Stone tuvo que reconstruirse. Foto AFP

Confesiones de otoño

“Ya había tenido varios incidentes anteriores y todo el mundo pensaba que estaba actuando cuando les decía que no me sentía bien. El último incidente evidentemente era un ictus”, recordó Stone.

Más comúnmente conocido como infarto cerebral o embolia, el ictus es una enfermedad cerebrovascular. Se produce cuando hay una rotura u obstrucción en un vaso sanguíneo, de manera que se reduce el flujo de sangre que llega al cerebro. Por eso las células nerviosas no reciben suficiente oxígeno y dejan de funcionar.

Una vez internada, Stone pensó que se iba a morir. “Tuve esa experiencia en la que ves esa luz blanca a lo lejos y sentís que salís de tu cuerpo. Sin entrar en detalles, hay gente que piensa que es algo espiritual y hay gente que dice que es algo científico, del cerebro”, describió.

“Yo creo que son ambas cosas, pero desde luego que después de recuperarme del ictus, me transformé a nivel espiritual”, reveló.

Sharon Stone en su momento de mayor gloria, la película "Bajos instintos".

Sharon Stone en su momento de mayor gloria, la película “Bajos instintos”.

Luego ahondó en las consecuencias de ese episodio de salud: “Te deja muchas secuelas. Yo tuve pérdida de memoria, tanto de corto como de largo plazo, perdí parte del oído izquierdo, tuve problemas de tartamudez”.

Y continuó: “No sentía la pierna izquierda desde la cadera hasta la rodilla, tuve que volver a aprender a caminar, hablar, leer, escribir. Fue casi como empezar de cero”.

Cómo se recuperó

Sharon Stone repasó cómo fue el periodo de recuperación de la enfermedad. “Aprendí a caminar y a hablar en los primeros seis meses, porque conocí a un médico maravilloso que descubrió las secuelas exactas que tenía y me administró la medicación adecuada”.

“Pero no recuperé la sensibilidad de la pierna izquierda hasta más de un año después, y el oído lo tengo casi recuperado aunque me queda algún problemita”.

Sharon Stone en una producción infartante para Vogue Portugal, en 2019.

Sharon Stone en una producción infartante para Vogue Portugal, en 2019.

El episodio también afectó su aspecto: “Tenía un lado de la cara caído y me tuve que poner bastante bótox y cosas por el estilo para que se me volviese a colocar en su lugar”.

“La verdad es que es un proceso muy largo, vas mejorando por fases y depende mucho del esfuerzo que hagas. Yo soy una persona muy disciplinada y trabajadora y por eso conseguí recuperarme muy bien, aunque hoy en día sigo trabajando para terminar de recuperar el lado izquierdo de mi cuerpo que sigue sin estar al ciento por ciento”.

Las memorias

En su libro, Stone escribió que durante la larga internación, cuando la trataban por el derrame cerebral, recibió la visita de su abuela Lela, que había muerto hacía 30 años.

“Aquí es donde se pone raro”, se puede leer en La belleza de vivir dos veces. Lela vino a transmitirle una advertencia: “Hagas lo que hagas, no muevas el cuello”.

Sharon Stone contó que mientras estaba internada "recibió la visita" de su abuela, que había muerto hacía 30 años..

Sharon Stone contó que mientras estaba internada “recibió la visita” de su abuela, que había muerto hacía 30 años..

En ese momento, cuando le preguntaron a qué se refería el título del libro, respondió: “Tuve esa experiencia de luz blanca en la mesa de operaciones. Y cuando te desplomás literalmente en una mesa, tenés que hacerte algunas preguntas”.

“Quería revisar mi vida y preguntarme: ‘¿Por qué te presionaste a vos misma sin escucharte? ¿Qué parte de tu dispositivo de escucha se fracturó o rompió tanto que no viste hacia dónde te dirigías?'”

WD



Fuente