Sergio Mendes: unió la bossa con el jazz, huyó de la dictadura brasileña y terminó tocando con los Black Eyed Peas


Solo basta con hacer la prueba y buscar en Spotify, o donde sea que a uno le resulte más cómodo los temas So Nice, Berimbau, Favela y por último Mais que nada, para entender la relevancia del cantautor y músico brasileño Sergio Mendes, que se prepara para festejar sus 60 años con la música.

O es que acaso a alguien, al menos alguna de las tres canciones no le suena tan familiar como esos clásicos eternos del estilo de Bésame Mucho, La Bamba o A mi manera. Y no es que se trate de gustos, sino de esas melodías que nutren la memoria colectiva.

Productor, compositor, tecladista, Mendes le disputa mano a mano a su maestro Antonio Carlos Tom Jobim eso de haber establecido una sede de la bossa nova en los Estados Unidos. Al fin de cuentas, si bien es cierto que el compositor de Garota de Ipanema -junto a Vinicius, claro- llegó allí en 1963 para grabar con Stan Getz, no fue sino hasta el año siguiente que el álbum salió a la venta.

Sergio Mendes, el talento detrás de melodías que forman parte del inconsciente colectivo. Foto AP Photo/Chris Pizzello

Y para entonces, Mendes, el hombre nacido hace 80 años en la Niteriói que alberga el fantástico Museo de Arte Contemporáneo de Niterói diseñado por Oscar Niemeyer. ya se había instalado en el país del Norte, de donde ya sólo saldría para regresar.

Por supuesto que hubo una previa, después de hacer las primeras armas al lado de Jobim, autor también de glorias de la música del país vecino como Corcovado, Só danço samba y Desafinado.

Cuanto todo era el principio

Esa previa incluyó, en 1961, la formación del Sexteto Bossa Rio, con el que grabó el álbum Dance Moderno, un instrumental en el que el jazz se abría paso entre las texturas de la música del Brasil. O al revés. Y una posterior gira por Europa y los Estados Unidos, adonde llegó por primera vez en 1962, para tocar en el Carnegie Hall.

La Bossa debuta en el escenario del Carnegie Hall, en 1962, con Joao Gilberto, Tom Jobim, Luiz Bonfá, Sergio Mendes, Ana Lúcia y Carlos Lyra.

La Bossa debuta en el escenario del Carnegie Hall, en 1962, con Joao Gilberto, Tom Jobim, Luiz Bonfá, Sergio Mendes, Ana Lúcia y Carlos Lyra.

De estar en Nueva York por primera vez, Sergio confesó al portal Spin que fue “amor a primera vista”. Después del concierto, regresó a Brasil, sólo para huir para siempre después del golpe de estado de 1964, cuando el ejército brasileño derrocó al gobierno brasileño.

Una vez en la Gran Manzana, al músico no le costó demasiado hacerse un lugar en la escena musical. A tal punto que rápidamente firmó con Capitol Records y se dedicó a profundizar en la música en la línea en la que lo venía haciendo, fusionando el jazz con la bossa con notable resultado.

Porque así como los temas mencionados en el inicio de este texto dejan en evidencia el efecto del jazz en la música del Brasil, las versiones que Mendes grabó de clásicos como On Green Dolphin Street, Love For Sale o Satin Doll, los términos se invierten sin que estalle conflicto alguno.  

“Uso muchas veces la palabra de serendipia porque me encanta esa palabra. No la tenemos ni en español ni en portugués. Es ese encuentro mágico en tu vida lo que hace que las cosas sean maravillosas para ti. Mi vida ha sido una serie de esos encuentros”, señaló alguna vez.

Esa “serendipia” es la que pretende reflejar el documental de la PBS Sergio Mendes & Friends: A Celebration, dirigido por John Scheinfeld, realizador de The U.S. vs John Lennon, Chasing Trane: The John Coltrane Documentary y The Happy Days of Garry Marshall, que bucea en las raíces del artista.

“Fue tan, tan emocional, tan hermoso para mí ver el viejo edificio, el apartamento donde solía vivir. Y ahí fue (donde) el viaje comenzó”, dijo. Mendes también explicó que la bossa nova fue popularizada por su mentor Antonio Carlos Jobim en 1959.

Sergio Mendes describe su vida como una serie de encuentros mágicos. Foto AP Photo/Chris Pizzello

Sergio Mendes describe su vida como una serie de encuentros mágicos. Foto AP Photo/Chris Pizzello

El secreto del encanto de la bossa

Hubo una razón, y fue que la gente se enamoró de los sonidos suaves y sensuales de la bossa nova porque era una “sensación de frescura y romance.” “Era Río a principios de los ’60, y las melodías y el ambiente. Y creo que eso capturó al mundo en términos de que la gente de todo el mundo estaba enamorada de esos sonidos”, explicó.

El músico, que se muestra más que saludable en el inicio de su novena década de vida, también explicó la historia del éxito de su gran éxito mundial, Mais Que Nada, que había terminado años antes de llevársela a su amigo Herb Alpert.

Según Mendes fue el trompetista quien logró colar la canción en las radios, poniendo a su grupo Brasil 66 en el mapa.

“Cuando llegamos aquí (en los Estados Unidos), Herb me preguntó: ‘Entonces, ¿cuáles son las canciones que quieres hacer?’ Y entre ellas estaba mi Mais Que Nada, que es totalmente en portugués. Nadie sabe lo que significa”, contó.

Y agregó: “Es sólo una especie de sonido, pero es una buena canción. Es una de esas melodías que se quedan contigo para siempre en todas partes del mundo. Así que me sorprendió mucho. Nosotros estábamos sorprendidos de que se hubiera convertido en un éxito en el Japón, en Filipinas, y también aquí en los Estados Unidos.”

Luego, 40 años más tarde, en 2006, Mendes revisitó con los Black Eyed Peas la canción que le cambió la vida, lo que lo llevó a ser amigo cercano de will.i.am mientras reelaboraba la canción, que fue actualizada desde su intro. 

“Porque siempre la introducción de Mas Que Nada era bam, bam, bam, por siempre, pero él tuvo esa brillante idea”, dijo Mendes sobre los primeros acordes de piano que se escuchan en la versión más reciente.

El documental incluye la participación de varios amigos y colaboradores del músico, como Herb Alpert, Common, Lani Hall (cantante principal de Brasil ’66), Quincy Jones, John Legend, Gracinha Mendes (cantante principal de Sergio desde 1971 y su esposa de 46 años) y will.i.am.

La colaboración de Sergio mendes con los Black Eyed Peas fue la plataforma para la amistad que cultivó con will.i.am. Foto EFE

La colaboración de Sergio mendes con los Black Eyed Peas fue la plataforma para la amistad que cultivó con will.i.am. Foto EFE

Así las cosas, por ahora Mendes no tiene planes de desaceleración. De hecho, el cantante ya tiene reservada la fecha para su primer concierto post-pandemia. El artista regresará al Hollywood Bowl el domingo 15 de agosto. Antes, durante todo el mes de junio, Sergio Mendes & Friends: A Celebration se transmitirá en diferentes señales de PBS en los estados Unidos.

Sobre el secreto para tener una carrera de 60 años Mendes mencionó una combinación de factores.

“La curiosidad creo que es muy importante. La pasión tiene que ser constante y diría que la valentía porque habrá momentos en los que la gente diga ‘no me gusta lo que haces, estás despedido’. Entonces está la perseverancia, no hay que dejarla”, dijo.

“Todas esas cosas combinadas y suerte, claro, la suerte”.

E.S.



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