Respaldo del Banco Nación a una propuesta de los productores para recuperar Vicentin



Desde el Banco Nación, uno de los principales afectados por el concurso de Vicentín, consideraron “muy positiva” la iniciativa presentada por los productores, cooperativas y acopiadores damnificados. También coincidieron en que permitirá recuperar la cerealera santafesina y reducir la millonaria deuda que ese grupo empresario mantiene con las entidades bancarias y el resto de los acreedores.

Eduardo Hecker, presidente del Banco Nación, explicó que la propuesta de los productores se basa en tres pilares: el reconocimiento de las deudas para todos los actores involucrados; la separación en la gestión de la empresa de quienes la condujeron al default y la participación, junto a los productores, del Estado provincial y nacional en la búsqueda de una solución sustentable en el tiempo y que permita la recuperación de la producción y los puestos de trabajo.

“Desde ya, es solo un puntapié inicial y hay que trabajar en los puntos específicos de la propuesta”, remarcó Hecker, y anticipó que el Banco Nación estaría dispuesto a financiar a los productores originadores –como de hecho lo viene haciendo en algunos casos- si avanza esa iniciativa.

Otros acreedores de la banca pública, como el Banco Provincia de Buenos Aires, el Ciudad y el Bice, no se pronunciaron oficialmente sobre la propuesta pero hay consenso en que es un plan viable, aseguraron desde el Nación. La deuda de Vicentín con los cuatro bancos públicos supera los U$S 500 millones.

La iniciativa de los productores se presentó el 25 de febrero y fue suscripta por más de 70 firmas agrícolas de la región que, en conjunto, suman acreencias por más de 120 millones de dólares. Luego, se sumaron acopiadores, cooperativas y operadores de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Los principales puntos de la propuesta que, para los productores originadores, representa la “única alternativa” para volver a poner en marcha a Vicentín, son los siguientes:

Capitalizar gran parte de las acreencias que generará la pérdida de participación de los accionistas actuales.

Planes de pagos, a quienes no capitalicen, con quitas o espera.

Acuerdos con acreedores de granos para asegurar el abastecimiento.

Acuerdos con acreedores financieros para asegurar el capital de trabajo.

Separar de las decisiones y la gestión a los actuales directores y accionistas.

La propuesta pone de relieve también la importancia de que una parte significativa de los acreedores capitalicen sus deudas y se comprometan a aportar granos y capital de trabajo. “En la situación existente, es económicamente inviable que un nuevo accionista aporte el capital de trabajo necesario para la puesta en marcha la Compañía y además cancele el pasivo”, explicaron desde el Nación.



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