Qué son los ayunos de dopamina, la desintoxicación digital que se puso de moda en Silicon Valley


Originado en Silicon Valley, el ayuno de dopamina busca, ante un ritmo de vida frenético y lleno de estímulos, reducir las conductas impulsivas. Esta técnica, popularizada gracias a una publicación en Linkedin del Dr. Cameron Sepah que recibió más de 100.000 consultas, tiene la función, en la práctica, de ayudar a los pacientes a manejar comportamientos o conductas problemáticas mediante el control de los estímulos, ya sean comida, redes sociales o incluso comportamiento sexual.

Para nombrar su idea, Sepah se basó en la obsesión de Silicon Valley por las dietas y los ayunos. Además, considera que estas conductas problemáticas están relacionadas con la alimentación y el consumo excesivo de tecnología -los estadounidenses invierten más de once horas diarias en medios-.

Denominada comúnmente como una de las hormonas de la felicidad, la dopamina es un neurotransmisor del sistema nervioso central que regula funciones como la memoria, el sueño, la cognición, la conducta o el estado de ánimo, entre otros y actúa como mensajero químico.

Quienes lo practican se abstienen de placeres diarios”, indica Santiago Campillo, periodista y comunicador científico, “con la idea de ‘recuperar’ la capacidad de sentir, de nuevo, el bienestar, que les robó un exceso de dopamina”.

TikTok, una de las aplicaciones más adictivas. Foto Reuters

Un estudio de la plataforma Dscout reveló que tocamos nuestros teléfonos móviles unas 2.600 veces al día. Asimismo, estamos permanentemente sometidos a otros estímulos, como la comida o los anuncios que observamos diariamente, que producen un mundo de “experiencias y placer inmediatos”, según menciona Campillo en Xataka.

Cuando el cerebro se acostumbra a una elevada dosis diaria de dopamina, este ya no puede provocar la misma respuesta de recompensa, lo cual provoca tolerancia, algo que, para Campillo, se trata de un fenómeno típico de las adicciones.

Es entonces cuando, al sentirse estresados, distraídos, poco creativos o perezosos y, con el objetivo de reducir el placer al máximo para volver a sentir motivación y placer, llevan a cabo el ayuno de dopamina.

Este “ayuno” implica la reducción del uso de dispositivos móviles, redes sociales o videojuegos, además de realizar actividades sencillas como pasear, leer o escuchar música, algo que, a pesar de que supongan un leve esfuerzo, no producen un placer inmediato y, por lo tanto, pueden evitar picos de dopamina, algo perjudicial para la salud.

La publicación en Linkedin de Cameron Sepah. Foto Linkedin

La publicación en Linkedin de Cameron Sepah. Foto Linkedin

Definida como una técnica basada en controlar las conductas adictivas, restringiéndolas a periodos de tiempo específicos, para Campillo, uno de los objetivos del ayuno de dopamina se encuentra en “evitar los actos que nos producen satisfacción rápida e inmediata”, como caprichos o dispositivos móviles.

En resumen, pequeños gestos del día a día que buscan un rápido bienestar. Otro de los puntos clave del ayuno de dopamina es la urgencia de satisfacer la necesidad de recompensa, denominada urge surfing.

¿Cada cuánto tiempo se debe realizar el ayuno de dopamina?

Dependiendo de la capacidad de autocontrol y tolerancia de la persona, para el Dr. Cameron Sepah, psicólogo, profesor, uno de los principales defensores de esta técnica y creador de unas indicaciones para efectuarla, se puede repetir entre una y cuatro horas, una vez cada fin de semana, un fin de semana cada cuatro meses o una semana por año.

Pero, para las personas ya acostumbradas, recomienda practicarlo entre 5 y 30 minutos, entre una y tres veces al día.

Pero, ¿funciona el ayuno de dopamina?

Netflix, otra de las aplicaciones que se apoyan en la novedad constante. AFP

Netflix, otra de las aplicaciones que se apoyan en la novedad constante. AFP

Actualmente, según indica Santiago Campillo, no existen evidencias científicas de que el ayuno de dopamina tenga algún efecto sobre el ser humano.

Por el contrario, un estudio publicado en 2020 mostró que el ayuno de dopamina realizado sobre Facebook durante una semana ayudó a diversos estudiantes a recuperar 13,3 horas de su tiempo y redujo los síntomas depresivos en un 17%, “lo que les permitió adoptar comportamientos más saludables”, según indica el propio Cameron Sepah.

Lo que sí se conoce son los dos rasgos en los que se basa el ayuno de dopamina, el acondicionamiento clásico y la teoría de las adicciones. “En el primero”, añade Campillo, “un estímulo provoca una respuesta que se aprende y se refuerza”. Estos estímulos, como recibir un mensaje de la persona que nos atrae, provocan placer, por lo que producimos dopamina.

Estímulo y respuesta: la reacción ante la dopamina. Foto Linkedin

Estímulo y respuesta: la reacción ante la dopamina. Foto Linkedin

Con respecto a la teoría de las adicciones, el placer comienza a disminuir al aumentar el número de estímulos, por lo que es necesario producir más dopamina para recibir un estímulo que provoque una sensación de recompensa similar. Esto es denominado “tolerancia” y, junto con la abstinencia, son dos de los tres componentes de una adicción.

Para proteger al organismo y, como consecuencia de la inhibición de los receptores de dopamina, aparece la tolerancia. Además, aparte de producir sensación de placer, la dopamina interviene en múltiples funciones cognitivas y fisiológicas.

Tal y como expresa Sepah, “también hubo muchos malentendidos debido a la mala interpretación de los medios de comunicación”. Por ello, en su artículo The Definitive Guide to Dopamine Fasting 2.0 – The Hot Sillicon Valley Trend, establece varias indicaciones sobre lo que no es el ayuno de dopamina.

​Fuente: La Vanguardia

SL



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