Proyectan un salto histórico en las compras chinas de maíz durante las próximas décadas



ADM, uno de los tres grandes holdings agroalimentarios de Estados Unidos y del mundo, estima que China ha pasado a importar un promedio de 25 millones de toneladas de maíz por año en las próximas décadas; y que esto ha ocurrido por motivos estructurales y no circunstanciales.

La razón fundamental es el desajuste entre el crecimiento incesante de la demanda y las limitaciones de la producción doméstica. Por eso el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) estima que la magnitud de este desajuste ascendería a 30/32 millones de toneladas en el período 2021/ 2022.

Este fenómeno central de la producción agrícola china se manifiesta en una caída sistemática de la superficie sembrada con maíz, que ha declinado de 9 millones de hectáreas (aproximadamente 45 millones de acres) en 2015 a menos de 7 millones de hectáreas en 2020.

Esta caída tiene su correlato en un alza igualmente sistemática de las importaciones, que ascendieron a 3 millones de toneladas en 2015 y treparían a más de 27 millones de toneladas en 2021, en una nítida tendencia ascendente.

El resultado ha sido un fenomenal aumento del precio de los granos en el mercado mundial, con un auge del 10% anual en enero, el mayor nivel desde julio de 2014.

Según FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación), el precio del maíz aumento 11,2% anual en enero, un incremento de 42,3% respecto a diciembre de 2020.

Esto, a su vez, ha elevado el precio de los alimentos (“FAO’s Food Price Index”) a 113,3 puntos en el mismo periodo, un alza de 4,3% en relación a diciembre de 2020.

Se trata de un fenómeno generalizado en todos los commodities agrícolas, con un aumento del precio del trigo del 6,8% en enero, arrastrado por un auge notable de la demanda proveniente de Asia y África.

El intercambio interno y externo de granos refleja esta tendencia creciente: las compras ascenderían a 2.761 millones de toneladas en el ciclo 2020/2021 (5,2 millones de toneladas respecto al período 2019/ 2020).

De ahí que el stock mundial de granos alcanzaría a 801 millones de toneladas en 2021, una declinación de 2,2%, y el menor nivel en 5 años.

Esto implica una reducción de 28,3% en la relación stocks /utilización de granos, que es el menor nivel en 7 años, con una caída fenomenal de ese índice en la República Popular, que ahora ha disminuido a menos de 100 millones de toneladas, el menor de su historia.

El intercambio global de granos alcanzaría a 465,2 millones de toneladas en 2020 / 2021 (un alza de 5,7% respecto al ciclo anterior); y el eje de este incremento son las compras récord de maíz norteamericano por China, que han aumentado 7,9% por encima del promedio mundial, con un nivel histórico de 2,1 millones de toneladas adquiridas en enero.

Este aumento del comercio internacional de granos ha cuadruplicado prácticamente el costo del transporte marítimo, y lo ha llevado de U$S 2.000 por container en noviembre del año pasado a U$S 9.000 por container en los últimos 30 dias.

En el caso de Gran Bretaña, el costo del transporte marítimo ha trepado 5/6 veces, con un alza de 300% desde enero de 2020, y U$S 12.000 por container el mes pasado.

Hay una congestión notable en los puertos chinos, y en general asiáticos, con colas de 20 kilómetros o más de navíos de carga en los principales atracaderos de la República Popular, así como en Singapur y Malasia.

China importa más de 100 millones de toneladas de soja por año y ahora comienza a comprar del exterior 25 millones de toneladas de maíz anuales, que sería el promedio de los próximos 10/20/30 años.

La razón esencial de este fenómeno central de la economía agrícola mundial es que la demanda doméstica de carne de la República Popular es cada vez mayor, en todos los productos y sectores desde la carne de cerdo a la vacuna, pasando por la aviaria.

La consecuencia de esta tendencia central de la alimentación China, es que importa cada vez mas granos del exterior; y todo indica que el maíz se encuentra en un camino ascendente como ocurrió con la soja en los últimos 20 años.

El impulso fundamental del crecimiento de la demanda china de carne proviene de la nueva clase media de 440 millones de integrantes con ingresos comparables a los norteamericanos, en un país cuyo ingreso per cápita es de U$S 10.000 por habitante, que se duplica cada 8 /10 años (seria de U$S 20.000 en 2030).

El aumento del precio de los granos tiene un carácter estructural, y su eje se encuentra en el extraordinario crecimiento de la demanda china.



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