Pronósticos alentadores para el maíz en el sur de Santa Fe


En este sentido, Thomas Widmer (INTA Venado Tuerto) comentó que en esta campaña se dio la particularidad de que, en un contexto de bajas precipitaciones, se dieron dos fechas de siembra temprana. “Aquellos que se adelantaron la siembra a principios de septiembre y aquellos que esperaron un poco más para asegurarse mayor humedad a la siembra y la atrasaron un poco” fue lo que destacó el especialista.

Entonces, al darse una primavera demasiado seca, implicó que el cultivo llegue a floración entre el 10 y el 15 de diciembre aproximadamente, con muy poca recarga de agua y con muy pocas precipitaciones durante el período crítico. Así, Widmer destaca que “las siembras de primera más tardías capturaron un poco más de humedad, ya que hacia fines de diciembre llovió un poco más. Entonces vemos dos situaciones: aquellos campos que han tenido la napa alta pero debido a casi cuatro meses sin precipitaciones en otoño-invierno, esa napa se fue, y otros donde afortunadamente esa napa se mantuvo y allí se ve muy claramente su influencia en el desarrollo de los cultivos”.

En cuanto a los rendimientos, dice que el maíz “podría superar, al menos, las expectativas de los productores por esta condición que digo de que muchos han sembrado mucho más tardíamente. No me apresuraría a dar datos aproximados porque en eso siempre es bueno esperar a la cosecha, pero vemos en líneas generales maíces con buena performance”.

Panorama sanitario
Lucrecia Couretot, entomóloga del INTA Pergamino y disertante de la jornada, comentó que en siembra temprana, “lo que vemos, principalmente, es que hay híbridos susceptibles a roya común con alta incidencia y severidad”. Y también, dentro de lo que es siembra temprana, pudimos ver muchas lesiones que generan confusión. Por ejemplo, manchas que son por factores abióticos, ya sea daños por viento, por granizo, o daños que se producen en las hojas por aplicación de fertilizante líquido y que generan confusión con algunos agentes causantes de enfermedades como los hongos y las bacterias”.

En cuanto a maíz tardío, la entomóloga destacó que pudieron documentar en la región presencia de roya y tizón foliar, y recientemente una nueva amenaza, la aparición de carbón de la panoja.

Cómo afectan estas enfermedades en el rendimiento del cultivo es una problemática de trascendental importancia para el productor. En este punto, Couretot aseveró que “en roya, esa pérdida es de 800 a 1000 kilos en híbridos susceptibles y, en tizón, puede ser más. Tenemos que cada 1 % de severidad podemos perder hasta 40 kg en híbridos susceptibles, siempre que haya condiciones ambientales predisponentes. Estas condiciones ambientales predisponentes son, para norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sur de Córdoba, fecha de siembra tardía y lluvias frecuentes.

En cuanto al control químico, la profesional señaló que “por lo general, tanto roya como tizón se cubren muy bien con las mezclas de triazoles y carboxamidas. También es importante decir que no en todos los híbridos hay que hacer controles, ni en todas las campañas. Por eso siempre decimos que hay que monitorear cada lote porque cada uno tiene una particularidad”. Por lo general, con resistencia genética y evitando la enfermedad según la fecha de siembra, puede manejarse muy bien el lote.

Según la especialista, en maíces de fecha de siembra temprana y tardía, la presión tanto roya como tizón es de baja a moderada. Aunque destacó que “en esta campaña hubo que hacer aplicaciones en lotes puntuales. Febrero fue un mes bastante seco, por lo cual hay que ver cómo se dan las lluvias hacia el llenado de granos, sobre todo en maíces de siembra tardía en donde podemos llegar a tener problemas de quebrado y vuelco”.



Fuente