Por qué ya no deberíamos hablar de colesterol "bueno" y "malo"


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Cada vez más especialistas creen que el colesterol “es uno solo” y que no por tener HDL alto estamos protegidos.

“Hay que subir el colesterol bueno y bajar el colesterol malo”. Ese concepto que nos acompañó durante años va quedando en la historia y se está ganando un lugar en el podio de los mitos de la divulgación científica. 

“Esa división no es buena. Se ha utilizado durante muchísimos años, pero el colesterol no es ni bueno ni malo”, dice a Clarín Pablo Corral, médico especialista en medicina interna, lipidólogo y presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos (SAL).

“Esa denominación en el ámbito académico hoy no se utiliza y se trata de desaconsejar, si bien muchos médicos y la gente común habla del colesterol bueno que es el que supuestamente barre al colesterol malo”, sigue Corral.

Ni héroe, ni villano. Ni ángel, ni demonio. Para este referente argentino en la materia, el colesterol directamente “es uno solo”.


En exceso, el colesterol genera enfermedades cardiovasculares. Foto Shutterstock.

Qué es el colesterol

El colesterol es una sustancia que existe en el organismo. Es necesaria en cantidades mínimas para procesos biológicos básicos, como el funcionamiento de las células, la síntesis de hormonas y vitaminas.

El problema es que al colesterol en exceso, por encima de valores considerados elevados, se lo considera perjudicial para la salud y puede provocar enfermedades cardiovasculares.

¿Ángel y demonio? Así se consideró, durante décadas, al colesterol "bueno" y "malo". Imagen Shutterstock.
¿Ángel y demonio? Así se consideró, durante décadas, al colesterol “bueno” y “malo”. Imagen Shutterstock.

Ante la consulta de cuál es el valor óptimo de colesterol, Corral explica que, con casi 25 años de médico, convivió con que decían que 280 era lo máximo, luego se bajó a 240, y después a 200.

“Hoy se sabe que, cuanto más bajo sea el colesterol, es mejor”, dice en referencia a los niveles del LDL.

“La cantidad de colesterol que necesitamos en el organismo para que las células funcionen, para que se sinteticen vitaminas y hormonas, es mínimo. Todo lo que esté por encima de ese valor comienza a generar problemas a nivel de las arterias”, explica el lipidólogo.

Por qué se dividía en colesterol “bueno” y “malo”

El colesterol está transportado en distintas proteínas: HDL que son las proteínas de alta densidad (la sigla viene del inglés “high”) y LDL que son de baja densidad (del inglés “low”).

La que está asociada a enfermedades cardiovasculares es la proteína LDL, que anteriormente se denominaba colesterol “malo”, mientras que a la proteína HDL se le decía colesterol “bueno”.

La actividad física y la buena alimentación son claves para no subir el colesterol. Foto Shutterstock.
La actividad física y la buena alimentación son claves para no subir el colesterol. Foto Shutterstock.

La división parte de que hubo un estudio en la década de los 80 que habría demostrado (luego se confirmó que no fue así) que tener mucho HDL nos protegía. Entonces se le asignó la denominación de colesterol “bueno”.

“Posteriormente se supo que ese colesterol bueno no es tan así. No es que sea malo, pero tampoco es que tener HDL tan alto sea protector”, subraya Corral.

En ese sentido, un estudio del Instituto de Investigaciones Médicas del Hospital del Mar (IMIM) de España, publicado el año pasado en la revista Metabolism, Clinical and Experimental, demostró que no todo el colesterol HDL es saludable.

Una división que “frustra”

En Estados Unidos, Peter Attia, médico especialista en ciencia de la longevidad, asegura sentirse “frustrado” por la forma en que la prensa escribe sobre el colesterol “bueno” y “malo”.

Tanto, que se cargó el tema al hombro y lo difundió por todas sus redes sociales, donde suma cientos de miles de seguidores.

“El colesterol es una molécula compleja sintetizada por cada célula del cuerpo. El colesterol es esencial para la vida. Sin colesterol = sin vida”, arranca el hilo que publicó en Twitter.

“El colesterol necesita ser transportado por el cuerpo, pero hay un gran problema al hacerlo, porque no es soluble en agua. La solución son las lipoproteínas, que varían en densidad (y se clasifican por las apolipoproteínas que las envuelven)”, continúa.

El doctor explica que LDL y HDL son lipoproteínas. No mediciones bioquímicas. Y asegura que no hay diferencias entre ambas.

“¿Tiene el colesterol HDL alguna diferencia con el colesterol LDL. Por supuesto que no. Por lo tanto, es totalmente erróneo decir que HDL es buen colesterol y HDL es mal colesterol”, sostiene Attia.

Entonces, ¿cuánto HDL conviene tener? 

“Deberíamos transmitir a la gente que la denominación y división entre bueno y malo no es científicamente correcta“, cierra el doctor Corral en su diálogo telefónico con este diario.

“Tratar de que la población entienda que no por tener HDL alto (el llamado ‘bueno’) uno está protegido de las enfermedades cardíacas“, completa el presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos.

Ante la pregunta de si existe un valor óptimo o deseable de HDL, Corral es contundente con su negativa: “No hay objetivo de HDL actualmente. No es un objetivo terapéutico”. 

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