Por qué no deberías arreglar la pantalla de un iPhone en un servicio técnico no oficial


Face ID, el característico sistema de reconocimiento facial presente también en los nuevos iPhone 13, dejará de funcionar si un usuario decide cambiar la pantalla a través de un centro de reparación no autorizado por Apple

Al menos así quedó demostrado en el canal de YouTube “Phone Repair Guru” (1.78 millones de suscriptores), quien intentó reemplazar un panel del iPhone 13 Pro por uno anterior del iPhone 12 Pro aprovechando que tienen el mismo tamaño. El proceso, además, incluye algunas facilidades a la hora de cambiar varios componentes.

De acuerdo a lo que dice el youtuber, el reemplazo promete mantener intacto el funcionamiento de los sensores de proximidad y luz ambiental.

No obstante, y pese a que es posible conectar el módulo de la cámara TrueDepth al nuevo panel, el sistema no permite activar Face ID, dado a que lo detecta como una “pantalla no original de Apple”.

El canal “Phone Repair Guru” mostró cómo cambiar la pantalla de un iPhone 13 Pro.

El canal de YouTube asegura que intercambiando algunos componentes es posible hacer que funcione en un iPhone 13 con normalidad. Esto, sin embargo, es algo que difícilmente vayan a hacer en un centro de reparación, dado a que es un proceso lento y costoso.

Los de Cupertino, que durante años se mostraron reacios a ofrecer facilidades a los centros de reparaciones no autorizados, anunció hace meses que será posible reparar los iPhone y Mac en talleres de terceros, por lo que no será obligatorio ir al Apple Store.

Sin embargo, la limitación de Face ID que Apple impuso en las pantallas de iPhone 13 no oficiales puede tener sentido, aunque sin dudas causará molestias en los usuarios que buscan una alternativa más económica a la hora de reparar su terminal.

Al reemplazar la pantalla original por una cualquiera, que puede suceder al acudir a un centro de este tipo, el Face ID dejará de funcionar y no se podrá desbloquear el teléfono con nuestro rostro – ni cualquier otra funcionalidad – y se deberá introducir el código de desbloqueo continuamente.

Qué es y cómo funciona Face ID

Este sistema de reconocimiento facial diseñado y desarrollado por Apple Inc. para iPhone y iPad Pro sirve como medio para la autenticación biométrica y desbloqueo de un dispositivo, realizar pagos, acceder a datos confidenciales, proporcionar seguimiento detallado de expresiones faciales para Animoji, así como seguimiento de cabeza de seis grados de libertad (6DOF), seguimiento de ojos y otras funciones.

Su lanzamiento se materializó en noviembre de 2017 con el iPhone X, el teléfono que conmemoró los diez años del teléfono insignia de Apple. Desde entonces fue actualizado e introducido en varios modelos nuevos de iPhone y todos los modelos de iPad Pro.

El hardware Face ID consta de un sensor con tres módulos: un proyector de puntos que proyecta una cuadrícula de pequeños puntos infrarrojos en la cara del usuario, un módulo llamado iluminador de inundación que ilumina la cara con luz infrarroja y una cámara infrarroja que toma una imagen infrarroja del usuario, lee el patrón resultante y genera una Mapa facial 3D.

La tecnología Face ID. Foto: Bloomberg

La tecnología Face ID. Foto: Bloomberg

Este mapa virtual se compara con la cara registrada mediante un subsistema seguro, y el usuario se autentica si las dos caras coinciden lo suficiente. El sistema puede reconocer rostros con anteojos, ropa, maquillaje, barbijo y vello facial, y se adapta a los cambios de apariencia a lo largo del tiempo.

Por otro lado, la tecnología Face ID ha provocó una serie de debates sobre seguridad y privacidad. Apple afirmó que es significativamente más avanzado que Touch ID, el sistema biométrico por huella dactilar, ya que tiene un número significativamente menor de falsos positivos. 

Los defensores de la privacidad también expresaron su preocupación por el acceso de los desarrolladores de aplicaciones de terceros a los “mapas aproximados” de los datos faciales de los usuarios, a pesar de los rígidos requisitos de Apple sobre cómo los desarrolladores manejan los datos faciales de sus millones de usuarios.

Con información de La Vanguardia.

SL​



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