Peter Jackson reescribió la “autopsia” de The Beatles y asegura que la historia no fue como la contaron


La historia canónica de The Beatles dice que la grabación de Let It Be (1970) fue una experiencia amarga y traumática que marcó el comienzo del fin de la banda. Sin embargo, Peter Jackson, el director de The Beatles: Get Back, revisa y cuestiona en este documental cómo fue aquella época de los de Liverpool.

Así lo plantea David Villafranca a partir de una entrevista realizada al genio detrás de El señor de los anillos (2001-2003), que con The Beatles: Get Back cambia al registro de “no ficción” para la saga de tres capítulos que estrenará Disney+ el 25 de noviembre.

En tanto, desde el The New York Times, Ben Sisario describe la fría mañana de enero de 1969 en la cual “tres de los cuatro Beatles están reunidos en un vasto estudio cinematográfico de Londres, con cámaras rodando y micrófonos por todas partes“.

Peter Jackson cumplió, a su manera, su sueño de estar allí donde todo sucedió. Documental The Beatles: Get Back.

Lennon llega tarde

“Lennon llega tarde otra vez”, dice el afamado periodista estadounidense que dice Paul McCartney “con toda naturalidad, mientras conecta su bajo”. Sisario relata la escena: “Con Ringo Starr y George Harrison adormilados y sentados frente él y una bandeja de tostadas y mermelada a su lado, McCartney empieza a rasguear y cantar, en busca de inspiración.”

Y sigue: “En pocos minutos, un ritmo de medio tiempo toma forma y surge una melodía vocal familiar. ‘Get back’, canta en un débil alarido. ‘Get back to where you once belonged’ (Vuelve a donde alguna vez perteneciste). Casi como por arte de magia, un clásico de los Beatles comienza a materializarse de la nada.” ¿Milagro? No, Los Beatles

Más tarde llegará Lennon y la discusión girará en torno a una propuesta de presentar nuevas canciones en la tele. El hombre de los anteojitos redondos se mostrará algo fuera de foco; Paul McCartney, absolutamente enfocado: “Lo tomamos o lo dejamos”. “¿Tal vez deberíamos divorciarnos?”, cuenta Sisario que tercia George Harrison.

La idea originaria era grabar 14 temas nuevos para apoyar el plan de salir a tocar en vivo. Foto EFE/Apple Corps Ltd.

La idea originaria era grabar 14 temas nuevos para apoyar el plan de salir a tocar en vivo. Foto EFE/Apple Corps Ltd.

Las dos caras de un tiempo controvertido

De algún modo, las siete horas de The Beatles: Get Back encapsulan las dos caras del periodo más controvertido de la historia de los Beatles: la gloria de la creación artística de la banda de rock más querida e influyente del mundo, y los agotadores conflictos que condujeron a su ruptura, anunciada un año después.

El plan, en aquellos días, era grabar 14 canciones nuevas para volver a tocar en vivo.

“La jornada comenzó con una intensa presión para montar un espectáculo en vivo de concepto elevado y terminó con algo maravillosamente de bajo concepto: una actuación improvisada a la hora del almuerzo en una azotea de Londres que recordó al mundo la majestuosidad, la espontaneidad y el ingenio de la banda”, escribe Sisario.

“Espero que hayamos aprobado la audición”, bromeó Lennon al final de aquel espectáculo.

En un ambiente de tensión y prisas dentro del grupo, The Beatles invitó a un equipo televisivo a que registrara la gestación de Let It Be, que finalmente sería el último disco publicado por la banda.

Una pequeña parte de esa etapa se vio en el documental Let It Be (1970) de Michael Lindsay-Hogg, pero ahora Jackson accedió a más de 60 horas inéditas de metraje para una serie que refleja momentos históricos como la creación de Get Back o el famoso concierto en la azotea, pero también a The Beatles fuera de los focos y trabajando juntos en el estudio.

Lo cierto es que, a diferencia de aquel filme, que con el tiempo adquirió la reputación de ser un documento fehaciente del colapso de la banda, algo que sus propios protagonistas parecían confirmar –Lennon describió las sesiones como un “infierno” y Harrison las calificó como el “invierno del descontento” del grupo-, el trabajo de Jackson recupera mucho de lo que se perdió en el camino.

Hay otra mirada, y es más linda

Según Sisario, hay quienes argumentan que la película de Lindsay-Hogg se editó de forma selectiva para conseguir la máxima tristeza, tal vez para explicar retroactivamente la ruptura. Pero la simple mera existencia de Get Back es una señal de que, más de medio siglo después de la disolución de los Beatles, su historia sigue sin resolverse. Hasta ahora.

“Es como ese único sueño imposible para un admirador”, dijo Jackson en la entrevista que Sisario siguió en video desde Wellington, Nueva Zelanda, donde ha pasado gran parte de los últimos cuatro años en una sala de edición a oscuras rodeada de recuerdos de los Beatles.

Y cita al cineasta: “Me gustaría poder entrar en una máquina del tiempo y sentarme en la esquina del escenario mientras ellos trabajan. Solo por un día, sólo para verlos, me quedaré muy quieto y me sentaré allí”.

Si en algo se parece lo que había soñado Jackson a lo que experimentó sentado frente a una pantalla consumiendo sus horas junto a John, Paul, George y Ringo, el resultado de lo que vio parece estar destinado a “romper el mito” de que esas sesiones fueron “el último clavo en el ataúd de los Beatles”. 

Jackson y la historia de Let It Be frente a él; 6o horas de material que relata en las siete de su documental. Foto: Disney

Jackson y la historia de Let It Be frente a él; 6o horas de material que relata en las siete de su documental. Foto: Disney

Aquí, tal como se ve en el trailer que adelantó Jackson 10 meses atrás, Los Beatles se mueren de risa ante el micrófono, imitan distintos acentos elegantes y hacen payasadas absurdas como si se tratara de un número de Monty Python. “Ves a estos cuatro grandes amigos, grandes músicos, que se unen y desarrollan estas canciones, y lo ves todo en la pantalla”, dice Jackson.

“Todo el mundo piensa que es un lavado de cara” porque los Beatles han autorizado la película, comentó Jackson riendo, durante su charla con Sisario. “Pero en realidad es casi todo lo contrario. Muestra todo lo que Michael Lindsay-Hogg no pudo mostrar en 1970. Es una mirada sin tapujos a lo que ocurre”.

La intimidad de los Fab Four

¿Con tantas horas de material, ¿cuál fue su enfoque para este documental?

-Esa es una pregunta interesante. Recuerdo que Apple Corps (la compañía que gestiona el legado de The Beatles) me preguntó cuál iba a ser la historia.

Pero en realidad la respuesta me resultó muy obvia. El metraje que teníamos es el de un proyecto en el que el grupo se juntó en Twickenham Studios para escribir y ensayar 14 nuevas canciones (…), así que lo que nosotros hicimos fue contar la historia de lo que pasó día a día, dejamos que la historia se desplegara como realmente sucedió.

No quería hacer un documental retrospectivo. No quería entrevistar a nadie ahora que hablara de aquel momento. No hay nada de eso aquí.

-John Lennon dijo que la grabación de Let It Be fue “un infierno” ¿La disolución del grupo era inevitable a esas alturas?

-No, no tenían intención de romper la banda. Estaban intentando resolver qué significaba ser The Beatles en 1969. Querían volver a hacer actuaciones en directo, pero eso era difícil porque eran muy famosos. No querían hacer giras ni actuar en estadios: querían actuar delante de 200 o 300 personas. ¿Pero cómo hacer eso? Era imposible, en realidad.

Querían volver a ser la banda que eran de jóvenes cuando tocaban en The Cavern (…), así que había algo tierno en lo que querían hacer. Lo que pasa es que este metraje se grabó en enero de 1969 y la película documental Let It Be se estrenó en mayo de 1970, un mes después de que The Beatles anunciaran su ruptura. Por eso el público asumió que estaba viendo un documental sobre el grupo rompiendo.

Sinceramente, todos esos comentarios (como el de Lennon) creo que son los recuerdos que tienen de haber visto Let It Be, no de lo que realmente sucedió en enero de 1969. Yo no tenía un plan deliberado de tomar estas imágenes e intentar cambiar la historia de The Beatles. Simplemente intenté mostrar lo que pasó día a día en la banda en ese periodo.

El concierto de la terraza fue el resultado de haber pensado salir a tocar en vivo. Documental The Beatles: Get Back.

El concierto de la terraza fue el resultado de haber pensado salir a tocar en vivo. Documental The Beatles: Get Back.

-¿Qué dijeron Paul McCartney y Ringo Starr cuando vieron su documental?

-Se dieron cuenta de que lo que sale en este documental no coincide con lo que recordaban, que es la película Let It Be.

Es cierto que George Harrison abandonó durante unos días el estudio y que hay algunos altibajos, pero en general este material es realmente divertido y había mucho humor en la banda. Creo que lo interesante es que nunca se ha visto a The Beatles de una manera tan cruda y honesta como ésta. Realmente nunca se les ha retratado de esta forma.

De lo que habla Jackson -según consigna Sisario- es del momento en el que Harrison renuncia brevemente a la banda, aparentemente harto de su condición de segundón. En la cafetería del estudio, Lennon le dice a McCartney que las desavenencias de la banda con su guitarrista principal han sido “una herida supurante”.

“Después de que Harrison se marcha -sigue el periodista-, los Beatles restantes tocan en voz alta y con rabia. Starr rompe la batería. Ono, vestida de negro, se pone delante de un micrófono y grita hasta alcanzar un clímax salvaje, quizá el sonido más violento que jamás hayan creado los Beatles.”

Amigos pese a todo

En su charla con EFE, Jackson además explicó que fue muy cuidadoso de no optar por McCartney o por Lennon y de no manipular nada. “La gente va a tener seis horas de documental para crearse su propia opinión”, señaló.

The Beatles en Apple Studios, en febrero de 1969, mientras cocinaban Let It Be. Foto Ethan A. Russell _ © Apple Corps Ltd.

The Beatles en Apple Studios, en febrero de 1969, mientras cocinaban Let It Be. Foto Ethan A. Russell _ © Apple Corps Ltd.

Y ya metido en tema, agregó: Pero yo creo que eran amigos, muy buenos amigos. Las cosas que les pasaban influyeron en su amistad pero no la cambiaron. Además, el Lennon que ves aquí no es el John que te esperas. Es muy paciente, está muy relajado, nunca se enfada, ni una sola vez (…). John era muy divertido, era como un payaso, pero también era muy profesional y estaba muy enfocado en la música”.

Entonces, ¿Yoko no tuvo nada que ver?

“Un tema recurrente es el malestar de la banda por el papel de Ono, que se sienta al lado de Lennon durante las sesiones y que llegaría a ser vilipendiada por los fans debido su supuesto papel en la ruptura de los Beatles. Un libro que acompaña a la película, con más transcripciones de las cintas, cita a Lennon diciéndole a McCartney: ‘Por ella, los sacrificaría a todos ustedes’”, escribe Sisario.

Y completa: “Sin embargo, nunca queda claro si los conflictos de los Beatles están causados por los acontecimientos del momento o por el estrés acumulado de años bajo los reflectores. Peter Brown, que fue un alto ejecutivo de Apple durante esta época, dijo en una entrevista que los problemas comenzaron con el éxito de Sgt. Pepper en 1967”.

Los Beatles comienzan a trabajar en el disco "Let. it be" en los estudios Twickenham. (EFE)

Los Beatles comienzan a trabajar en el disco “Let. it be” en los estudios Twickenham. (EFE)

En todo caso, fue Villafranca quien se encargó de preguntarle al responsable del filme: “-¿El mundo ha sido injusto con el presunto rol de Yoko Ono en el final de The Beatles?”

Palabra de Jackson: “Mirá, ¿fue apropiado llevar a Yoko a esas sesiones de grabación? Probablemente no porque el resto de The Beatles no llevaron a sus novias y esposas, pero Yoko no interfiere en su trabajo.

Quiero decir, Yoko está ahí escribiendo cartas, leyendo libros, cosiendo… Hace todo eso al lado de John, pero nunca se mete en lo que The Beatles están haciendo (…) No creo que tuviera nada que ver con la ruptura de The Beatles”.

Fuentes: The New York Times/Ben Sisario – EFE/David Villafranca

E.S.



Fuente