Pasaporte cultural y más de 110 millones de pesos para las salas de teatro y música


Con la actividad teatral y musical suspendida en la ciudad de Buenos Aires hasta el 21 de este mes, y frente a la crítica situación de un sector que tuvo que cerrar sus teatros a fines de marzo del año pasado y que volvió a abrirlos el 13 de noviembre, los productores y dueños de salas están en tratativas con el Gobierno nacional para poder instrumentar el llamado Pasaporte Cultural. Quienes levantan esta medida, que se puso en funcionamiento en otras ciudades del mundo, son los representantes de Aadet, la entidad que nuclea a dueños de salas y de teatros comerciales. Presidida por Carlos Rottemberg, el domingo, en diálogo con LA NACION, el productor comentaba lo siguiente: “Si el problema ahora es la circulación, entonces ataquemos la circulación; porque en todo este tiempo no estuvo en discusión nuestra actividad presencial en salas”. En este contexto de suba de contagios, el Pasaporte Cultural permitiría que tanto el espectador como artistas y los trabajadores de los teatros puedan circular por la ciudad en los horarios de circulación restringida demostrando que están volviendo a sus casas.

En Madrid, ciudad que en estos momentos oficia como punto de referencia europeo en lo que hace al movimiento escénico, se aplica actualmente. La experiencia la cuenta, en otra comunicación telefónica con este diario, el productor Jesús Cimarro, presidente de la Academia de las Artes Escénicas de España, empresario de los teatros Bellas Artes, La Latina y el Reina Victoria; director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y presidente de la Asociación de Productores y Teatros de Madrid. “En España, los teatros se mantuvieron cerrados durante tres meses del año pasado. En julio, empezaron a abrirse los espacios abiertos dedicados a la actividad y los grandes festivales. Entre julio y agosto, se abrieron los teatros cerrados y, el grueso de ellos, lo hizo en septiembre. En el contexto nacional, Madrid mantuvo el aforo más alto del país, 75 por ciento de la capacidad de la sala, siempre aplicando estrictos protocolos sanitarios. Actualmente, hasta el domingo, en Madrid no se pude circular luego de las 23. En este contexto se llegó a un acuerdo con las autoridades para que si a una persona la policía la para en la calle pasadas las 23, con presentar la entrada del teatro al que acaba de asistir y demostrando que está en el trayecto a su casa no tiene ningún inconveniente. Es una especie de salvoconducto. Por nuestra parte, como empresarios de salas, adaptamos los horarios para que la gente salga de los teatros a eso de las 22 y que tenga margen para retornar a sus hogares. Evidentemente, esta pandemia nos ha cambiado los horarios y los hábitos”, sostiene este prestigioso hombre de la escena española. El llamado Pasaporte Cultural, allí, es simplemente un ticket físico o el que queda en el celular en el cual quedan consignados el nombre del espectador, al teatro al que asistió, el título del espectáculo, el horario de la función y hasta el número de la butaca que ocupó.

Anoche, el ministro de Cultura Tristán Bauer anunció nuevas medidas de apoyo para teatros y el circuito alternativo y hoy al mediodía se juntó con integrantes de Aadet con quienes analizó la propuesta del Pasaporte Cultural Ministerio de Cultura

Con el correr de las horas, la iniciativa del Pasaporte Cultural porteño fue sumando el apoyo del Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público (Sutep), la Unión de Maquinistas de Teatro, la Asociación Argentina de Actores (AAA), el Sindicato Argentino de Músicos (Sadem) y la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores). Hoy al mediodía, representantes de Aadet se reunieron con el ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer. “Hubo una muy buena predisposición de parte del ministro y de sus colaboradores apoyando esta medida como para trabajarla en conjunto”, comentó Rottemberg luego del encuentro. La respuesta final está en manos del Ejecutivo Nacional.

En este contexto de crisis, ayer a la noche, el Ministerio de Cultura anunció una serie de medidas tendientes a sostener a la actividad. Se presentó el Subsidio para el Sostenimiento del Espectáculo en Vivo, que consiste en un apoyo económico de 50 millones de pesos destinados a salas y teatros del AMBA y de todas las jurisdicciones que adhieren al Decreto 241/2021 que tuvieron que suspender funciones programadas. Está dividido en tres categorías vinculadas a la capacidad de cada sala y tendrá impacto en los ingresos de actores, actrices y guionistas, entre otros trabajadores de las artes escénicas, ya que se prevé el mismo destino que hubiese tenido la taquilla. Otras de las medidas anunciadas por el Ministro es el Plan AmpliAR Podestá 2021, del Instituto Nacional del Teatro. Consiste en una serie de convocatorias especiales destinadas al sector del teatro independiente, que contará con una inversión de más de 60 millones de pesos.

“Estos programas hablan del compromiso de nuestro Gobierno, porque tenemos la virtud de tener un Gobierno con una enorme sensibilidad hacia lo cultural. A nosotros nos gustan dos palabras: la producción y el trabajo. Quisiéramos volver inmediatamente a realizar ambas pero mientras tanto tenemos que cuidar mucho la salud de la población. Por eso estas medidas son tan necesarias y fundamentales en esta etapa”, sostuvo Bauer en la reunión de anoche en el Centro Cultural Kirchner, a la que también asistieron la directora ejecutiva de Anses, Fernanda Raverta; el secretario del Interior del Ministerio del Interior, José Lepere; funcionarios del ministerio y representantes de los diversos sectores culturales.



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