Oscar Reyero: “apunta a ser una buena campaña para el girasol”

Así lo manifestó el productor agropecuario de Carlos Casares, quien hizo un balance sobre la campaña de girasol y, también habló de la fiesta nacional, sobre la cual opinó que le gustaría que vuelva el concurso del girasol al evento con la entrega de “La copa del girasol” como premio y reconocimiento a todos los sectores de la industria que trabajan en el sector.

Con motivo de la celebración del 8 de enero, día de la autonomía de Carlos Casares, el productor agropecuario local, Oscar Rayero habló con César Tapia en AGRO 60 sobre el cultivo que dio origen a la comunidad que ayer cumplió 115 años de historia.

“El girasol para nosotros siempre fue nuestro cultivo estrella durante muchos años, después fue desplazado por la Soja por su calidad de rindes, mercados un poco más transparentes, riesgos climáticos” contó y amplió que por eso, “fue cediendo espacios pero, siempre se mantiene un porcentaje menor que antes, pero, sigue estando. Este año hay lindos lotes de girasol”.

Sobre ello y teniendo en cuenta el periodo de sequía marcado por la presencia del fenómeno de “La Niña”, “apunta a ser una buena campaña para el girasol porque con el pronóstico a corto plazo que tenemos por delante con días de intenso calor y escasas lluvias, a diferencia de los otros cultivos el girasol se lo banca, el resto lo va a sufrir y, por eso, quienes apostaron a algún lote de girasol obtendrán su recompensa”, resaltó optimista.

SE MANTIENE POR TRADICIÓN

Nadie es profeta en su tierra, indica un dicho popular y, en este caso al girasol se sucede eso ya que principalmente la soja actualmente y, desde hace años ha ganado terreno por diversos factores.

“La producción de girasol en la zona se mantiene por tradición y, aquellos que hacemos ganadería el girasol es un buen antecesor de pasturas de manera que siempre sembramos lotes” narra Oscar (Reyero) desde su experiencia en la cual argumenta que “suma para la rotación. Además por fecha de cosecha de girasol y siembra de pastura cierra mejor que con otro cultivo entregando, si se hizo buen control de malezas, un buen lote para sembrar inmediatamente”.

Además, Reyero marca que se está muy lejos de la cantidad de lotes que había antes de la sojización en la zona. Antes el girasol era uno de los tres cultivos con fuerte presencia en los campos casarenses con el Trigo y el Maíz, recuerda con nostalgia pero, también guarda cierta esperanza para volver gradualmente a ese escenario de campos amarrillos que inundaban la vista al pasar por los caminos rurales y las rutas que atraviesan el partido. “Si se estabilizan los mercados de girasol y se pueda acceder a precios rentables como está ocurriendo en este momento, el productor va a tender a diversificar su riesgo agregando algún lote de girasol que adelanta la cosecha, tiene financiamiento antes que la soja y en su esquema de trabajo se extiende el periodo del año adelantando la cosecha de girasol con respecto a soja permitiéndole organizarse de otra manera”. Todo esto sin dejar de lado a la soja.

SOBRE LA FIESTA DEL GIRASOL

Ya es de público conocimiento que la festividad no se hará este año por la decisión política y sanitaria atada a la pandemia del COVID-19; así y todo, Reyero opinó al respecto. “Es una fiesta que está en el corazón de los casarenses, que la disfrutamos, la sentimos nuestra y nos gusta que venga gente de otros lugares; está en el ADN de los casarenses por el cultivo del girasol con toda su cadena de valor que ha ayudado a producir y a mejorar”.

En este sentido, ante la requisa periodística, Reyero rememora y añora. “Sin ninguna duda me gustaría que vuelva a ser parte de la fiesta el concurso del girasol, donde los productores inscribían los lotes, se les hacía un seguimiento durante todo el ciclo del cultivo, se sembraba a mano y se premiaba a los productores con mejores lotes”. Le gustaría reflotar esa tradición idiosincrática también porque “despertaba entusiasmo en el productor, en el semillero y el del cerealista porque servía para mostrar su producto”.

“Se fue dejando de lado porque requiere trabajo, un número de gente, un costo económico, un compromiso pero creo que valdría la pena”, cerró. Quizás en otro contexto socioeconómico pueda repensarse en incluir en el itinerario del evento y así, volver a entregar “La copa a la semilla del girasol”.