“Nos dejaron en una situación casi de cierre”



A más de una semana de comenzado el conflicto en la empresa Lácteos Mayol, donde un grupo de sindicalistas bloqueó el ingreso a la fábrica, en Cañuelas, quien habló fue Paulina Mayol (37), bisnieta de los fundadores: “La metodología del reclamo no tiene sentido para una empresa tan chica como la nuestra. Nos ha dejado en una situación casi de cierre“, expresó.

La compañía fundada en 1936 en el pueblo de Udaondo sufrió un bloqueo por parte de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) durante toda la semana pasada que impidió el funcionamiento de la planta.

Luego de esos días de tensión el Ministerio de Trabajo, a través de la delegación Lobos, decretó la conciliación obligatoria que dura hasta este miércoles y por lo tanto la empresa Mayol volvió a trabajar. También hubo órdenes de restricción para sindicalistas de acercarse a la familia Mayol.

La joven heredera y ejecutiva de la firma fue quien se puso el conflicto al hombro y ahora aseveró: “Nunca la empresa en sus 85 años había vivido algo semejante, tampoco yo jamás viví tanto patoterismo en carne propia”.

A su vez, calificó el reclamo de “violento y abusivo” y explicó que los dejó en “una situación casi de cierre”. “Los reclamos del sindicato eran por un encuadramiento sindical”, sostuvo.

De acuerdo con los cálculos de la familia Mayol, debido al conflicto, se perdieron más de 15 mil litros de leche fresca que no pudo ser derivada a otras plantas. A su vez, denunciaron roturas en las instalaciones y en un generador.

Paulina contó en diálogo con Radio CNN que los sindicalistas reclamaban que la mitad de los 14 empleados de la firma estén encuadrados en ATILRA y no en UATRE: “Estamos hablando de poquitos trabajadores, no de miles”, dijo.

Los empleados están inscriptos en la categoría más baja y en gremios que no corresponden para pagar menos cargas sociales”, apuntaron desde el sindicato. Sobre este aspecto, los dueños sostuvieron que los requerimientos de ATILRA son imposibles de cumplir para una pyme familiar y que la continuidad y futuro de la empresa corre peligro en esas condiciones.

Por su parte, Heber Ríos, secretario general de ATILRA en la seccional de General Rodríguez, expresó que “ellos (por los dueños de la planta) saben que está al frente de una empresa láctea y tienen que estar encuadrados en el convenio”. Lo dijo en una entrevista con Radio Rivadavia, en la que se cruzó con uno de los dueños de la firma, Dardo Mayol.

El sindicalista detalló las razones de su accionar: “Sabemos la cantidad de litros de leche que procesa su empresa y la rentabilidad, por lo que puedo garantizar que el costo de la mano de obra en el costo del producto es ínfimo” y añadió: No podemos aceptar que tengan trabajadores en negro”.

​”Habiéndose dado la conciliación obligatoria, siguieron hostigándome”, contestó Dardo Mayol, presidente de la empresa. Y evitó el cruce radial: “No estoy en condiciones de discutir con este señor después de lo que sufrí“.

El dueño de la planta agregó: “Estoy vencido, es muy difícil seguir con esto. Desde la amargura que tengo quiero cerrar, solo me mantengo en pie por la generación que viene”.

Este martes la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA), la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), repudiaron los bloqueos sindicales

“Este tipo de acciones, lejos de buscar una solución a los planteos gremiales, agravan la situación de las empresas provocando pérdidas, daños a la propiedad y un ambiente de trabajo que no es propicio para el resto de los colaboradores que se encuentran desarrollando la actividad industrial”, manifestaron.

DS​



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