Masters 1000 de Madrid: ganó Nadal y perdió Medvedev, pero el número dos sigue en juego


Rafael Nadal consiguió una cómoda victoria en su segunda presentación del Masters 1000 de Madrid, en la que superó por un doble 6-3 al australiano Alexei Popyrin, 76° del ranking. El mallorquín se metió así en los cuartos de final del torneo y quedó más cerca de conservar el número dos del mundo, que todavía está en juego a pesar de la caída de Daniil Medvedev.

Es que aunque el ruso, segundo preclasificado, se despidió por 6-4, 6-7 (2-7) y 6-1 ante el chileno Cristian Garín, 16°, igual consiguió aumentar su cosecha personal y todavía tiene chances de recuperar el segundo escalón del ranking, clave de cara al sorteo de Roland Garros. ¿Qué tiene que hacer Rafa para evitarlo? Fácil, ganar su próximo partido y meterse en semifinales.

Apenas una hora y 19 minutos de juego necesitó Nadal para superar a Popyrin, de 21 años y una de las jóvenes promesas del circuito, con un tenis sólido y sin grandes problemas, a pesar de un pequeño susto inicial.

“Estoy contento porque he competido poco y estoy bien”, afirmó Nadal. Foto REUTERS/Juan Medina

Es que el australiano salió a la cancha enchufado y se llevó los primeros siete puntos del partido, para ponerse 1-0 y quedar 40-0, con una triple chance de quiebre. Pero en cuando Rafa agarró ritmo, no hubo equivalencias, y el ganador de 20 Grand Slams -13 de ellos en París, sobre esta misma superficie- se recuperó y selló el triunfo con autoridad.

“Estoy contento porque he competido poco y estoy bien. Llegué a cuartos en Montecarlo, gané Barcelona y aquí ya estoy en cuartos. Jugar y ganar partidos te da confianza y sabes que ese mínimo lo vas a dar. Puedo hacerlo mejor pero a día de hoy no tengo quejas de mi juego y puedo dar pasos adelante”, analizó el español.

Su victoria lo depositó otra vez entre los ocho mejores de un torneo que ya ganó cinco veces (2005, 2010, 2013, 2014 y 2017). Y eso que, como él mismo admitió, es el que más le cuesta jugar por las condiciones de altura que hacen que la pelota sea más veloz.

Nadal espera ahora por el ganador del duelo que disputarán, en el cierre de la jornada, el alemán Alexander Zverev, quinto preclasificado, y el británico Daniel Evans, una de las sorpresas de la gira de canchas lentas.

Medvedev estará atento al resultado de ese partido porque si Rafa no se mete en semis, él se quedará con el segundo lugar del ranking, algo que lo dejaría mucho mejor parado pensando en el sorteo del cuadro de Roland Garros. Y es que el que parta como segundo preclasificado se asegurará evitar al serbio Novak Djokovic, número uno del mundo, hasta una hipotética final.

Aunque no pudo hacer mucho ante el chileno Garín, un rival durísimo en polvo de ladrillo, el moscovita igual firmó su mejor actuación histórica en Madrid al llegar a octavos de final. Y cumplió su objetivo, que era ganar al menos un partido -tenía un record de 0-2- en un certamen que se juega en una superficie que “odia”. 

Así, aumentó en 80 puntos sus cosecha (defendía 10 de su caída en primera ronda de 2019) y quedó con 9.780 unidades.

Nadal, que hace dos temporadas llegó a semifinales, terminará con 9.630 si se despide en cuartos, por lo que cedería su lugar como escolta de Djokovic. Pero si avanza a semis, mantendrá los 9.810 con los que llegó al certamen y no cederá terreno. Ahora, todo depende de él.

El otro gran batacazo de la jornada fue la caída de Stefanos Tsitsipas, cuarto favorito y reciente campeón en Montecarlo y finalista en Barcelona. El griego no pudo con el noruego Casper Ruud, 22° del ranking, quien lo superó por 7-6 (7-4) y 6-4.

También perdió el ruso Aslan Karatsev, verdugo de Diego Schwartzman en su debut y una de las grandes revelaciones de la temporada, que cayó por 6-4 y 6-3 frente al kazajo Alexander Bublik (44°).

Además, el austríaco Dominic Thiem, tercer favorito, superó por 7-6 (9-7) y 6-4 al australiano Alex De Miñaur y el estadounidense John Isner sorprendió al ruso Andrey Rublev, sexto preclasificado, al ganarle 7-6 (7-4), 3-6, y 7-6 (7-4).



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