Más de 900 personas participaron de la fiesta de las colectividades

Impresionante. Una multitud se reunió en el salón de eventos de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Carlos Casares con un único motivo, mantener vivas las tradiciones.

Y sucedió. Gracias a la buena predisposición de los presentes y la destacada gastronomía que muy bien representaron cada una de las colectividades que bien aprovechó el público.

Hubo desfile y muestra de bailes autóctonos. 

Viejos Juglares cerró cada tema con un cerrado aplauso para bajar el telón de una noche soñada por los organizadores del evento. 

“Trabajamos mucho tiempo para que la gente disfrutara como lo hizo”, coincidieron desde la comisión de la Cámara de Comercio. 

Las colectividades dejaron su agradecimiento por la consideración que tuvo la institución, que nuclea a los comerciantes, industriales y servicios, para seguir enriqueciendo y fortaleciendo lazos entre todos los casarenses que se dieron cita de forma masiva en El Óvalo, de invitarlos en el marco de la primera fiesta de las colectividades organizada por la entidad.

Roberto Martínez, también tuvo sus merecidos y doblemente aplausos; primero por los homenajes que hizo interpretando temas de las diferentes culturas que armaron la fiesta y, en segundo término por incentivar y formar parte del baile que, con su música y buena onda generó Viejos Juglares.

LA HISTORIA Y EL PRESENTE, MARCAN EL CAMINO FUTURO

Hace 90 años las siguientes personas: Manuel Tomás, Florindo Guglielmino, B.F.Vita, Salvador Folch, Simón Bilik, José A. Núñez, Luis Salvat, Gustavo Variglia, Guillermo Raggio, Antonio Márquez, Juan Goldenberg, Ermindo Mutchinick, Luciano Urbina, Pascual Pignata, Francisco Rodríguez, José María Bosch, José Kolker y Lino Lecuna formaron la primera comisión. Fueron los pioneros.

 Algunos venidos de otras tierras, otros descendientes de aquellos y nativos de este bendito lugar, formaron la primera comisión directiva que creaba la Cámara de Comercio Industrias y Servicios de Carlos Casares.

Seguramente aquellos precursores de la institución eran, a su vez, activos participantes en las distintas colectividades que se afincaron en este lugar del mundo.

El destino y las circunstancias les tenía deparado un futuro basado en el trabajo, el sacrificio, y principalmente la condición de buen vecino; la solidaridad fue el eje de la ayuda mutua, el hacer y el pensar del otro, aunque sean de culturas y costumbres diferentes, se basaba en el respeto y en la ambición común de lograr una convivencia comprometida con el propósito de formar una sociedad que les permitiera desarrollarse en ese presente y pergeñar el futuro.

Españoles, italianos, judíos y otras naciones fueron recibidas por los entonces “paisanos” de nuestra tierra, y juntos llegaron a la actualidad a través de sus descendientes que además de adoptar nuestras tradiciones, siguieron cultivando sus costumbres como un modo de que, aquel cordón umbilical que los unía a sus ancestros, nunca se corte.

Hace unos meses, después de 90 años, quienes integran la actual comisión directiva de la institución: Héctor Otaviani, Julio Cesar Baztarrica, Mirta F. Capra, Oscar Fabián Mora, Raúl Alberto Alonso, Graciela Pol, Norberto José Herrera, Julio C. Oroño, Patricia Mariela Ottaviani, Oscar Eduardo Bonfiglio, Javier Senones, Paulina Chuguransky, Griselda Zallocco, Néstor Donza, Florencia V. Novillo Vocal, Jorge Rosello, María Fernanda Yarza, Tomas Álvarez, Félix Alberto Demarco, Eduardo Cervellini, Clara Chernis, César Zago, Mariel López, Sebastián Baztarrica, Rolando Aymar Ferrari y Florencia Novillo, decidieron que aquella epopeya de los primeros directivos debía ser evocada, y fue por eso que decidieron en nombre de los socios, convocar a todas las colectividades para que traigan al presente todas aquellas manifestaciones de sus culturas a fin de recordarlas y mostrarlas a la comunidad toda. 

Una primera reunión bastó para que los referentes de cada colectividad pusieran en marcha el motor que impulsó la Cámara. Se abrió el baúl de los recuerdos y todo estaba allí, como un tesoro guardado listo para salir a la luz. Las demás reuniones solo fueron de organización y diseño de lo que sería la gran fiesta de las colectividades.

La intención, la colaboración y la buena voluntad fue el combustible perfecto para que aquel motor comenzará a funcionar. Aparecieron las viejas recetas, la música, la danza, y los atuendos tradicionales; así llegaron al 19 de noviembre de este 2022; ese fue el momento sublime donde todo salió como lo habían proyectado. Una fiesta de la gente, hecha por y para la gente. “Por eso hoy solo resta agradecer”, escribieron desde la comisión. 

Y enumeraron. En primer lugar a la naturaleza que además de enviar en estos días la tan codiciada lluvia que anima nuestras riquezas, nos regaló una tarde noche perfecta para el evento. 

Agradecer a todas las colectividades que se hicieron presentes. Españoles y vascos unidos, italianos con sus dos agrupaciones -Sociedad Italiana – La Dante Alighieri- Sociedad Israelita Amor Patrio y Centro Tradicionalista “El Bagual” que, con el acompañamiento especial del Club de Leones, conformaron el elenco perfecto para que la fiesta fuera un éxito.

Reconocer a todos los medios de comunicación que nos dieron su tiempo y su espacio para promocionar el evento, con una colaboración especial de Federico Suárez y Fernando Alcázar. 

También el agradecimiento a los artistas que ocuparon los escenarios; a la Escuela de Danzas Move que por colaboración de su Directora Nahili Bussio, desplegó bailes típicos de las colectividades. A Roberto Martínez, quien adaptó su presentación para la ocasión y a Alejandro Lamas que hizo lo propio con su repertorio de música instrumental. Ambos aportaron canciones representativas de cada colectividad que dieron el marco de alegría festivo que era necesario. Agradecer a Viejos Juglares por su excelente aporte musical de su ya conocido repertorio nacional e internacional. Todo quien se presentó actuó más allá de lo contratado extendiéndose en sus presentaciones como una muestra acabada de que la fiesta también los abarcaba a ellos con un sentimiento de pertenencia a alguna de las colectividades.

Agradecer también al personal de “El Ovalo” por su participación en la organización del evento, ya que, seguramente les tocó resignar horas de descanso y vida familiar. 

Finalmente agradecer al público que colmó nuestras instalaciones, esperando, por un lado que hayan disfrutado de esta fiesta, y por otro porque han sabido disimular los errores que pudimos cometer involuntariamente. Gracias a todos, Ah y para los que no estuvieron les decimos que: ¡HABRÁ OTRA OPORTUNIDAD! cerraron.