Los riesgos de responder un mail fuera de tu horario laboral


Cuando lleguen las vacaciones, ¿podrás relajarte o vas a dejar que el trabajo se filtre en tu tiempo libre? Si encajás en la última categoría y parece que no podés liberarte de las obligaciones, es posible que estés poniendo en riesgo tu salud, según una investigación de la Universidad de Australia del Sur.

En la encuesta participaron más de 2200 académicos y profesionales de 40 universidades australianas. Los investigadores hallaron que los empleados que respondían a las comunicaciones digitales fuera del horario laboral tenían más probabilidades de sufrir burnout (o “síndrome del trabajador quemado”), angustia, y problemas de salud física.

El estudio demostró que en 2021:

* El 26% de los encuestados sintió que tenía que responder a mensajes de texto, llamadas y correos electrónicos relacionados con el trabajo de los supervisores durante su tiempo libre.

Durante la pandemia se difuminaron los límites del trabajo. Foto Shutterstock.

* El 57% de los empleados dijo que había enviado comunicaciones digitales relacionadas con el trabajo a otros colegas por las tardes.

* El 50% informó que a menudo reciben mensajes de texto, llamadas y correos electrónicos relacionados con el trabajo de sus colegas los fines de semana.

En concreto, aquellos que se esperaba que respondieran a las comunicaciones de sus colegas los fines de semana informaron niveles más altos de angustia (56% contra el 42%); agotamiento emocional (61% en comparación al 42%), y problemas de salud física (28% frente al 10%).

El riesgo de estar disponible 24/7

La doctora en psicología Amy Zadow, una de las participantes de la investigación, dijo que las expectativas de que los empleados estén disponibles las 24 horas, los 7 días de la semana, están ejerciendo presión sobre los trabajadores.

“Desde (la pandemia del) COVID-19, la digitalización del trabajo realmente se ha disparado, difuminando los límites del trabajo y allanando el camino para que las personas puedan ser contactadas a toda hora”, comentó Zadow.

“Pero estar disponible para trabajar tanto de día como de noche limita la oportunidad de que las personas se recuperen, haciendo cosas como practicar ejercicio y ponerse al día con amigos y familiares. Y, cuando no hay un período de recuperación, pueden comenzar a agotarse”, continuó.

Estar disponible las 24 horas afecta la salud física y mental. Foto Shutterstock.

Estar disponible las 24 horas afecta la salud física y mental. Foto Shutterstock.

“Nuestra investigación muestra que los altos niveles de comunicación digital en el trabajo fuera del horario laboral pueden tener un impacto significativo en su bienestar físico y mental, afectando las relaciones trabajo-familia, causando angustia psicológica y mala salud física”, siguió Zadow.

“Por el contrario, los trabajadores que mantuvieron bajo control sus límites laborales experimentaron menos estrés y presión“, completó la investigadora.

Por su parte, el profesor Kurt Lushington dijo que lidiar con el estrés relacionado con el trabajo es cada vez más importante. Y remarcó: “Al final de la jornada laboral, todos deberían tener derecho a desconectarse“.

En Argentina, también

Si ya había argentinos a quienes les costaba poner un punto final a las actividades laborales, la pandemia del Covid-19 lo potenció todavía más.

En un estudio reciente de la consultora Adecco Argentina, el 42% de los empleados que hacen home office dijeron que trabajan más horas que cuando iban a la oficina.

La dificultad para desconectarse y fijar límites a la jornada laboral junto con las múltiples actividades y situaciones generadas por la pandemia ocasionaron un ambiente ideal para el “burnout” (síndrome del trabajador quemado).

Los síntomas del “burnout”

* Agotamiento intenso, con una sensación enorme de falta de energía.

* Desapego por el trabajo y todo lo relacionado con el mismo.

La OMS reconoce como enfermedad al síndrome de trabajador quemado. Foto Shutterstock.

La OMS reconoce como enfermedad al síndrome de trabajador quemado. Foto Shutterstock.

* Baja o nula autoeficacia y sensación de ausencia de realización personal.

Todo esto se asocia, con frecuencia, con la ansiedad, hostilidad, ira, depresión o tristeza. Además, se produce una alteración del comportamiento, abriendo paso a hábitos tóxicos.

“Todos los inconvenientes e incertidumbres que tuvimos que atravesar y que continúan sucediendo generan un caldo de cultivo muy especial para el burnout. Este es un síntoma que venía creciendo en Argentina y en el mundo y que claramente la pandemia agudizó”, comentó Alexandra Manera, Directora de Recursos Humanos del Grupo Adecco Argentina & Uruguay.

“Los niveles de estrés y ansiedad se han disparado y es algo que nos ha pasado a todos. En cierta forma, puede decirse que el COVID-19 ha tomado las riendas del mundo tal como lo conocíamos y nos ha desestabilizado un poco a todos”, concluyó.



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