Las aceitunas pintan bien pero no se sabe quién las cosechará



Por Mauricio Manini /Los Andes

El sector olivícola de Mendoza espera una cosecha mejor a la del año pasado, aunque los efectos de la pandemia y las restricciones generan dudas por la disponibilidad de mano de obra a fines de marzo y abril. Si bien algunos proponen la mecanización como una posible solución, es algo que debe trabajarse a largo plazo en el marco de una reconversión.

Desde la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen), su presidente Luis Armando Mansur cree que el año pasado fue muy malo en términos de materia prima y que esta temporada tiene una perspectiva mejor en producción, aún con algunas heladas y tormentas de granizo. El mayor problema, considera, estará en poder levantar la cosecha.

“Por lo general varios trabajadores golondrinas que venían a cosechar uva después se quedaban para la aceituna. Pero este año mucha gente del norte no ha venido por temor a que le ocurra como el año pasado en medio de la pandemia, que quedaron varados. Estamos con esa incertidumbre: la aceituna está pero no sabemos si va a llegar a la fábrica. Es un tema muy delicado”, analiza Mansur.

En cuanto a consumo interno, la demanda ha mejorado tanto en aceitunas de mesa como aceite ya que con la pandemia la gente empezó a cocinar más en su casa y muchos chefs popularizaron el uso del aceite de oliva. Eso y la falta de stock por la baja cosecha del año pasado mueven a que haya un precio tonificado para la materia prima.

En Asolmen señalan la preocupación por excedentes de España (principal productor mundial) que harían que el precio internacional baje. “Los mercados internacionales están muy cautos, porque la pandemia ha impactado a todos. Hemos tenido la suerte de que el gobierno nacional retiró las retenciones, aunque el costo interno sigue creciendo en dólares”, agrega Manzur.

Las dificultades del año pasado se reflejan en las exportaciones del 2020. Los números de ProMendoza indican que el año pasado se exportaron US$ 16.529.515 en aceitunas, un 18,78% menos que en 2019 (US$ 20.351.476). Además, en 2020 se exportó US$ 9.916.953 en aceite de oliva (compartido entre US$ 6.538.523 de aceite oliva virgen y US$ 3.378.430), un 16% menos en valor que durante 2019 (US$ 11.851.699).

Si se analiza el volumen de las exportaciones en vez del valor, el año pasado la provincia exportó 13.837.641 kilos de aceitunas de mesa, un 15,26 % menos que en 2019 (16.329.672 kilos). Por otro lado, en aceite de oliva se exportaron 4.115.500 kilos durante 2020, un 2,39% menos que en 2019 (4.216.120 kilos). Si bien los volúmenes cayeron menos que los valores, en 2019 había mejores precios promedios que en 2020: la aceituna de mesa pasó de US$ 1.25 a US$ 1.19 por kilo y el aceite cayó de US$ 2,81 a US$ 2,41 por kilo.

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