Las 6 claves de la nueva ley de alquileres y su impacto en el agro



*Por Claudia Chiaradía y Lucas Aranguren

La nueva ley de alquileres sancionada el 30 de junio del 2020 obliga a los arrendadores a registrar los contratos en la AFIP. Es por ello que mediante la Resolución General 4933 el ente recaudador implementa un régimen especial de registración de todos los contratos de locación de inmuebles.

A continuación, una síntesis de la norma y los aspectos particulares en el agro.

  •  Qué contratos agrarios están comprendidos

Solo se contemplan los contratos de arrendamiento, en sus diferentes formas y plazo de duración, es decir los incluidos en la Ley 13246/48 que se celebran por tres años como mínimo y 50 como máximo, los accidentales del artículo 39 de la mencionada Ley, que se celebran por una cosecha o a lo sumo dos, los de pastoreo y cualquier contrato o carta oferta donde se cede el uso y goce del predio y se recibe en contraprestación en dinero , ya sea suma fija o determinables en dinero en función de su equivalencia en quintales de soja, kilos de carne, entre otros.

No se registran los otros contratos o cartas oferta donde existe riesgo empresario entre las partes, tales como las aparcerías, contrato accidental por cosecha, convenios de explotación conjunta, contratos de capitalización de hacienda, habida cuenta que no configuran una locación de inmuebles.

  •  El nuevo régimen informativo

El nuevo “Régimen de registración de contratos de locación de inmuebles”, “RELI”, incluye los contratos celebrados -por cuenta propia o por cuenta y orden de terceros- correspondientes a las operaciones económicas , tales como:

a) Locaciones de bienes inmuebles urbanos, así como las sublocaciones, cualquiera sea la denominación dada a los respectivos contratos.

b) Arrendamientos sobre bienes inmuebles rurales, así como los subarriendos, con prescindencia de la modalidad o denominación que se le otorgue.

c) Locaciones temporarias de inmuebles -urbanos o rurales- con fines turísticos, de descanso o similares.

d) Locaciones de espacios o superficies fijas o móviles -exclusivas o no- delimitados dentro de bienes inmuebles -vgr. locales comerciales y/o “stands” en supermercados, hipermercados, shoppings, centros, paseos etc.

Los sujetos alcanzados serán las personas humanas, sucesiones indivisas y personas jurídicas cualquiera sea la forma que adopten, que asuman el carácter de locadores, arrendadores, sublocadores o subarrendadores, en los contratos celebrados.

  • Forma y plazo para la registración

El régimen se cumplimenta a través de un menú en el sitio web de AFIP dentro de los 15 días corridos posteriores a la celebración y – reiteramos- lo debe registrar el arrendador.

En igual plazo deberán registrarse las adendas realizadas al contrato registrado.

Voluntariamente el arrendatario podrá registrarlo hasta como máximo 6 meses posteriores a la fecha de finalización del contrato.

La norma comienza a regir el 1° de marzo, sin embargo, los contratos que se hubieran celebrado a partir del día 1° de julio de 2020 y que continúen vigentes al 01/03/2021, así como aquellos que se celebren a partir del 1 y hasta el día 31 de marzo de 2021 inclusive, gozarán de un plazo excepcional para su registración hasta el día 15 de abril de 2021, inclusive

  • Importante, a tener en cuenta para el sector agropecuario

El cumplimiento de este régimen de registración no exime el deber de declarar los contratos pertinentes a través del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA), implementado por la Resolución General Conjunta Nº 4.248.

Por lo tanto, es un régimen de información distinto al del SISA. Este último sigue vigente, el nuevo no lo reemplaza.

Veamos las diferencias entre el nuevo régimen y el del SISA:

– Los contratos de locación de inmuebles deben ser declarados por el arrendador ante AFIP. En SISA lo declara el arrendatario.

– Incluye contratos de arrendamiento y subarrendamiento agrícola y ganadero cualquiera y otros sea el plazo. En SISA si bien no incluye a los ganaderos, es más extenso ya que abarca todo tipo de contratos agropecuarios, incluyendo los asociativos.

– El objetivo que persigue AFIP es distinto. En el nuevo régimen apunta a obtener el valor de los contratos. Por el SISA, se hace hincapié en el control de la capacidad operativa del productor.

* Nota de la Redacción: Los autores son contadores públicos, socios de Chiaradia & Asociados.



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