La sonda Parker de la NASA, el vehículo más rápido construido por el ser humano


La Sonda Solar Parker (PSP) lanzada en el 2018 está revolucionando los conocimientos sobre el Sistema Solar. Fue concebida para recopilar datos sobre nuestra principal fuente de energía, pero realizó asombrosos descubrimientos sobre Venus y sigue batiendo récords de velocidad en el espacio.

A poco de su lanzamiento, se convirtió en el objeto de fabricación humana que más se aproximó a nuestra estrella (10,4 millones de kilómetros) y es también el más rápido en ese campo.

En febrero de 2020, la sonda de la NASA logró la marca de velocidad más alta de una nave espacial alrededor del Sol, al alcanzar los 343.000 kilómetros por hora (km/h) o el 0,032% de la velocidad de la luz.

Ahora, acaba de rebasar su propio techo al llegar a los 532.000 km/h en una de sus pasadas alrededor del Sol.

El 29 de octubre de 2018, la PSP superó el récord de distancia al Sol que había establecido la sonda alemana Helios 2, el 16 de abril de 1976, así como el de velocidad 68,6 km/s.

Además, su velocidad al abandonar la Tierra fue ligeramente inferior a la cosechada por la sonda New Horizons rumbo a Plutón. En su lanzamiento en 2006, se convirtió en el objeto humano más veloz en partir de la Tierra a 45 km/s con respecto al Sol y 16 km/s respecto a la Tierra.

El 29 de abril, durante su aproximación más cercana al astro (conocida como perihelio), la PSP viajaba a una velocidad de 430.000 mph (700.000 kph) como para dar la vuelta a la Tierra 13 veces en una sola hora.

En términos terrenales, esto equivale a llegar desde la Capital Federal a Entre Ríos en menos de dos segundos.

Eugene Parker (centro) que en 2020 ganó el Nobel de física, es el primer científico vivo que tiene una sonda con su nombre: la Parker Solar Probe.

Eugene Parker (centro) que en 2020 ganó el Nobel de física, es el primer científico vivo que tiene una sonda con su nombre: la Parker Solar Probe.

La fecha de duración establecida para la PSP es de 6 años y 11 meses -actualmente está por llegar a la mitad de su trayecto- lo que permitirá a la sonda llevar a cabo 24 vueltas alrededor del astro luminoso.

En cada una de estas rondas, la sonda Parker acelera cada vez más y se acerca progresivamente al Sol. Se calcula que su órbita más próxima a la estrella será en 2025. Para esa fecha se estará desplazando a 690.000 kilómetros por hora. Apenas a un 0,064% de la velocidad de la luz.

El desafío Venus

La sonda busca desentrañar la estructura y función de los campos magnéticos solares, así como los mecanismos de la corona solar que aceleran las partículas que forman el viento solar.

Durante su tercer sobrevuelo de Venus el 11 de julio de 2020, el generador de imágenes WISPR de Parker Solar Probe capturó el lado nocturno de Venus.

Durante su tercer sobrevuelo de Venus el 11 de julio de 2020, el generador de imágenes WISPR de Parker Solar Probe capturó el lado nocturno de Venus.

Para ello realiza repetidas pasadas por Venus en los que se conoce como trayectorias de asistencia gravitatoria. En cada pasada la gravedad del planeta impulsa a la sonda a velocidades cada vez mayores como si fuera una gigantesca honda.

Este viento de cola servirá para a que la PSP siga rompiendo récords en el espacio. Se espera que la sonda vuelva a situarse en el perihelio de Venus el 21 de noviembre.

La sonda también aprovecha esas visitas para estudiar la atmósfera de Venus, tomar algunas fotos espectaculares y recabar datos como la auténtica duración de un día en Venus o las señales de radio naturales que emite.

En un sobrevuelo que efectuó en julio de 2020 por la atmósfera superior de Venus, ayudó a obtener la primera medición directa de la atmósfera venusina en unos 30 años.

De esta forma, los científicos descubrieron que la ionosfera del planeta cambia de acuerdo con el ciclo solar y este lunes, se publicaron estos hallazgos en la revista Geophysical Research Letters.

La información recopilada por Parker está ayudando a los científicos a comprender por qué Venus es tan diferente de la Tierra, a pesar de que a menudo se hace referencia a los planetas como gemelos.

Los dos planetas son rocosos y de tamaño similar, pero algo sucedió que hizo que se desarrollaran de manera diferente. Además de no poseer un campo magnético como la Tierra, la inhóspita superficie de Venus tiene temperaturas ardientes que pueden derretir el plomo en minutos.

SL



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