la sala Lugones programó 10 filmes en el año de su centenario


Diez largometrajes dirigidos por Pier Paolo Pasolini se verán en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín, Corrientes 1530, dentro del ciclo Centenario Pasolini, integrado por nueve largometrajes esenciales en su filmografía, que sigue más viva y vigente que nunca, más la poco vista Comizi d’amore, desde este viernes (12) hasta el 23 de agosto.

El ciclo forma parte de las celebraciones por el año centenario del nacimiento del gran director italiano (Bolonia, 5 de marzo de 1922-Ostia, 2 de noviembre de 1975).

La programación completa del ciclo es la siguiente:

– Viernes 12 a las 15 y a las 18.30: Comizi d’amore (Italia, 1964). Filme-encuesta realizado junto al periodista Lello Bersani.

– Sábado 13 a las 14.30 y a las 17.30: El Evangelio según San Mateo (Italia, 1964), con Enrique Irazoqui, Margherita Caruso, Susanna Pasolini. Repite domingo 21 a las 14.30.

“El evangelio según San Mateo” (1964).

– Domingo 14 a las 15: El Decamerón (Italia/ Francia, 1971), con Ninetto Davoli, Franco Citti, Pier Paolo Pasolini. Repite martes 23 a las 15.

"El Decamerón" (1971).

“El Decamerón” (1971).

A las 18: Las Mil y una Noches (Italia/ Francia, 1974), con Ninetto Davoli, Franco Citti, Tessa Bouché.

– Martes 16 a las 15 y a las 21: Mamma Roma (Italia, 1962), con Anna Magnani, Ettore Garofolo, Franco Citti. A las 18: Los cuentos de Canterbury (Italia/ Francia, 1972), con Hugh Griffith, Ninetto Davoli, Franco Citti, Pier Paolo Pasolini. Repite el jueves 18 y martes 23 a las 18.

– Miércoles 17 a las 15 y a las 21: Accattone, un muchacho de Roma (Italia, 1961), con Franco Citti, Franca Pasut, Adriana Asti. Repite el domingo 21 a las 21.

A las 18: Saló o los 120 días de Sodoma (Italia/ Francia, 1975), con Paolo Bonacelli, Giorgio Cataldi, Laura Betti. Repite el sábado 20 a las 21.

– Jueves 18 a las 15 y a las 21: Edipo Rey (Italia/ Marruecos, 1967), con Franco Citti, Silvana Mangano, Alida Valli, Ninetto Davoli. Repite el sábado 20 a las 15.

– Viernes 19 a las 15 y a las 21: Pajarracos y pajaritos (Italia, 1966), con Totò, Ninetto Davoli, Femi Benussi.

Su asesinato, un misterio no resuelto

La carrera del cineasta se trunca cuando, en 1975, se estrena en los cines una película que convulsiona a toda la sociedad italiana y hace que el autor sea objeto de multitud de amenazas de muerte y presiones incluso políticas:

Pier Paolo Pasolini murió el 2 de noviembre de 1975, a los 53 años. Su asesinato nunca fue del todo aclarado.

Pier Paolo Pasolini murió el 2 de noviembre de 1975, a los 53 años. Su asesinato nunca fue del todo aclarado.

Salò o los 120 días de Sodoma, en la que Pier Paolo adopta un tono autocrítico hacia algunos pasajes de su obra anterior y en la que adapta al Marqués de Sade con toda crudeza.

Y con la mayor libertad con la que un creador se haya dotado a sí mismo nunca, desdibujando los límites convencionales y cinematográficos que encierran el erotismo, pornografía, expresión, sadismo, provocación y degradación humanas.

Esto no evitó que, a raíz de esta última película y en circunstancias aún no del todo aclaradas, Pasolini muriera asesinado. Un auto de seguridad de los carabinieri detuvo a un veloz coche Alfa Romeo cerca de Roma. El conductor, Giuseppe (Pino) Pelosi, un estafador de 17 años, trató de huir cuando fue arrestado por haber robado el auto, el cual era de Pasolini.

Dos horas después, se encontró el cuerpo del director. Pasolini había sido asesinado, siendo atropellado varias veces por su coche y falleciendo el 2 de noviembre de 1975 en el balneario de Ostia.

Tenía múltiples fracturas óseas y estallamiento de los testículos debido a lo que parecía ser una barra de metal. Su cuerpo estaba parcialmente quemado. La autopsia reveló que había sido quemado con gasolina después de haber muerto.

Teniendo en cuenta estas observaciones aportadas por el servicio forense, el estilo de asesinato vengativo de la mafia, era casi imposible que solo una persona hubiese realizado toda la operación.

Pasolini era para entonces un intelectual ampliamente reconocido y gozaba de una posición económica acomodada, pero, como se ha comentado, la polémica que le rodeó en vida se había agudizado en los últimos tiempos, y la Italia “oficial” de la época acabó por hacerle pagar.

Así, durante las primeras investigaciones, las declaraciones del presunto asesino acerca de que lo había matado porque el director le proponía tener relaciones sexuales, no convencieron a toda Italia y siempre flotaron en el ambiente las teorías de que ciertas personas poderosas del gobierno deseaban muerto al director.

¿Las razones? Debido a las críticas que hacía continuamente a través de sus películas, sus libros y sus discursos políticos, a la vez que el día de su asesinato desconocidos lo habían llamado para chantajearlo y devolverle rollos con escenas inéditas de Salò.Fue sepultado en Casarsa, en su amado Friuli.

CJL



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