La nívea Anya Taylor-Joy de ‘Gambito de dama’, ¿”una persona de color”?



Anya Taylor-Jo nació en Miami, de padre de origen escocés, y madre anglo española, y cuando ganó el Globo de Oro en EEUU publicaron que era “la primera mujer de color en gana en esa categoría desde Queen Latifah en 2008”. Te explicamos por qué.

Cuando el pasado domingo Anya Taylor-Joy ganó el Globo de Oro a la mejor interpretación femenina por Gambito de Dama, recibía virtualmente su estatuílla con una larga melena platino y una piel nívea que casi refulgía en la pantalla.

Y sin embargo, en la revista de cine de referencia de Hollywood, publicaban: “La argentina Taylor-Joy es la primera mujer de color en ganar esta categoría desde Queen Latifah en 2008 y es la quinta mujer de color en ganar la general desde 1982, cuando se introdujo la categoría tras Epatha Merkerson, Halle Berry y Alfre Woodard”. Una afirmación sorprendente para quien tiene ojos, a no ser que se refiriera a “color blaco”.

La revista tuvo que rectificar minutos después ante la avalancha de críticas en redes sociales. “Una versión anterior identificaba a Anya Taylor-Joy como una persona de color. Ella ha dicho que se identifica como una latina blanca”. Pero ¿por qué llegó Variety a considerar a una actriz de orígenes briánicos como de raza negra? ¿Por qué los medios utilizan ese término para hablar de personas claramente blancas?

No es la primera vez que los medios en EEUU se hacen un lío con las razas. En enero de 2020, Antonio Banderas también fue denominado “actor de color” . Tiene que ver con que EEUU llama “de color” a cualquiera que, convencionalmente, no es blanco caucásico, lo que resulta un asunto espinoso que genera mucho debate entre la comunidad latina de Estados Unidos.

El término “persona de color” se utiliza para referirse a afroamericanos, latinoamericanos, asiáticoamericanos, nativoamericanos y cualquier otra persona que no provenga por completo de Estados Unidos. Es un concepto que obvia las diferencias culturales que identifican a estas personas y las engloba en un mismo grupo. Los otros, los no blancos. Una familia mitad zimbabuense y mitad estadounidense no tiene nada que ver con una con raíces colombianas, por ejemplo, pero al hablar de “persona de color” se elimina su cultura para dar prioridad a la raza.

Algunos estadounidenses utilizan este término, erróneamente, para hablar de manera general de latinoamericanos -e incluso españoles-, cuando, en realidad, son una comunidad que tiene muchas influencias europeas y su población es un conjunto de raza blanca, negra y mestiza. Anya Taylor-Joy ha declarado que ella es una “latina blanca” pero defiende totalmente sus raíces.

Soy consciente del hecho de que no parezco la típica persona latina por eso no suelo acudir a audiciones de papeles para latinos. Y eso no es justo. No quiero ser alguien a quien puedas sustituir para ese papel porque soy blanca y rubia

Es un asunto delicado que genera mucha polémica entre los latinos. Para Angelo Falcon en el artículo ‘Latinos and the ‘Of Color’ Problem’, englobar como “persona de color” a cualquier persona que no es 100% estadounidense es una manera de identificarlos como “los otros” de la sociedad americana. Falcon ve un problema en el hecho de juntar culturas tan dispares en el mismo grupo, lo que lleva a la frustración de los latinos que no se identifican con ello.

El ‘binario negro/blanco’ es otra expresión de este problema que hace que los problemas latinos sean, en gran medida, invisibles mediante el uso de estos términos generales. La frustración de la comunidad latina viene de cómo el ‘blanco/negro’ se convierte automáticamente en un escenario predeterminado al hablar de justicia social, civil y cuestiones económicas. Los latinos sienten que no solo las preocupaciones y problemas específicos de su comunidad quedan fuera de la conversación, también que se les ignora por completo a pesar de que la población latina supera en número a la población negra no latina”, argumenta Falcon.

Un ejemplo de este problema es el movimiento #OscarsSoWhite que revolucionó la industria del cine en 2015. Sirvió para impulsar la carrera de las personas negras y que éstas ocuparan, por fin, el lugar que les correspondía en Hollywood, pero la lucha de los latinos quedó minimizada. “Los latinos protestaron acerca de ello con los Oscar y los estudios, el ‘blanco/negro’ generó mucha confusión y desconocimiento. […] La implicación de que el progreso de un segmento del grupo ‘personas de color’ no significa el progreso de todos ellos genera problemas por el uso de términos tan amplios como este”.



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