La genética fortaleció el rodeo norteño y ahora se expande


 Braford y Brangus indiscutidamente son las razas líderes del norte del país. Se vienen fortaleciendo a través de su mejoramiento genético. Y ahora, buscan seguir conquistando territorio en la región central del país.

“Braford viene con un crecimiento constante en los últimos años. Anualmente registramos 40.000 animales nuevos cada año”, dijo Diego Rodríguez, director Ejecutivo de la Asociación Braford Argentina (ABA). Pero destacó que no solo viene en franco escando en el NOA y el NEA, sino que se viene quebrando varias barreras hacia el sur del país. Por ejemplo, en Entre Ríos, al sur de Córdoba y varias zonas de Buenos Aires. “Hay cabañas en Río Negro, La Pampa y Mendoza también”, precisó.

Según comentó, es por una cuestión de adaptación y de calidad de carne. “Conjuga rusticidad por un lado y calidad de carne. Es una herramienta productiva muy interesante”, amplió.

El rodeo Braford y sus cruzas es de 9 millones de las 52 millones de cabezas que existen en el país, representando el 17%.

Y puntualizó algunos hitos que marcan el crecimiento de la raza. Subió un 383% la participación en la Cuota Hilton. Además, hay un 13% más de nuevas cabañas, pasando de 23 cabañas dadas de alta durante el 215 a 26 cabañas en 2020. Y hay un 62% más de cabañas activas, ampliando de 233 cabañas a 378 en el mismo período.

“La selección fue hacia un bio moderado adaptada a diferentes ambientes con producción de carne. Y ahora logró una gran estabilización, está en un momento estable en cuanto a su producción”, describió el directivo. Desde el 2006 la raza tiene su programa información genética donde publica sus DEPs y fue incorporando más información. Este año se publicarán los DEPs de calidad de carne. E incorporarán la genómica para mejorar la evaluación genética. También permitirá evaluar y tener DEPs de animales jóvenes lo que acelerará los procesos de selección.

La raza Braford y sus cruzas representan el 17% del rodeo nacional.

A su vez, mencionó que están desarrollando la parte de carnes sustentables porque según apuntó, en la zonas donde está Braford, se produce en ambientes críticos, como los Esteros del Iberá y los montes chaqueños, por lo que trabajan en indicadores de sustentabilidad para darle respaldo a la producción, algo que demanda el mercado.

Por su parte, la raza Brangus también viene expandiéndose en el país. Está presente en Tucumán, Santiago del Estero, San Luis, San Juan., Salta, Misiones, La Pampa, Formosa, Entre Ríos, Corrientes, Córdoba y Chaco. Y recientemente se incorporó la genética en La Rioja, Jujuy, Catamarca y ni más ni menos, en Río Negro.

“Siendo una herramienta de producción, demuestra excelente adaptación a diferentes agro-ecosistemas. Abarcando una amplia región desde zonas muy húmedas, lluviosas de buena producción forrajera base y de alta carga parasitaria ambiente, hasta zonas semiáridas donde la base forrajera base es una limitante, describió Hernán Magaz, gerente General de la Asociación Argentina de Brangus.

“La adaptación se expresa en su desempeño y en el diferencial que aporta respecto a un rodeo base. En la vaca es, preñándose mientras cría su ternero para luego destetarlo a un peso acorde la demanda. El toro lo demuestra durante su tiempo en servicio, caminando y buscando las vacas en celo para servirlas y preñarlas”, agregó.

En este línea, también dijo que el foco está en las crías. “En las terneras para futuras madres, que son hijas de esos padres adaptados, luego de una recría deben estar aptas para su primer servicio no más allá de los 24 meses de edad, dependiendo el sistema de producción. Y en los terneros, transcurrido un período de recría y engorde, deben llegar como novillos a faena con un peso y grado de terminación acorde al mercado objetivo, con el menor tiempo y mayor conversión de alimento posible. Cumpliendo con las exigencias de calidad de carne”, dijo.

Por otra parte, sostuvo que la Asociación Argentina de Brangus lleva adelante un programa de evaluación genética denominado ERBra (Evaluación de Reproductores Brangus). Lo lidera a su vez en varios países de Latinoamérica, procesando datos y generando información a criadores de Argentina, Paraguay, Brasil, Uruguay y Colombia que a su vez derrama en beneficios a toda la población Brangus de Latinoamérica.

Hasta el año 2019, la ERBra, que cuenta con el apoyo técnico del grupo de Mejoramiento Genético Animal de la Universidad de Buenos Aires y el Instituto de Investigaciones en Producción Animal (INPA) Conicet ininterrumpidamente desde 1999, se nutría básicamente de datos de performance y registros genealógicos. Pero en 2020 se incorporó una nueva fuente de información: la genómica.

“A través del uso de marcadores de ADN, la genómica contribuye a refinar la información genealógica al calcular las DEPs. En particular, para obtener las DEPs enriquecidas por genómica de su catálogo 2020, el ERBra empleó la regresión ancestral (AR), un método desarrollado por el grupo de Mejoramiento Genético Animal, y publicado en un artículo científico en 2017”, dijo.

A diferencia de otros modelos empleados actualmente en el mundo para calcular estas DEPs, sostuvo que AR combina la información genealógica con los marcadores de ADN para refinar las relaciones de parentesco.

“Específicamente, AR permite capturar la contribución genética diferencial de los abuelos de un candidato a la selección. En pocas palabras, si bien cada animal recibe la mitad de su bagaje genético de cada padre, en general, no recibe un cuarto de cada abuelo. Esto se debe a que el ADN se recombina en cada espermatozoide producido por el toro y cada óvulo que libera la vaca”, precisó. w



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