La cadena algodonera argentina se sube a las tendencias mundiales de sustentabilidad


La indumentaria y calzado son la segunda industria de bienes de consumo a nivel global. En un contexto donde el 60% de los consumidores están preocupados por el cambio climático y el 64% intentan generar impacto positivo en el ambiente con sus acciones diarias (Euromonitor International’s Lifestyle), el sector de la Moda no puede quedar afuera del tren de la sustentabilidad.

En esa línea, las grandes firmas de indumentaria adoptan estrategias asociadas con la circularidad, como el reciclado y reutilización de prendas, la reducción de la huella de carbono y el uso de materiales innovadores, como prendas confeccionadas a base de botellas plásticas.

En el caso de algodón, los consumidores y la cadena de valor tienden a un algodón “ecólogico” y/o socialmente sustentable gracias a certificaciones como Organic Fair Trade, Cotton made in Africa (CmiA), REEL Cotton Program (REEL), Better Cotton Initiative (BCI) y sus equivalentes.

El estándar BCI, es el estándar que nuclea más del 30% de la producción mundial de algodón.

Cadena algodonera en Argentina

El algodón es una economía regional clave para provincias del norte argentino como Chaco, Santiago y Norte de Santa Fe, donde la producción anual de fibra ronda las 320 mil tn y genera 4000 puestos de trabajo. Desde la etapa productiva hasta lograr la fibra que se vende a textiles, la cadena genera cerca de 500 millones de USD/año.

El algodón argentino viene retrasado en materia de certificación de sustentabilidad respecto a países como Brasil.

Pero si bien las grandes marcas textiles vienen demandando fibra sustentable, el sector productivo algodonero venia retrasado respecto de otras cadenas en inciativas en esa linea.

En 2019 la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y la Asociación Argentina de Productores Algodoneros (AAPA) se unieron para crear Algodón Responsable Argentino (ARA): el primer sello nacional para certificar prácticas sustentables en el cultivo de algodón.

Las mismas incluyen prácticas agrícolas, ambientales, sociales y de calidad de fibra, que son verificadas por entes independientes en auditorías alineadas con los más altos estándares internacionales.

Este primer paso de ARA, permitirá alinearse con estándares de relevancia internacional, lo que redundará en un beneficio colectivo para los productores y el sector algodonero argentino.

A finales de mayo, LIAG Argentina SA y Anibal Moschen Hnos SA fueron las primeras empresas nacionales en certificar su producción con este sello.

LIAG Argentina lleva producido en lo que va de 2021 11.750 tn de algodón y 4230 tn de fibra. Moshen Hnos gestiona unas 20.000 has de algodón cada año, siendo el mayor productor de algodón de Argentina.

Desde LIAG explican que “la certificación es un instrumento que acredita las buenas prácticas de la compañía, que no quedan en palabras políticamente correctas sino en hechos demostrables y documentados.” Además resaltan la importancia de incorporar procesos de mejora continua bajo sellos de calidad: “el mundo está mostrando interés por adquirir materia prima que cumpla con estándares internacionales y las grandes firmas de indumentaria están comenzando a exigir el sello Algodón BCI en sus productos”. Fabio Moschen (Moschen Hnos) agrega que “ARA permite a productores algodoneros certificar procesos y llevar adelante acciones de cuidado del medioambiente, de relaciones responsables con los trabajadores y la comunidad”. Agrega que “la firma ya trabajaba en prácticas agronómicas sustentables, pero para obtener el sello ARA hubo que implementar circuitos de información demostrables a los compradores, lo que creemos será clave para nuestro posicionamiento en el mercado”.

Por otro lado, resalta que “el desafío del sector será masificar esta visión, para lo cual el trabajo de AAPRESID y AAPA es de vital importancia. El algodón argentino viene retrasado en materia de certificación de sustentabilidad respecto a países como Brasil. Pero creemos que los productores argentinos son muy eficientes en el uso de los recursos y que ARA es un medio para demostrar esto posicionar nuestro algodón entre los más avanzados”.



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