"Hongo negro": advierten que hay que estar atentos a la coinfección fúngica en pacientes con covid


A los estragos que la pandemia de coronavirus causa en India por la explosión de casos (se acerca a los 30 millones confirmados, pero la cifra real es mucho mayor) y la propagación de la variante delta (reportada por primera vez allí), se le añadió en las últimas semanas un nuevo motivo de alarma: la aparición de un brote con miles de casos de mucormicosis (popularmente conocida como “hongo negro”), asociados a cuadros de Covid-19. En Argentina ya se produjeron al menos tres, por lo que especialistas en micología llaman a estar atentos a la coinfección fúngica en casos graves de coronavirus.

Los tres casos de los que se tuvo conocimiento hasta el momento fueron analizados en el Centro de Micología del Instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica (IMPAM), que depende de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Conicet.

Así lo confirmó a Clarín María Luján Cuestas, directora del Laboratorio de Investigación y Desarrollo en Micología (LIDeMi) del IMPAM. La investigadora señaló que puede haber más, porque la mucormicosis no es de notificación obligatoria.

Colonias e imagen de microscopia del llamado “hongo negro”. Imágenes presentadas con permiso de los autores del Atlas of Clinical Fungi 2020.

Un hongo oportunista

La mucormicosis no es nueva. El hongo que la provoca pertenece a la familia de los Mucorales. “No es negro, es hialino taxonómicamente. Lo llaman popularmente negro porque hace necrosis en el tejido”, precisó a Clarín Roxana Gabriela Vitale, investigadora del CONICET, responsable del Sector de Micología de la Unidad de Parasitología del Hospital Ramos Mejía.

El hongo “penetra en los vasos sanguíneos y puede ocasionar necrosis o muerte de tejido, afectando los senos paranasales, la región orbital y hasta al cerebro“, apuntó la investigadora, que es una de las autoras de la última versión del Atlas de Micología Clínica que describe más de 700 especies de hongos que causan enfermedades fúngicas.

“Estos hongos están en todos lados desde siempre, no aparecieron ahora, convivimos con ellos. Están presentes en el ambiente, en el suelo, en plantas o alimentos en descomposición”, dice Vitale.

La novedad, explica, es que la pandemia generó un escenario propicio para que se desarrollen en pacientes con covid grave. Se los conoce como “hongos oportunistas”, porque provocan enfermedad en personas con sus defensas debilitadas. Tienen baja incidencia, pero alta mortalidad.

“Mucormicosis hubo siempre en Argentina -coincidió Cuestas-, lo que pasa es que ahora estamos viendo los primeros casos asociados a covid. Y no necesariamente se da en pacientes diabéticos descompensados, que es en quienes se documentaban mayoritariamente estos cuadros. Se puede dar en pacientes que no tenían comorbilidades y que por el covid terminaron internados en grave estado, en terapia intensiva.”

Cuestas apunta que la advertencia no apunta a generar alarma. “Lo importante es que los profesionales de la salud sepan que esto circula, porque las micosis no son de fácil diagnóstico y no están siempre en la sospecha clínica“, sostuvo la investigadora, que es docente en el Departamento de Microbiología, Parasitología e Inmunología de la Facultad de Medicina.

“No todas las personas con diabetes van a presentar mucormicosis, ni todas aquellas que tuvieron covid”, tranquilizó Vitale. Los factores que predisponen la coinfección con hongos son principalmente las estadías prolongadas en terapia intensiva y el tratamiento con corticoides, destacaron las investigadoras del Conicet.

En un artículo de la Agencia CyTA-Leloir, Vitale también enumeró otros factores, entre los que se incluyen: administración de antibióticos de amplio espectro, epitelio respiratorio dañado, disfunción mucociliar, daño alveolar, desregulación inmunológica, parálisis inmunitaria local y comorbilidades (como la diabetes descompensada, entre otras).

“Ese escenario favorece el desarrollo del hongo, que no se desarrolla en el primer día de internación, sino después, por todos esos factores que ayudan. Un paciente sano que pasó covid en su casa va a ser raro que le agarre una mucormicosis”, señaló Vitale.

Roxana Vitale es bioquímica, doctora en medicina, investigadora del CONICET y responsable del Sector de Micología de la Unidad de Parasitología del Hospital Ramos Mejía.

Roxana Vitale es bioquímica, doctora en medicina, investigadora del CONICET y responsable del Sector de Micología de la Unidad de Parasitología del Hospital Ramos Mejía.

Sospecha clínica

La asociación suele presentarse en “pacientes que están demasiado graves por el covid y tienen muchas afectaciones sistémicas y eso dificulta sospechar de una etiología fúngica”, manifiesta Cuestas.

La mucormicosis puede presentarse como una coinfección en cuadros de covid, es decir, cuando se dan al mismo tiempo; pero también como una secuela post-covid. “Algunos casos se han reportado después de un tiempo, porque el haber recibido tanta dosis de corticoides deja el escenario para que el hongo aproveche y haga la infección”, dice Vitale.

Por eso, aconseja que las personas que atravesaron cuadros graves de covid asistan a controles médicos tras el alta. Y que aquellas que presenten diabetes como comorbilidad, tengan bien controlado su cuadro (“es importante que no se descompensen, ya que los casos se dan generalmente en pacientes diabéticos no controlados, que tienen cetoacidosis”).

¿Qué síntomas pueden alertar de una mucormicosis? “Puede presentarse con rinorrea, dolor sinusal, se puede hinchar la zona periorbitaria, cefaleas. Si tuviste covid, recibiste dosis altas de dexametasona, hay que controlar ante la aparición de esos síntomas. Puede no ser nada significativo, pero en caso de que sí, hay que abordarlo rápido”, advirtió Vitale.

Las investigadoras remarcaron que más allá de la atención que genera el ‘hongo negro’, hay más infecciones provocadas por otros hongos que aparecen en estos pacientes y que también provocan una alta tasa de mortalidad, como la aspergilosis pulmonar asociada a covid (CAPA) y la candidiasis invasora asociada a covid (CAC), entre otras.

Un artículo publicado en Journal of Fungi alertó que la pandemia está creando condiciones condiciones ideales para la aparición de Candida auris, un microorganismo que algunos denominan “superhongos” debido a la velocidad con la que ha desarrollado la resistencia a los medicamentos.

Los dos primeros casos fueron confirmados en diciembre de 2020 en un hospital de Salvador de Bahía y desde entonces otros nueve pacientes fueron diagnosticados en el mismo hospital, algunos colonizados (con el hongo en su organismo pero sin causar daño) y otros infectados.

“La Candida auris es panresistente, resistente a muchos antifúngicos. Pero no se hizo más resistente por el covid. Hay más casos porque el covid provoca que los pacientes estén mucho tiempo en terapia intensiva, con catéteres, intubados, con corticoides, con antibióticos de amplio espectro. Todo ese escenario predispone a la infección fúngica”, analizó Vitale, quien está doctorada en el Centro Médico de la Universidad Radboud de Nimegen y en el Instituto de Biodiversidad Fúngica Westerdijk, en Utrecht, Países Bajos.

En Argentina, no se han reportado hasta el momento casos de Candida auris asociados a covid, confirmó Cuestas. 



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