Exportaciones de carne vacuna: ¿qué podemos esperar para 2021?


Como resultado generaron cambios, en uno y otro sentido, con fuerte impacto en nuestras exportaciones. Como resultado de estos efectos, sumados a acciones público-privadas, se produjo un incremento del 370% del volumen exportado en los últimos cinco años, con un aumento en la participación de las mismas en la oferta total que pasó 8 al 30%.

China, la locomotora de la demanda mundial, pasó en menos de ocho años, de prácticamente no importar a ser el 30% de la demanda mundial, participando con el 75% del volumen el 62% del valor total de nuestras exportaciones. La Unión Europea, el mercado más afectado por el C-19, pasó de participar en el 25% del valor a menos del 20%.

Por el lado de Israel y Chile, han mostrado ser los más resilientes al cambio tanto en volumen como en precios. Por último, el retorno de Estados Unidos como mercado para todo tipo de cortes se presenta con una interesante oportunidad para al sistema cárnico argentino.

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Para este año, se espera una demanda muy firme de China y la recuperación gradual de la demanda de muchos mercados tradicionales a favor del avance de los procesos de vacunación y el continuo avance contra el C-19 que, por supuesto, aún generará sorpresas y volatilidad.

En ese contexto, la caída de la oferta en tres de los principales exportadores mundiales, como Brasil, Australia y Argentina, ha generado tensión en la demanda y como consecuencia los precios han tenido sumas de alguna consideración que posiblemente se acentuaran a medida que avance el año. En resumen, demanda firme y precios en suba.

Desde la oferta, en el caso argentino, la brecha cambiaria, un dólar que se atrasa frente a la inflación, las pérdidas que se generan en la etapa del engorde y la marginalidad estimulada por la brecha neta por dólar neto cobrado va mermando la competitividad exportadora con incrementos en el valor por kg de res superan en casi un 25% los vigentes hace un año.

Por el lado de la producción, el mencionado margen negativo para la generación de los últimos 120/150 kg vivos, sumado a un stock que va incorporando más kilos a pastos ha alargado los ciclos productivos y caída en el número de terneros logrados, nos indican que la oferta, a diferencia de los años anterior, caerá cerca del 10% y será una limitante adicional para sostener los volúmenes a exportar. Como resultado y pese a la firmeza de la demanda, las exportaciones argentinas posiblemente caigan cerca del 25% posicionándose en torno de las 700 mil Tn res con hueso.

Por último y no menor, las políticas públicas en un año impactado por elecciones de medio término tendrán un rol importante interviniendo, explícita o implícitamente, en el mercado para contener a la inflación, probablemente la principal bandera para el objetivo eleccionario.

En esa línea los avances en negociaciones internacionales tanto en aranceles como en cuotas, la habilitación de nuevas plantas, la reducción o reembolso de impacto de impuestos y tasas internas y la adecuación de los sistemas productivos y de trazabilidad a las nuevas demandas sociales y ambientales permitirá sostener los logros alcanzados como proveedores confiables en el mercado global.

Luces y sobras en las exportaciones de carne vacuna en un escenario que si bien volátil presenta oportunidades en el frente externo e incertidumbres y limitaciones en el interno.

Por: Lic. Víctor Tonelli (Consultor privado en área ganados de carne)



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