El equipo de ‘Perdidos’ recuerda cómo varias personas casi mueren en el rodaje de último episodio


Varios miembros del elenco de actores y del equipo de dobles de acción acabarón desafiando a la muerte mientras grababan el final.

Ha pasado una década desde el final de Perdidos, pero seguimos recordando a los supervivientes del 815 de Oceanic y la idílica misteriosa isla protagonista como si fuera el primer día. Bastante recordado, aunque quizá no precisamente para bien, es también el episodio final de la serie creada por J.J. Abrams, a menudo señalado como una de las mayores decepciones de la historia de la televisión. El episodio que puso el broche de oro a la historia resulta también inolvidable para el reparto de la serie y el resto del equipo, pero no por decepcionante ni por su condición de icónico, sino por una razón inesperada y bastante curiosa: Varias personas estuvieron a punto de morir durante el rodaje.

Así lo revelan las anédotas compartidas por algunos de ellos para una pieza especial desarrollada por Vulture en la que han participado varios de los actores y del equipo directivo de la serie y que ha recogido Comicbook. Y es que esos días, según recuerdan, se produjeron momentos de lo más tensos que pusieron en peligro la vida de algunos de ellos.

Terry O’Quinn (Locke) estuvo a punto de apuñalar a Matthew Fox (Jack)

Una de las anécdotas más peligrosas que tuvieron lugar en el set de rodaje la protagonizaron precisamente dos de sus actores principales, Terry O’Quinn y Matthew Fox, los encargados de interpretar a Locke -que en aquel momento ya era la personificación del humo negro- y Jack. Como recordarás, ambos protagonizaban una lucha final en el acantilado que era de lo más tensa, mientras que se producía un terremoto en la isla que vaticinaba el fin del mundo. En esa pelea, Jack recibiría la puñalada que en última instancia acabaría con su vida, pero según parece bien podría haberla recibido el actor en la vida real.

“La he cagado”, recuerda haber dicho Terry O’Quinn tras casi apuñalar a su compañero con un cuchillo real. El director del episodio, Jack Bender, lo recuerda perfectamente: “Teníamos un cuchillo falso y un cuchillo real. El cuchillo real, como siempre que se hace una película, no está afilado. Pero es una cuchilla real, así que no se dobla, porque los de goma sí se doblan. Terry estaba trabajando con el cuchillo real y el falso. Habíamos rodado varias tomas de la secuencia y estábamos llegando al final. Terry había ensayado bien cuándo tendría el cuchillo real y cuando lo soltaría y cogería el otro, que estaba a su lado, el falso”. Pero algo falló.

Estabamos luchando y en un momento dado saqué el cuchillo real. Matthew me vio sacarlo y luchamos con él”, explica O’Quinn relatando que creía haber cogido el de goma. “Lo clavé en el costado de Matthew, que tenía una especie de almohadilla del tamaño de la palma de una mano justo en el lugar donde se lo clavé. Pero le apuñalé con un cuchillo real

Finalmente terminaron de rodan riendo y sin complicaciones, recuerda Bender, pero lo cierto es que las consecuencias podrían haber sido dramáticas.

Dobles de acción desafiando a la muerte

Según recuerda Josh Holloway, encargado de interpretar a Sawyer, uno de sus expertos en escenas de acción estaba “completamente loco” y les hizo atestiguar un momento en el que pasaron miedo. Fue durante el rodaje de una escena del episodio final, en la que su personaje y Kate (Evangeline Lilly) están en un precipicio, justo antes de que ella salte al agua para escapar.

“Recuerdo lo loco que estaba ese tío. Le adoraba”, explica Holloway. “Fue mi doble de acción durante todos esos años y en ese momento también coordinador de las escenas de acción. Mike Trisler. Él estaba en plan: ‘OK, vamos a hacer esto: Voy a morir’. Y yo: ‘No mueras, tío. Está muy alto. Solo da un salto hacia arriba’. Y él: ‘No. Es guay. Es guay si muero’. Yo le gritaba que estaba loco pero el se tiró sin más por ese acantilado de de 20 metros de altura. Un sitio donde hay pacas de toda la gente que ha muerto allí. Es algo importante. Recuerdo estar allí y acercarme mucho al precipicio. Daba miedo”.

Por supuesto, el doble de acción sobrevivió y la escena quedó absolutamente fantástica, claro.

Y Michael Emerson (Ben), lesionado

No estuvo a punto de morir, pero el rodaje del episodio final también es recordado por Michael Emerson como en el que terminó lesionado: “Me desagarré el menisco de la rodilla izquierda. Estábamos rodando una escena, estaba esperando a la siguiente toma y alguién dijo: ‘OK, la cámara está lista. Vamos allá’. Y yo que estaba sentado de piernas cruzadas, me levanté desde esa posición como si fuese un chaval pero fue más de lo que mi rodilla pudo aguantar y oí un chasquido.

Como resultado, Emerson tuvo que rodar una escena en un escenario rocoso y resbaladizo junto a Hurley (Jorge García) que terminó siendo más difícil de lo que esperaba.



Fuente