El desesperado pedido del director de orquesta italiano Riccardo Muti


El director de orquesta italiano Riccardo Muti pide que se abran los teatros cerrados por la pandemia porque según él se corre el riesgo de crear una “generación de bárbaros”. El gran maestro del repertorio lírico italiano manifestó en su preocupación por la cultura.

A pesar de la situación sanitaria por el virus que tiene a todo el mundo en vilo, Riccardo Muti no dejó de trabajar un segundo. Recientemente, se bajó del escenario del teatro Regio de Turín tras grabar el Cosí fan tutte de Mozart, que se presentará en streaming en los próximos días. Pero no por esto está tranquilo y pide urgente la reapertura de los espacios culturales.

“Sostengo desde siempre la apertura de los teatros, con todas las cautelas posibles: el distanciamiento y todas las medidas de protección para el público y para los músicos” expresó. La petición está dirigida directamente a al nuevo presidente del Gobierno italiano, Mario Draghi, a quien define como “una figura de gran espesor y muy interesado por la cultura”.

También mostró su malestar en relación a los lugares de ocio y centros comerciales que están abiertos, pero no los espacios culturales. Por eso él cree que el cierre durante todo este tiempo de teatros líricos, de prosa o cualquiera que sea una manifestación cultural “es un golpe mortal a la cultura, a la identidad no sólo de la nación sino de la cultura europea”.

Muti expresó su angustia tras la ausencia del público en las salas.

La preocupación que tiene además respecta la economía de cada una de las familias que viven del rubro. “Las miles y miles de familias que viven de la cultura que se encuentran en momentos de dificultad económica por los cierres”, indicó.

Sin embargo, él cree que los más afectados serán los jóvenes porque “lo han dejado fuera de cualquier aspecto cultural”, ya que piensa que “en el futuro aumentará la violencia, la ignorancia, la brutalidad y la rabia”. Por eso insiste: “Hay que abrir los teatros, los museos, todas las formas de cultura, porque si no crearemos una nueva generación de bárbaros”.

Su malestar va más allá de su pensamiento. Y es que recordó que este año cuando se dirigió por sexta vez el concierto de Año Nuevo en Viena, todos los músicos estaban sentados cerca, sin tapabocas, pero todos los días se realizaban pruebas para detectar si habían contraído coronavirus. “Un contrasentido tener a 100 músicos pegados unos a los otros y no tener público”.

Riccardo Muti, al frente de la Orquesta Sinfónica de Chicago. Foto EFE

Riccardo Muti, al frente de la Orquesta Sinfónica de Chicago. Foto EFE

El silencio después de cada presentación y el no poder vislumbrar las expresiones y emociones del público para Muti “fue duro”. “Necesitamos la respuesta del público, sea positiva o negativa. Necesitamos el calor humano. Tanto yo como mis colegas estamos sufriendo mucho esta situación“, comentó y agregó: “Nuestra profesión es la de dar a los demás, no la de estar encerrados en una torre de marfil. Para nosotros hacer música es como una misión. Por ello la falta de público nos lleva a un mundo onírico, irreal, casi metafísico”, afirma con tristeza.

Mientras espera que de a poco se pueda volver a la normalidad, el maestro seguirá vía streaming con la orquesta de jóvenes Luigi Cherubini.

Fuente: EFE

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