El debut de Tabárez en Boca y del uruguayo que llegó para pelear con Bati pero jugó apenas 69 minutos


Hace 30 años debutaba oficialmente Oscar Washington Tabarez como técnico de Boca y también un centrodelantero uruguayo que pintaba para sacarle el puesto a Gabriel Omar Batistuta. Pero el paso del Julio Daniel Palito Morales por el Xeneize fue para el olvido, se lesionó a los cinco minutos y en un año apenas disputó 69 minutos.

Boca terminó bastante mal la década del 80. El único título local había sido el del Metropolitano de 1981 con Diego Maradona y en el Apertura 90 sumó una nueva frustración. Carlos Aimar, que había ganado una Supercopa y una Recopa, renunció a dos fechas de la finalización de la primera parte de la temporada, que tuvo como ganador a Newell’s.

Antonio Alegre y Carlos Heller, quienes conducían el club, tomaron una decisión: contratar al entrenador uruguayo que había sido campeón con Peñarol. Así, en diciembre de 1990 el Maestro se convirtió en el nuevo conductor boquense. El plantel contaba, del medio hacia arriba, con Diego Latorre, Gabriel Batistuta (que solo había hecho 2 goles desde su llegada al club), Alfredo Graciani y Claudio la Rata Rodríguez. Por esos días no se hablaba de la anemia goleadora de un equipo que generaba situaciones pero no la metía.

Julio Morales en la tapa de la revista Sólo Fútbol

Tabárez exigió un solo refuerzo: el delantero que había sido campeón con Bella Vista en el campeonato uruguayo. Con 10 goles, no había sido máximo goleador del torneo pero sí de su equipo. El Mellizo, el otro apodo que compartía con su hermano Carlos, no era muy grandote pero sí veloz y de buena técnica. Se había iniciado en Huracán Buceo, estuvo cuatro años en el ascenso francés (Sedan, Alés y Montceau) y el año anterior había regresado a su país.

El desafió para el actual entrenador de la selección uruguaya ese año era pelear en dos frentes, el torneo local que Boca llevaba 10 años sin ganar y la Libertadores. La idea, armar un triángulo ofensivo con Latorre, Graciani y Morales. El puesto de titular de Batigol estaba en duda.

Morales tuvo un primer estreno en la Copa Ciudad de Mar del Plata ante River el 16 de febrero, con triunfo Xeneize por 2 a 0. Ingresó a los 13 minutos del segundo tiempo por la Rata Rodríguez y durante 32 minutos compartió el ataque con el Bati, que ya había hecho los dos goles. “Entró Morales para que lo conociera la gente de Boca. No se lo pudo ver mucho”, dice la crónica de Clarín. Esa noche hubo festejo porque Boca ganó esa trofeo.

Tabárez, desencajado y con la cara ensangrentada, junto a Batistuta, en Chile por la Copa del 91.

Tabárez, desencajado y con la cara ensangrentada, junto a Batistuta, en Chile por la Copa del 91.

El debut oficial para los uruguayos, el técnico y el centrodelantero, llegó el domingo 24, cuando Boca visitó a Argentinos en la cancha de Vélez por la primera fecha del torneo de Primera División (llamado popularmente Clausura). En un primer tiempo con pocas llegadas, el Xeneize aprovechó una sobre el final y Latorre marcó el primero.

El Mellizo Morales ingresó en el segundo tiempo por la Rata Rodríguez. Con él en la cancha, empezó a funcionar la dupla Latorre-Batistuta. Habilitación de Diego y gol de Bati a los 4 minutos. Pero el uruguayo ya había chocado con Osvaldo Coloccini, había estado un rato afuera, volvió a entrar para probar pero el dolor en la rodilla izquierda le impidió continuar. A los seis minutos fue reemplazado por Walter Pico. Enseguida descontó Coloccini y sobre el final Gambetita metió el 3-1 definitivo.

Julio Morales, retirado en camilla de la cancha de Vélez.

Julio Morales, retirado en camilla de la cancha de Vélez.

“Quise cruzar rápido con la derecha y frené apoyándome sobre la izquierda. Fue después de un pique muy rápido. Lo único que espero es poder volver a jugar lo más rápido posible”, contó luego Morales. Se creía un esguince de rodilla pero los estudios finalmente confirmaron la rotura de ligamentos y meniscos de la rodilla izquierda. Se había terminado el semestre para él.

En otro rincón del vestuario del estadio José Amalfitani, Batistuta le decía a Néstor Espósito para la revista Sólo Fútbol: “Cuando andás derecho, te salen todas. El año pasado he perdido oportunidades mucho más claras que la de hoy… menos mal que la suerte parece haber cambiado”.

Y cambió, la dupla Latorre-Batistuta (9 y 11 goles respectivamente) explotó en ese torneo que ganó Boca y que le permitió jugar por el único título de la temporada con Newell’s de Bielsa (ganador del Apertura), finalmente campeón en una definición por penales. Luego, ambos emigraron a Italia, primero Latorre y luego Bati.

Dupla letal: Gambetita y el Bati brillaron en Boca.

Dupla letal: Gambetita y el Bati brillaron en Boca.

Morales, en cambio, recién volvió a jugar el 17 de noviembre. Primero 32 minutos ante Central, luego 5 frente a Newell’s y finalmente 26 ante Racing. En total, 69 minutos oficiales. El 22 de enero, en otro Boca-River de verano, apenas estuvo dos minutos. Luego siguió jugando en Uruguay, pero su paso por el fútbol ya no fue el mismo.

Boca, con el Maestro Tabárez, recién festejaría un título local en diciembre de 1992, al ganar el torneo Apertura, ya sin Latorre y Batistuta.



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