Dubois, el exmilitar cuya suerte comenzó a cambiar en las causas de lesa humanidad


La madre de Graciela Juárez sigue reclamando justicia por la muerte de su hija.

El coronel retirado Luis Dubois fue imputado en una decena de causas de lesa humanidad y en casi todas resultó desvinculado con faltas de mérito y situaciones procesales que llevan años sin definirse, pero en las últimas semanas su suerte ante la justicia comenzó a modificarse.

El pasado 30 de abril, la Justicia Federal de Salta dictó el procesamiento del exmilitar de 81 años en un expediente que se sigue por la desaparición de Graciela Beatriz Juárez, una estudiante de 19 años, embarazada de dos meses, y el secuestro de su madre, Victoria Juárez.

Semanas antes, la Cámara Federal de Casación Penal revocó una falta de mérito en una investigación por su actuación en el Consejo de Guerra Especial y Estable que funcionó en Salta durante la última dictadura cívico militar.

“Tengo mucha experiencia en juicios de lesa humanidad y nunca vi alguien que estuviera mencionado en tantas causas y siempre fuera beneficiado con faltas de mérito o resoluciones que no se producen. Creo que esta vez dimos un gran paso para que se haga justicia”, señaló a Télam Carlos Amad, fiscal federal de la Unidad Especial de Derechos Humanos de Salta.

En base a una denuncia de la querella del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia de Salta, Amad impulsó la causa y logró que el juez federal Julio Bavio procesara a Dubois por privación ilegítima de la libertad y homicidio calificado por su participación en el secuestro y desaparición de Graciela.

La investigación a Dubois, a quien se le dictó un embargo de un millón de pesos, surgió de testimonios vertidos en otra causa penal por delitos de lesa humanidad seguida a quien era en 1976 jefe del destacamento 141 del Ejército en Salta, Carlos Alberto Mulhall.

El caso

Graciela Juárez estudiaba de noche en el colegio comercial número 2 de Salta y el 12 de agosto de 1976 un grupo de tareas del Ejército y la Policía local la secuestró cuando iba a clases.

Estaba embarazada de dos meses y realizaba alfabetización para adultos en el barrio Tres Cerritos y tareas sociales en la localidad de San Lorenzo.

Un día después del secuestro, un grupo de veinte efectivos al mando del entonces capitán Dubois llegó al domicilio de la familia de la víctima, que vivía en el Barrio el Tribuno de la ciudad capital.

El oficial y un grupo más reducido de soldados ingresó a la vivienda; entró al dormitorio de Graciela, revolvió todo, se llevó pertenencias de la joven y plantó un artefacto explosivo en el lugar, cuya posesión le atribuyeron a la joven.

Uno de los efectivos le dijo a Victoria que su hija “era enemiga de la patria” y también se la llevaron detenida de forma ilegal a la Central de Policía de Salta, donde estuvo 72 horas y fue interrogada por militares, entre ellos Dubois.

Victoria no pudo ver nunca más a su hija; los militares que ingresaron a su casa no le dejaron recuerdos ni fotos de ella, y después de salir, y durante años, debió ir al regimiento 141 a firmar su libertad vigilada.

Victoria declaró varias veces que la vigilaron por años y que tuvo mucho miedo de que les pasara algo a sus otros hijos.

Dubois siempre negó su participación en este y otros hechos, pero la justicia lo ubica en el lugar de los hechos y como integrante de la plana mayor del Regimiento 141, que al mando de Mulhall ordenó la detención y desaparición forzada de Graciela.

Las vinculaciones de Dubois con causas de lesa humanidad comenzaron a ventilarse en 2013, cuando fue citado a declarar como testigo sobre el funcionamiento operativo del Regimiento 5 y del destacamento 141.

El juicio

En ese juicio se investigaban 33 delitos de lesa humanidad y la desaparición del conscripto Víctor Brizzi, y Dubois reconoció que era jefe de logística de esa unidad. En medio de la declaración, el abogado querellante David Leiva pidió su imputación para que se lo investigue como integrante de esa plana mayor.

Desde entonces se abrieron investigaciones contra Dubois, como la desaparición del exgobernador de Salta Miguel Ragone, la Masacre de Las Palomitas y varios expedientes por privación ilegítima de la libertad y homicidios.

Son unas once causas en las cuales el coronel retirado resultó beneficiado con la falta de mérito y situaciones procesales que quedaron sin resolver en medio de apelaciones.

En marzo hubo un cambio de rumbo, y la Sala IV de Casación revocó una falta de mérito en favor de Dubois y ordenó procesarlo por su actuación en el Consejo de Guerra que juzgó a siete dirigentes de la UOM de Salta, que en 1976 fueron detenidos de forma ilegal y torturados.

Poco después se lo procesó por el caso de Graciela Juárez, por el que tiene pendiente un pedido de detención formulado por el fiscal Amad, quien apeló la libertad condicional dispuesta por Bavio.

“Creemos que estamos en una carrera contra la impunidad biológica en función de la edad de Dubois, por eso me parece importante que se hayan producido estos procesamientos y que se empiece a hacer justicia”, afirmó a Télam la abogada María José Castillo, impulsora de la querella en la causa de Graciela.



Fuente