Dibujar a una persona en 10 pasos


Si pensamos en el dibujo de una persona es posible que nos acordemos de Leonardo da Vinci. Con sus dibujos, Leonardo, además de genial inventor e indiscutido artista, también está considerado como uno de los mejores anatomistas de la historia.

Hoy el dibujo a lápiz mantiene su vigencia e, incluso, cobra nuevas interpretaciones. Por ejemplo, existen test psicológicos que se basan en la representación de una persona, sola, acompañada, o bajo la lluvia, este último utilizado en algunas entrevistas laborales. Pero la técnica también es relajante y un buen antídoto contra el estrés.

Más allá del propósito de la tarea, aquí explicamos cómo dibujar a una persona en 10 pasos.

Dibujar a una persona en 10 pasos

El Hombre de Vitruvio, de da Vinci. Representa las proporciones ideales del cuerpo.

Como dijimos, lo primero es conocer qué sentido que se quiere darle al dibujo. Dejemos de lado los test y el dibujo técnico por el momento, porque, aquí, la cuestión es aprender lo básico.

Antes que nada, es útil recordar cómo sostener el lápiz: para matices y trazos claros lo mejor es hacerlo en punta, en “pico”. Para los bocetos (el primer paso para dibujar a una persona), en cambio, hay que recurrir al agarre lateral. Otro elemento a tener en cuenta son las graduaciones de los lápices. Existe un código de letras y números: los H son más duros, dejan poca huella y son ideales para los esbozos. Los B, más blandos, aconsejados para negros más intensos. Los HB constituyen un híbrido entre duro y blando.

Otro indispensable constituye en darle signos de expresión, sobre todo a los ojos, la boca y demás partes de la cara. Un consejo consiste en tomar como muestra bocetos u otros dibujos de rostros, para imitarlos. También existen diferencias de proporciones, por ejemplo, en manos y pies, si se trata de dibujos de hombres o mujeres.

El boceto de Jesucristo que se cree que fue dibujado por Leonardo da Vinci.

El boceto de Jesucristo que se cree que fue dibujado por Leonardo da Vinci.

Ahora sí, papel y lápiz para empezar a dibujar:

1. Dibujá una línea vertical suave en el centro de la hoja, que vaya de arriba hacia abajo. Servirá como guía del boceto.

2. En la parte superior de la hoja, dibujá un círculo que representará a la cabeza. Este círculo será de referencia para las formas semejantes referidas al resto del cuerpo.

3. En este círculo trazá una línea vertical y otra horizontal, que se crucen en el centro. El círculo quedará dividido en cuatro partes.

4. Para el tronco, dibujá un óvalo o un rectángulo, algo separado del círculo de la cabeza. Para las piernas, hacé dos líneas paralelas a la línea central, debajo del rectángulo del tronco.

5. Dibujá una serie de círculos más pequeños que representarán las articulaciones del hombro, el codo y la muñeca.

6. Realizá una serie de círculos similares para representar la cintura, las rodillas y los tobillos.

7. Siempre con líneas suaves, uní estos círculos. Las líneas representan los huesos. Al engrosarlas, los brazos y piernas comenzarán a tomar forma.

8. Luego, marcá las diferentes líneas para definir las orejas, las manos, los dedos, etc. Para la mano, por ejemplo, se puede dibujar un rectángulo desde el que saldrán las líneas de los dedos.

9. En general, se recomienda comenzar con desnudos. Entonces, para colorear la piel, lo mejor es una mezcla de rosa y ocre. Pero, por supuesto, también se puede dibujar una persona vestida.

10. En la cabeza, una serie de líneas horizontales, más pequeñas, permitirán comenzar a darle forma a los ojos, la nariz, los labios y las cejas. Por supuesto, no olvidar de dibujar el pelo.

Es posible que el primer dibujo no sea totalmente de tu agrado. Pero, como en muchas otras cuestiones, la práctica es fundamental. Da Vinci no hizo sus magníficos dibujos en un día.



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