Día de la celiaquía: aunque sean sin gluten, estos alimentos también hacen mal


Mantener una alimentación sin TACC parece una opción saludable. Sin embargo, si la base de la dieta está compuesta por ultraprocesados, se corre el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y deteriorar la calidad de vida.

En el Día de la Celiaquía, expertos instan a asumir el desafío de llevar a cabo un régimen con foco en la variedad de nutrientes naturales, ya que, como expresan desde el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires “el consumo de alimentos ultraprocesados con mayor contenido de azúcares y grasas saturadas, en detrimento de aquellos con mayor aporte de nutrientes, predomina en las personas celíacas”.

“Algunos autores sostienen que los alimentos libres de gluten aportan mayor contenido de grasas e hidratos de carbono”, explica María Rosa Bertella, nutricionista del citado Colegio, que se basó en una encuesta realizada por la Anmat sobre prácticas y percepciones de la comunidad celíaca acerca de los alimentos libres de gluten, realizada a 5758 personas.

El gluten del trigo, la cebada y el centeno están contraindicados en la dieta de personas celíacas. Foto Shutterstock.

En ella, se detalla que el 38 por ciento de los encuestados consumió bebidas azucaradas, gaseosas, aguas saborizadas, jugos para diluir o polvos para preparar jugo, en forma diaria; mientras que el 39 por ciento eligió productos de panadería como facturas, tortas, budines, bizcochos, alfajores, o helados, con una frecuencia mayor a una vez por semana.

Recordemos que la celiaquía, cuya prevalencia es de un uno por ciento en la población argentina, es la “intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena, caracterizada por una reacción inflamatoria de base inmune en la mucosa del intestino delgado que dificulta la correcta asimilación de nutrientes. Las proteínas de esos cereales dañan las vellosidades intestinales encargadas de absorber los nutrientes de los alimentos”, informan desde la institución bonarense.

Al no existir fármacos para tratarla ni vacunas para prevenirla, la clave está en una alimentación libre de gluten, que constituye el único tratamiento. Expertos recomiendan que se realice bajo supervisión de un nutricionista, ya que no solo se mejoran los síntomas y se alivian los daños ocasionados al intestino delgado, sino que además se previenen más trastornos con el tiempo.

Las dificultades de una alimentación balanceada

El principal obstáculo a la hora de implementar una alimentación balanceada y saludable en este grupo está dada por la falta de planificación y de asesoramiento, aunque también se debe al hecho de focalizar solamente en que los productos adquiridos sean libres de TACC, sin atender la calidad de los mismos.

“Las personas centran su atención en eliminar el gluten, pero tal vez descuidan que esos productos que consumen no dejan de ser industrializados y por ahi son altos en azúcares, en sodio, en grasa, como las galletitas, los amasados de pastelería, ciertas golosinas, panificados, que carecen de nutrientes indispensables como ser las vitaminas y los minerales”, explica a Clarín María Rosa Bertella.

Las gaseosas y bebidas azucaradas, otro de los consumos poco saludables que detectó la encuesta. Foto Shutterstock.

Las gaseosas y bebidas azucaradas, otro de los consumos poco saludables que detectó la encuesta. Foto Shutterstock.

Para desalentar este comportamiento, recomienda basar la alimentación en ingredientes naturales, como ser frutas, verduras, vegetales, legumbres, otros cereales que no sean de trigo de avena, cebada ni centeno, como el mijo, trigo sarraceno, amaranto, arroz integral.

“Basar la alimentación en productos industrializados tiene un costo muy elevado, por eso es importante un buen asesoramiento con un profesional especializado, para que ayude a las personas a diseñar un plan de alimentación posible teniendo en cuenta sus ritmos, su trabajo, sus gustos, sus habitos”, agrega.

¿Tienen los celíacos más riesgo de contraer coronavirus?

A pesar de que según un estudio internacional liderado por Canadá y Argentina la mayoría de los celíacos cree que tiene más riesgo de contraer COVID-19, las probabilidades son en realidad similares si se los compara con personas no celíacas: en ambos casos la incidencia fue menor al 10%.

Los datos se desprenden del primer estudio internacional que analizó la relación entre celiaquía y COVID-19, del que participaron 18 mil pacientes de más diez países, entre ellos: Argentina, Australia, Canadá, España, Estados Unidos, Italia, México, Nueva Zelanda y Uruguay.

El estudio, liderado por el Centro Médico de la Universidad de McMaster de Hamilton (Ontario, Canadá), contó con la participación de Argentina. “Los resultados obtenidos son alentadores, sobre todo si se tiene en cuenta que la celiaquía puede estar asociada a condiciones concomitantes que podrían agravar el cuadro, como hipertensión arterial, enfermedad coronaria, arritmias, asma y diabetes tipo 1”, manifestó Edgardo Smecuol, ex presidente de la Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE) y coautor del trabajo.

El 39 por ciento de los celíacos encuestados reconoció comer panificados más de una vez por semana. Foto Shutterstock.

El 39 por ciento de los celíacos encuestados reconoció comer panificados más de una vez por semana. Foto Shutterstock.

Sin embargo, de acuerdo a datos aún no publicados, el 56% de las personas con celiaquía que participaron del estudio percibe mayor riesgo de contraer COVID-19 por su condición de base. En Argentina este número llegó al 63%. “Es evidente que los pacientes le tienen miedo al COVID-19, incluso más que a otras infecciones a las que sí son susceptibles. Probablemente esta creencia se sustente en el hecho de que numerosos estudios sugieren que la celiaquía está asociada con enfermedades infecciosas respiratorias”, agregó al respecto Smecuol.

Si bien no hay más riesgo para los celíacos de contraer COVID-19, la percepción de este riesgo sí puede causar angustia, ansiedad y depresión, además de impactar negativamente en la adherencia al tratamiento.

“La percepción de riesgo es un factor muy importante en el contexto de una pandemia debido a que puede dañar la salud mental de los individuos. Sin dudas, si la persona se cree más vulnerable, en este caso por tener celiaquía, este daño puede ser aún mayor”, destacó por su parte Paz Temprano, nutricionista del Hospital “C. Bonorino Udaondo”.



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