Detienen en Moscú a una integrante del grupo de punk ruso Pussy Riot


Veronika Nikulshina, activista y miembro del grupo de punk ruso Pussy Riot, fue detenida este viernes 7 de mayo en Moscú, cuando salía de su casa para la filmación de una película documental.

Según informó la banda en declaraciones recogidas por la agencia alemana DPA, la policía moscovita arrestó a Nikulshina por el cargo de “desobediencia”.

En algún punto, parecería que la detención de ‘Nika’ Nikushina se trata de un ejercicio que las autoridades rusas parecen dispuestas a practicar cíclicamente, como parte del programa represivo que lleva adelante el gobierno de Vladimir Putin contra quienes se oponen a sus políticas contrarias al respeto por la diversidad y los Derechos Humanos.

Nikulshina, recordada por haber sido una de las manifestantes que irrumpió en el campo de juego del estadio en el que Francia y Croacia disputaban la final del Mundial de fútbol 2018, es una figurita repetida en los archivos de ingreso a las comisarías de la capital rusa.

Veronika Nikulshina, una visitante habitual de las comisarías y cárceles moscovitas. REUTERS/Sergei Karpukhin

En aquella ocasión, definida por sus protagonistas como una protesta contra los abusos de los Derechos Humanos en su país, y que para el colectivo Pussy Riot significó alcanzar una visibilidad global, los cuatro miembros del grupo de activistas fueron condenados a 15 días de cárcel.

Lo más llamativo del caso es que apenas recuperaron la libertad fueron nuevamente detenidos, por una supuesta orden de mantenerlos bajo vigilancia una jornada más.

Una oración punk 

Sin embargo, una de las acciones más relevantes del grupo fue llevada a cabo en 2012, cuando cinco integrantes celebraron una oración punk en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, en la que pedían a la madre de Dios que expulsara del poder al entonces primer ministro y actual presidente, Vladimir Putin.

Aquella acción les valió una condena a dos años de prisión a tres de las integrantes del grupo, Nadezhda Tolokonnikova, Ekaterina Samutsevich y María Aliojina.

Ya más cerca en el tiempo, en mayo de 2019, Nikulshina fue nuevamente detenida por la policía moscovita, acusada de un presunto uso de drogas, cargo que la artista rechazó, del mismo modo que “se negó a ser examinada (por intoxicación) por razones religiosas”.

En el caso de la detención de este viernes 7 de mayo, los voceros de Pussy Riot sugirieron que la detención podría deberse al temor de las autoridades de que la activista estuviera por participar de algún acto político mientras se realizaba la prueba de vestuario del desfile militar que se llevará a cabo el domingo en la capital rusa para conmemorar el final de la Segunda Guerra Mundial, hace 76 años.

La banda pasó por Buenos Aires en abril de 2019.

La banda pasó por Buenos Aires en abril de 2019.

Obviamente, el largo y orgulloso historial de manifestaciones y actividades públicas del colectivo Pussy Riot contra el gobierno de Putin, por temas que van desde el autoritarismo, la violencia policial y la discriminación hacia los homosexuales, mantiene al Gobierno en guardia.

En el caso particular de Nikulshina, hace más de seis años también fue multada junto a otra componente de Pussy Riot por desplegar banderas arcoíris que representan a la comunidad LGBTQ+ en las fachadas de varios edificios gubernamentales.

E.S.

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