De Sacoa a casa: marquesinas históricas que todos vimos en los fichines


Todos, alguna vez, se quedaron sin fichas. O vieron el triste “saldo insuficiente” al pasar la tarjeta por un videojuego. Era el momento de ponerse a mirar cómo jugaban otros. Y ahí muchos se daban cuenta: las marquesinas de los arcades son verdaderas obras de arte.

El mercado de las marquesinas es bastante particular y tuvo, desde los años 80, un circuito más o menos marcado: desde fuera del país llegaban las plaquetas (PCB) con los juegos, pero eso se metía en un gabinete, el clásico mueble que contenía los controles y el monitor con el juego. Y todo eso se ensamblaba en Argentina.

Por encima de eso estaba la típica marquesina que identificaba el juego. Y si bien muchas veces tenía que ver, en efecto, con el juego en cuestión, en otros casos eran genéricas.

A nivel local, Ana María Malagamba es un ícono de estos trabajos. Su arte, encabezado por el histórico video games es absolutamente inconfundible. Y ella inspiró a generaciones de artistas.

La marquesina más vista en los arcades de los 90, hecha por Ana María Malagamba. Foto Revista Replay

Así, hubo muchos diseñadores, algunos más conocidos que otros. Y en la actualidad también unos pocos se dedican a este trabajo. Uno de ellos es Fernando Escola, un diseñador en Comunicación Audiovisual de la Universidad de Morón, coleccionista, fanático de los juegos retro.

Tanto que recogió el legado de Malagamba para hacer sus propias interpretaciones de los juegos, tomando sus logos históricos.

Tetris, Wonder Boy, Cadillacs and Dinosaurs. Títulos icónicos que bajo la forma de puzzles, plataformeros o beat ‘em ups inundaron los arcades, en Argentina conocidos como “fichines”.

Ahora todo este trabajo está disponible para comprar en un libro, o para descargar de manera completa en PDF, gratis (acá), que pudo hacer con un crowdfunding.

Tan vivo está el mercado retro que, en apenas un mes, reunió el dinero que necesitaba para editar el trabajo.

El diseñador habló con Clarín sobre su proyecto.

Mortal Koombat II, clásico de pelea lanzado en 1993. Crédito Fernando Escola

Mortal Koombat II, clásico de pelea lanzado en 1993. Crédito Fernando Escola

─¿Qué marquesinas tiene el libro? ¿Dónde estaban originalmente?

─El proyecto empezó como una recopilación de mis trabajo rediseñando marquesinas de videojuegos para la empresa Sacoa. Mi idea era poder reunir en un solo libro el trabajo de más de tres años en que estuve haciendo rediseños y diseños originales para marquesinas de videojuegos, gráficas y demás trabajos relacionados con las máquinas de entretenimiento. En este caso puntual solamente me dediqué a reunir esos trabajos, con lo que todas los diseños que están en el libro son para Argentina y para una sola empresa.

─¿Cómo las “reconstruiste”, es decir, de dónde las sacaste?

─Cuando se me encargaba un trabajo de un juego específico, posiblemente ya lo conocía y definía qué tipo de marquesina hacer: si inspirada en la original pero con elementos actuales, o una que represente el juego en alguna escena conocida o icónica que los jugadores sepan identificar inmediatamente.

Luego el material lo buscaba en internet, muchas veces teniendo que redibujar o vectorizar piezas para que la calidad, al ser impresa, quede perfecta y no se note en ningún momento sin definición o pixels.

Rygar, un plataformero de Tecmo de 1986. Crédito Fernando Escola

Rygar, un plataformero de Tecmo de 1986. Crédito Fernando Escola

─¿Cómo es el trabajo de investigación que hacés para tu trabajo?

Cada juego o máquina es diferente. En algunos casos el material abunda (como en Mario Bros) o en otros casos el material es super escaso y te tenés que nutrir de manuales, instructivos, fotogramas del juego, o cualquier otro elemento que puedas rescatar para conseguir una marquesina que represente bien el juego y sea llamativa.

Hay personas que quieren decorar su playroom con marquesinas de videojuegos. Y esos son los que buscan marquesinas antiguas, incluso también las que hago.

Hay un cierto coleccionismo más que nada como un elemento de arte para decorar una pared. O para los que tienen un arcade en sus casas.

Hay un cierto coleccionismo más que nada como un elemento de arte para decorar una pared. O para los que tienen un arcade en sus casas.

Fernando Escola

Diseñador

Tetris, inmortal (1984)  y clásico de los arcades. Crédito Fernando Escola

Tetris, inmortal (1984) y clásico de los arcades. Crédito Fernando Escola

─¿Cómo influyó en vos el trabajo de Ana María Malagamba? ¿Hubo otros diseñadores conocidos en el ambiente?

─Ana María fue una referente, y se la recuerda con mucho cariño y nostalgia, ya que sus diseños nos transportan a nuestra infancia y adolescencia.

Supo haber algunos ilustradores o diseñadores más. Por ejemplo, Sacoa tenía su propio ilustrador en los 80s y era exclusivo de ellos. Lamentablemente no tengo el nombre, pero sus trabajos solo se ven en las marquesinas originales de Sacoa de los 80s. Todo salón de videojuegos necesitaba marquesinas, dado que las máquinas se ensamblaban siempre en el país, ya que de afuera solo llegaba la plaqueta. El resto de los componentes eran nacionales.

Toki, de 1989. Crédito Fernando Escola

Toki, de 1989. Crédito Fernando Escola

─¿De qué período son las marquesinas que trabajaste?

─Las originales que rediseñé son de muchos periodos, van desde los 80s hasta máquinas actuales. Y mi trabajo en Sacoa fue desde 2017 hasta 2020, incluso antes de que empiece la pandemia hice unos diseños para ellos. Luego por la pandemia, los salones de videojuegos estuvieron cerrados. Sin embargo un nuevo cliente (Esteban) me contactó para que le haga el rediseño de 22 marquesinas y gráficas para sus máquinas en Marcos Paz, con lo cual estuve ocupado trabajando hasta hace poco.

Cadillacs and Dinosaurs, un beat 'em up de Capcom de 1992, basado en el cómic Xenozic Tales. Crédito Fernando Escola

Cadillacs and Dinosaurs, un beat ‘em up de Capcom de 1992, basado en el cómic Xenozic Tales. Crédito Fernando Escola

─Los pinballs sí parecen diseñados enteramente afuera por los desarrolladores, por ejemplo, Williams. ¿Cómo es el sistema en este caso?

─El universo de los pinballs comparte con el universo de los videojuegos solamente que están en un mismo salón. Pero son mundos super diferentes. Desde los usuarios, hasta la fabricación, mantenimiento, todo.Los pinball son super complejos de mantener en buenas condiciones, dado que llevan elementos de electrónica, informática y mecánica. Sin contar con desgastes físicos naturales de plásticos, gomas, maderas, y demás infinidad de componentes que integran un pinball. Hay personas que hacen restauraciones pero son muy demandadas y escasean, con lo cual su trabajo tiene mucha espera y un alto costo.Después hay quienes “customizan” los pinballs a su gusto, pero siempre son de afuera, íntegramente, diseñados y fabricados mayormente en USA, después acá se le da mantenimiento.

─¿Cómo te metiste en este mundo?

─Soy Diseñador en Comunicación Audiovisual, me recibí en 2002 en la Universidad de Morón pero nunca había ejercido como diseñador, hasta el 2017.Soy coleccionista de videojuegos antiguos y por decantación termino siendo gamer. Siempre me gustaron los videojuegos y en especial las carátulas, los gráficos, y toda ilustración. Siempre le presté especial atención a esos detalles. Así que pasar a este otro mundo no fue tan complicado sino más bien orgánico.

Spider-Man, de Marvel. Crédito Fernando Escola

Spider-Man, de Marvel. Crédito Fernando Escola

Snow Bros, un divertido clásico de 1990. Crédito Fernando Escola

Snow Bros, un divertido clásico de 1990. Crédito Fernando Escola

Football Champ, de Taito, fue lanzado en 1992. Crédito Fernando Escola

Football Champ, de Taito, fue lanzado en 1992. Crédito Fernando Escola

Marquesinas, de Fernando Escola. Crédito Fernando Escola

Marquesinas, de Fernando Escola. Crédito Fernando Escola



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