Cuando el agua no es limitante se aumenta el rinde de los maíces hasta un 60%.



En un contexto donde la escasez hídrica ha golpeado fuertemente al cultivo, estudios del INTA Manfredi demuestran como el riego suplementario permite aumentar la producción y disminuir la acentuada variabilidad interanual en los rendimientos en maíces tempranos.

La principal limitante que condiciona la producción y sustentabilidad de la empresa agropecuaria en la mayor parte del territorio nacional es el déficit hídrico, debido principalmente a la elevada variabilidad interanual de las precipitaciones y las marcadas oscilaciones entre los años.

La difusión del riego suplementario está supeditada a la disponibilidad de agua de calidad apropiada y caudales suficientes, en combinación con suelos aptos que justifican, con buenos rendimientos y estabilidad a lo largo del tiempo, la inversión en un sistema de riego por pivot.

De acuerdo con el Ing. Agr. Aquiles Salinas, especialista en riego y director del INTA Manfredi, “si bien existen numerosos sistemas de riego, en el país lo que más se expandió fue el riego presurizado por pivot, que fundamentalmente mejoró la eficiencia de aplicación en comparación a otros sistemas, facilitó el manejo de los operarios, permitió regar en el momento que se deseaba (sin turnos), entre otros beneficios”.

En INTA Manfredi durante muchos años han trabajado en definir una estrategia de riego que asegure que el agua no sea limitante de la producción potencial de los cultivos.

“El riego permite complementar la demanda de agua del cultivo durante su ciclo ante posibles deficiencias hídricas. Para ello, es fundamental realizar un uso eficiente del agua aplicada”, afirmó Salinas, y aseguró: “definir cuándo y cuánto regar es posiblemente uno de los puntos cruciales para los regantes, ya que requiere de la elaboración de un balance hídrico (BH) basado en datos climáticos y edáficos”.

La implementación del riego suplementario logra significativos resultados en los maíces tempranos: de acuerdo con estudios del INTA Manfredi, el rendimiento promedio anual de maíces tempranos se ubicaría en 12.121 kg/ha para los maíces bajo riego, y 7.718 kg/ha para los maíces en secano (en promedio entre las campañas 1996/2020). Es decir que la utilización de la tecnología de riego aumenta en un 57% el rendimiento de los maíces tempranos.

Datos de campo de esta campaña que está finalizando reflejados a nivel de lotes de productores de diferentes zonas del país están mostrando rendimientos que llegan a los 15.000 kg/ha de maíces bajo riego. “Con este nivel de precios de maíz la ganancia es realmente alta respecto a los maíces en secano en esos mismos establecimientos”, expresó el Ing. Agr. Nicolás Viramonte, Gerente de Territorio de Valley Argentina.

Recientemente, dicha empresa presentó la nueva plataforma digital Valley Scheduling que permite integrar los datos de lluvia, riego y demanda por evapotranspiración del cultivo y tener información del agua disponible para las raíces a nivel del suelo. De esta forma, los datos de riego del pivot, los datos de humedad de suelo y los datos climáticos se observan desde un solo lugar con una lectura e interpretación de datos sencilla y práctica.

“Esta campaña que estamos terminando, en gran parte del país se vieron claramente las diferencias de rendimiento que se obtienen en los cultivos bajo riego y principalmente en maíz”, comentó Viramonte. También se reportan “diferencias de 1000 kg/ha de sojas bajo riego versus secano. Ello se ve reflejado en el aumento de las consultas de los productores no regantes y los negocios que se incrementaron en un 50% respecto a años anteriores. Las buenas condiciones comerciales y los buenos precios de los commodities explican en gran parte lo que está pasando”, concluyó el especialista.



Fuente