Contundente respaldo de la Iglesia a la producción de biocombustibles



Un nuevo actor alzó la voz en el debate sobre los biocombustibles: nada menos que la Iglesia, citando argumentos del mismísimo Papa Francisco en defensa de una transición desde los combustibles fósiles hacia energías renovables.

“Sabemos que la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes –sobre todo el carbón, pero aún el petróleo y, en menor medida, el gas– necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora”, dijo Francisco en la encíclica Laudato Si.

Las palabras fueron recogidas por la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina para pronunciarse a favor de la promoción de la producción de biocombustibles en Argentina y en contra del proyecto de Ley oficial. “Se ha presentado en la Cámara de Diputados de la Nación un Proyecto de Ley de Marco regulatorio de Biocombustibles que implica un franco retroceso en la política ambiental argentina. En efecto, el proyecto reduce el porcentaje de uso de biocombustibles establecido en la ley vigente“, advierte la Iglesia en un comunicado, y enumera los siguientes aspectos negativos del proyecto:

-reduce el porcentaje de biocombustible en la mezcla de los combustibles en surtidor;

-se contradice y formula afirmaciones poco claras respecto de los costos asociados;

-deja a la transición energética a criterio del mercado cuando es una política pública obligatoria;

-establece como Autoridad de Aplicación a la Secretaría de Energía, cuando debiera ser tripartita, integrando Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable y Producción Agropecuaria, dada la trascendencia de las cuestiones involucradas.

El comunicado también destaca que “en Argentina no existe competencia entre biocombustible y alimentación animal, dado que el subproducto que deja el proceso de producción de biodiesel y bioetanol es usado para alimentación animal, incluso con mejor aporte que el grano entero (tanto de maíz como de soja)”.

“Al mismo tiempo, la producción de maíz, ayuda a equilibrar la rotación de cultivos. Es decir que para Argentina, es un biocombustible moderno, y se debería ampliar a biocombustibles de avanzada, a través del mayor aprovechamiento de residuos en su producción”, remarca el comunicado, y agrega: “La transformación de la matriz energética argentina, con transición progresiva, demanda la unión de voluntades, esfuerzos y acciones mancomunadas”.



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