Con los Romero en la cancha, San Lorenzo ganó más de lo que perdió; ¿qué hará Dabove?



Son estrellas, juegan en la Selección de su país, se trata de los futbolistas mejor pagos de plantel, pero no terminan de afianzarse en San Lorenzo. Pasaron Juan Antonio Pizzi, Diego Monarriz y Mariano Soso, cada técnico intentó buscarles un lugar en su esquema, y a pesar de su rendimiento, siempre hicieron ruido fuera del campo de juego. Y sucede ahora con Diego Dabove. Los hermanos Romero son parte de la solución, pero para el flamante entrenador parecen un problema. Ponerlos de titular o no, esa es la cuestión. Sucumbir ante la presión popular o jugarse una ficha osada y dejarlos otra vez el banco, como ocurrió ante Colón. ¿Qué decisión tomará el máximo responsable del plantel ante Central Córdoba?

Hay una realidad, más allá del agite de los hinchas, que aman a los paraguayos: San Lorenzo ganó más partidos de los que perdió con ellos en la cancha. Juntos jugaron 32 partidos, con 15 victorias, 4 empates y 13 derrotas. Hicieron 17 goles: Angel, que jugó 29 veces de titular, marcó 8; Oscar, que fue de la partida en 22 oportunidades, anotó 8. En el descolorido ciclo de Soso fueron clave en 11 de los 16 gritos que pegó el equipo.

Dabove eligió comenzar su etapa en el club con los Romero en el banco. El técnico esgrimió que se trató de razones futbolísticas. Sin embargo, pareció un mensaje puertas adentro, donde los referentes miran de reojo a los paraguayos. La victoria ante Arsenal le dio la razón, pero los hermanos fueron titulares ante Liniers en la Copa Argentina y Oscar se despachó con un doblete. El lunes a la noche, hubo una gran involución futbolística. Y la derrota con Colón (2 a 0 en Santa Fe) dejó una inquietud: el entrenador tardó 70 minutos para hacer los cambios. Y cuando entraron los paraguayos –primero Angel y luego, Oscar- el equipo jugó mejor y fue dominador.

Angel jugó 18 minutos y tocó 36 veces la pelota. Metió 12 pases precisos (80% de eficacia). Remató una vez al arco. Ganó 12 duelos con sus rivales. Se movió por la izquierda, aprovechando la diagonal para su mejor perfil. Oscar apenas jugó 11 minutos. Tocó 28 veces la pelota, pero fue más preciso en los pases (16, 89%). Circuló por el centro del campo, intentando conectar. Completó 7 balones largos.

Uno hace los cambios en el momento que cree que es correcto. A veces antes, a veces después. Muchas veces lo que hacen buenos o no a los cambios son los resultados”, dijo Dabove en la conferencia de prensa, intentando relativizar su demora. Y agregó: “Entraron bien tanto Angel como Oscar. El ingreso del Tanque (Alexander Díaz) también fue positivo. El partido estaba cerrado y había poca profundidad. Cuando uno tiene la posibilidad de ese recambio es muy bueno para el equipo”.

Los Romero meten presión con su jerarquía. Y mientras puertas adentro les apuntan por algunos conflictos, desde Paraguay los bancan. Hernán Acuña, que descubrió a los hermanos en las inferiores de Cerro Porteño, dijo en CNN: “Estoy sorprendido por lo que les sucede en San Lorenzo. Llegaron acá a los 16 años y siempre fueron obedientes. Nunca tuvieron un conflicto con sus compañeros. Es posible que tenga que ver con las personas que los rodean. Ellos son autosuficientes y a muchos puede no gustarles”. Con la pelota en los pies son la mejor opción.



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