Con híbridos fórmula 1 es posible alcanzar los techos de rinde



Javier Torres es uno de los responsables  de “La Sarita”, una empresa familiar ubicada en la zona de Wheelwright, Santa Fe. Y uno de nuestros pilares son los híbridos de maíz del semillero Stine.

“En este momento uno de híbridos que sembramos es “La Bestia”, uno de los materiales emblemáticos de la firma” dice el Ingeniero.

Los rindes que obtienen varían en función de los lotes y del manejo que aplican. Puede que hagan siembras tempranas o tardías, como es presenta el año y si de acuerdo a la presencia o no de la napa freática.

Por ejemplo, en lotes de primera, bien fertilizados y con una buena rotación, obtienen rindes de 130 a 140 quintales por hectárea. Mientras que en maíces tardíos de promedio están arriba de los 100 quintales que para esta zona son muy buenos valores.

Puntualmente, en lo referente a densidad de siembra para los de fecha temprana están en las 80 a 85.000 semillas por hectárea. En los tardíos, en los 65.000 a 70.000 semillas por hectárea.

Y lo que respecta a la distancia entre hileras, los tempranos van a 38 cm entre hileras, y algunos lotes a 76 cm. Y todos los tardíos los siembra a 76 cm entre hileras.

“Es muy fácil variar la distancia entre hileras con nuestra sembradora que nos permite hacer esa modificación levantando un cuerpo por medio y haciendo la programación de la máquina desde arriba del tractor lo cual resulta una operación muy sencilla”, explica.

“Buscamos la distancia de 38 cm entre surcos, para llegar a sembrar altas densidades, incluso alcanzado las 90 y 95.000 plantas por hectárea, con una mejor distribución de la semilla” detalla.

Y también ven un crecimiento y desarrollo con alta uniformidad en los cultivos sembrados con las hileras cercanas. “Con esta distribución, es mucho más difícil encontrar plantas dominadas y dominantes. Asimismo, conseguimos un mejor aprovechamiento de los recursos, y obviamente como un beneficio adicional logramos un mejor control de las malezas”, precisó.

“En verdad nos sentimos muy seguros trabajando con Stine debido a que valoramos como un respaldo sólido la inversión que hacen en la genética y por el apoyo que recibimos que nos asegura un camino de mejora continua en los resultados”, explica el ingeniero.



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