Cómo caminar para bajar de peso


Seguro que en más de una ocasión sentiste ganas de salir a correr, nadar, dar saltos por doquier e incluso practicar algún tipo de deporte tipo boxeo o algún arte marcial para perder esos kilos de más que fuiste acumulando. Pero claro, por mucha energía que tengas, también tenés que usarla en ir al trabajo, ocuparte de tu pareja o familia y cumplir con tus obligaciones diarias. ¿De dónde sacar el tiempo para pensar en perder peso yendo al gimnasio o probar actividades nuevas?

Antes que nada, hay que decir que se puede sacar tiempo para todo, si se quiere. Dicho esto, si no tenés posibilidad de hacer deporte, existe un ejercicio por el que podés optar y practicar a diario que te servirá no solo para perder peso, sino que te reportará un montón de beneficios diferentes para tu salud: caminar.

Caminar apenas dos horas a la semana te ayudará a deshacerte poco a poco de esos kilos de más al mantenerte activo, pero también contribuirá a tu salud general.

Ponerse en marcha caminando es una de las formas más fáciles quienes no están habituados al ejercicio. Foto Shutterstock.

¿Realmente se puede perder peso caminando?

Se puede, si sabés cómo.

Eso sí, debés tener en cuenta dos cosas: primero, que te va a costar un poco más que con otros deportes de alto impacto; y segundo, que no solo consiste en ‘andar’.

Para caminar bien, es muy importante la postura. Comenzá poniéndote erguido, con los pies a la altura de la cadera, codos doblados a 90 grados y los brazos abiertos.

En cuanto a la ropa, lo mejor es invertir en un buen par de zapatillas para caminar, y ropa que absorba la humedad, ya que estarás mucho más cómodo.

Antes de arrancar, los expertos recomiendan realizar cinco minutos de estiramientos, preferiblemente por la mañana, para prevenir posibles lesiones, independientemente de si hacemos deporte en forma habitual o no.

Después, es momento de centrarse en el ejercicio. Cuando camines, debés prestar atención al pie trasero, que será el que lleve el ritmo del ejercicio y el responsable de activar los músculos correctos.

Postura y velocidad, claves para una buena caminata. Foto Shutterstock.

Postura y velocidad, claves para una buena caminata. Foto Shutterstock.

Clave: la velocidad

Para adelgazar con un ejercicio como caminar, existe un elemento clave: la velocidad a la que realices el ejercicio. Para poder conseguir tus objetivos, deberás aumentar el ritmo.

Para eso, hay dos opciones: dando zancadas más largas o caminando a mayor velocidad. Podés empezar aumentando la amplitud y velocidad de cada zancada, tensando los glúteos a cada paso, hasta llegar al punto en el que te cueste un poco hablar mientras caminás. Los expertos, sin embargo, recomiendan incrementar la velocidad paulatinamente, para evitar el riesgo de lesión por la tensión en piernas y pies.

Entre otros trucos para sacar el máximo partido al ejercicio, se pueden seguir diferentes recomendaciones. Por ejemplo, cambiando de terreno en el que caminar; no es lo mismo caminar en terreno irregular que hacerlo sobre el asfalto liso, ya que el gasto calórico puede llegar a duplicarse aún manteniendo el mismo ritmo.

También se pueden utilizar bastones especiales, como los que se usan en la caminata nórdica puede ayudarte a aumentar la velocidad, ya que sirven como herramienta para darte el impulso necesario que te permita ampliar la zancada.

Incluso podés utilizar algún tipo de peso o mancuerna para aumentar el gasto calórico, como los pesos que venden para atar en muñecas o tobillos; o un par de mancuernas de 0.5-1 kilos como máximo.

Bastones y mancuernas, alternativas para añadir intensidad y peso. Foto Shutterstock.

Bastones y mancuernas, alternativas para añadir intensidad y peso. Foto Shutterstock.

Opciones saludables para complementar tus caminatas

¿No tenés tiempo para salir de casa a caminar? No hace falta que lo hagas: podés, por ejemplo, usar las escaleras de tu edificio, en caso de que las haya.

De hecho, alternar lo que camines cada día con cinco minutos de subir escaleras será más que suficiente. Con este ejercicio no solo aumentarás tu capacidad de resistencia, sino que además, fortalecerás abdomen, glúteos y piernas sin casi darte cuenta.

Otra muy buena opción para complementar tus caminatas es, con el paso del tiempo, intentar correr. Con este ejercicio fortalecerás todo tu cuerpo, y disfrutarás de los beneficios en tu organismo.



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