ataque de pánico y la indiferencia de sus compañeros


Basada en la galería de monstruos de la mitología celta, la definición de “orco”, que desde el inglés encontró en el término ogro su par en castellano, le vino como anillo al dedo a J. R. R. Tolkien para designar esa especie de humanoide desagradable y agresivo que incluyó en su obra El señor de los anillos, publicada en 1954. 

Pero con lo que no contaba el escritor británico, que vivió entre 1892 y 1973, fue con la posibilidad de que algún día, alguien debería interpretar su criatura en una de las sagas más taquilleras de la historia del cine, que marcaría a fuego el inicio del Siglo XXI.

Y en ese plan, la interpretación puede encarnar una serie de peligros algo inesperados para el actor que se anime a abordarla. Al menos así le pasó al australiano Stephen Ure, que participó en la épica trilogía de El señor de los anillos dirigida por Peter Jackson.

Los orcos tienen un rol protagónico en la trilogía “El señor de los anillos”, dirigida por el neozelandés Peter Jackson. Foto AFP

Es que para asumir los diferentes papeles de orco que le tocó interpretar, Ure debió esconder su rostro debajo de cantidades industriales de maquillaje y prótesis faciales, que no siempre le resultaron cómodas. Pero hay un día de rodaje que, de tan particular, quedó grabado a fuego en su memoria para siempre.

La situación se remontá según reveló el actor, a un momento en el que registraba una recordada escena del segundo episodio de la sagaEl señor de los anillos: las dos torres (2002), en el que casi se asfixia sin que nadie a su alrededor se diera cuenta de lo que estaba ocurriendo.

Según recordó, Ure perdió la capacidad de tragar y estaba “hiperventilando”, mientras en el set filmaba una escena de batalla.

Tres segundos de resistencia

“Nunca había experimentado un pánico como ese. Estaba a tres segundos de arrancarme la cara para poder respirar. Nadie lo sabe porque estoy debajo de todo eso”, confesó el artista al sitio Thrillist, según consignó la publicación británica NME. “Cuanto más pánico viene, peor es”, dijo.

El actor explicó que no le dijo nada a sus compañeros ni a otros miembros del equipo de rodaje, ya que temía que le costaría demasiado dinero quitarse las prótesis. “Ese fue mi pequeño episodio”, señaló.

Un minuto de susto

“Me asusté por un minuto. Pero hacer eso podría haber sido terrible. Si me hubiera arrancado esa cara, habría costado decenas de miles de dólares”, completó el comentario.

Ure también agregó que sus prótesis eran tan convincentes que el elenco y el equipo no lo reconocieron en la fiesta de la trilogía, a pesar de haber aparecido en las dos primeras películas. “Yo había estado trabajando en las tres películas, y conocía a la gente, me encontré allí de pie en un rincón y solo porque nadie sabía quién era”, dijo.

“En aquel momento me tomó cuatro horas y media ponerme el maquillaje. Tenía que entrar a las 2 de la mañana. Para cuando la gente empezaba a llegar, a las cinco y media, yo ya estaba irreconocible”, detalló Ure, quien así dejó en claro por qué no había sido reconocido por sus compañeros.

Recientemente, El Señor de los Anillos, la próxima serie de Amazon reanudó su plan de rodaje, después de la interrupción, durante el año pasado, a la que obligó la pandemia.

E.S.



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