Alertan por el cierre de plantas tras la media sanción de la nueva ley de biocombustibles en Diputados



Tras darle media sanción en Diputados a la nueva ley de Biocombustibles, desde el sector de bioetanol abren el paraguas y advierten sobre las posibles consecuencias si se aprueba en Senado.

El proyecto de ley que crea un nuevo régimen de biocombustibles, impulsado por el Frente de Todos, sumó para su aprobación en Diputados los respaldos de una veintena de legisladores de otras bancadas, entre los que se destacaron ocho de Juntos por el Cambio, pertenecientes a provincias azucareras.

La iniciativa establece una reducción de la mezcla de biodiésel en el gasoil del 10% al 5%, pudiendo bajar incluso al 3 %, y abre las puertas a una disminución del 12% actual al 9% en el caso del bioetanol, discriminando a las plantas productoras en base Maíz al hacer caer dicha reducción exclusivamente en las mismas dejando afuera al bioetanol de caña de azúcar.

“Diputados sancionó un mal proyecto, discriminatorio por materia prima, con bajas de cortes, y dejando un alto grado de discrecionalidad en la Secretaría de Energía. Con esta ley no habrá nuevas inversiones, ni nuevas empresas productoras”, dijo a Clarín Rural Patrick Adam, presidente de Cámara de Bioetanol de Maiz.

“Por el contrario, varias plantas deberán cerrar sus puertas y se perderán puestos de trabajo. Confiamos en que los senadores corregirán este proyecto que no tiene ningún consenso y que le da imprevisibilidad al sector”, agregó.,

Cabe recordar que el Senado había aprobado la prórroga de la actual ley de Biocombustibles el 30 de octubre pasado pero en Diputados nunca se trató y por el contrario, se avanzó y aprobó esta madrugada el proyecto oficial.

“Tienen que corregir al menos dos cosas fundamentales: no bajar el uso de bioetanol (y si insisten con la baja, el impacto debería ser igual para el bioetanol de maíz que para el de caña de azúcar), y no debería permitir que el precio sea una potestad arbitraria de la Autoridad de Aplicación”, había remarcado Adam previo a la media sanción de la normativa.

“Está claro que el gobierno promueve las ganancias de los petroleros. Hay una transferencia directa de renta del sector de los renovables al de los contaminantes. El mundo al revés”, había criticado.

Cómo fue la votación

El oficialismo consiguió 135 votos a partir de los 115 propios y de los respaldos del Frente de la Concordia Misionero (3), el Justicialismo (2); Unidad para el Desarrollo (2), Acción Federal (2); Juntos Somos Rio Negro (1), el Movimiento Popular Neuquino (1) y el monobloque Justicia Social, de la tucumana Beatriz Avila, quien hasta 2019 fue aliada de Cambiemos.

Los diputados de Juntos por el Cambio que le dieron el visto bueno al proyecto fueron los jujeños Gabriela Burgos (UCR), Jorge Rizzoti (UCR) y Osmar Monaldi (PRO); los tucumanos José Cano (UCR), Lidia Ascárate (UCR) y Domingo Amaya (PRO) y los sanjuaninos Eduardo Cáceres (PRO) y Marcelo Orrego (aliado PRO).

Esos legisladores acompañaron el proyecto por los beneficios que el nuevo régimen otorga a las provincias azucareras, según explicaron en sus discursos y en declaraciones periodísticas.

Además, los republicanos Héctor Stefani (Tierra del Fuego) y Julio Sahad (La Rioja) fueron las dos únicas abstenciones registradas en la votación.

Los 110 votos en contra, en tanto, correspondieron a Juntos por el Cambio (99); Córdoba Federal (4); Consenso Federal (3); la Izquierda (2); el Socialismo (1) y el Frente Progresista (1).

Al momento de la votación se registraban ocho ausentes: 3 del PRO; 2 de la UCR; 1 de la Coalición Cívica y 2 del Frente de Todos.



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