Advierten que hay más de un millón de hectáreas de soja de segunda en condición regular a mala



En el tramo final del ciclo de la soja, la falta de precipitaciones puede generar fuertes pérdidas en la zona núcleo, la principal región agrícola del país. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advierte que hay 1,2 millones de hectáreas de soja de segunda en una condición que va de regular a mala. Además hay 240.000 hectáreas que directamente podrían perderse si no hay precipitaciones en los próximos días.

Por la falta de agua y las altas temperaturas, el deterioro ha alcanzado a lotes que se veían bien hasta hace siete días. Y la condición regular mala ha crecido un 19% más esta semana. “También se ha intensificado el daño: ya son 450.000 hectáreas las que están en malas condiciones. La mitad de esa área se estima que se dé por perdida si no llueve en la próxima semana. La transición hacia la segunda quincena de marzo sin pronósticos de lluvias generalizadas es una noticia pésima que puede seguir agravando las pérdidas productivas de la región”, señala el relevamiento de la Bolsa rosarina.

En el caso de la soja de primera, los lotes atraviesan la etapa de llenado de granos con mermas en los rindes. “Ya se estiman pérdidas de un 10% a un 50%, como en los casos más extremos del norte bonaerense, donde siguen perdiéndose lotes. Los mejores cuadros son los del oeste de la región y un sector del centro sur de Santa Fe; pero también hay descuentos de rinde”, indican los técnicos de la BCR.

En los suelos de menor calidad y en las lomas, el cultivo de primera comenzó a amarillear y a perder chauchas. En Marcos Juárez se estiman rendimientos promedios alrededor de 35 a 38 quintales por hectárea. En el norte bonaerense la situación es muy variable: se esperan rindes entre 25 a 35 qq/ha.

En el sur de Santa Fe, los promedios que se esperan en áreas con mejores reservas son de 35 a 37 quintales (zonas medanosas) y 40 a 45 quintales en sectores planos.

“En las áreas menos afectadas del centro sur de Santa Fe, el cultivo comenzó la maduración y se espera un rinde de entre 40 a 50 quintales por hectárea”, concluye el informe de la BCR.

En tanto, la misma entidad estimó que la cosecha de soja argentina caerá casi un 10% por la falta de agua en las principales zonas productivas.

Así, de las 49 millones de toneladas que se proyectaba un mes atrás. ahora se prevé que alcance 45 millones de toneladas mientras que se perderán 850.000 hectáreas de la oleaginosa.



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