Aconsejan chequear 4 factores de riesgo cardiovascular antes de buscar un embarazo


La salud del corazón de una mujer antes de quedar embarazada está fuertemente relacionada con la probabilidad de experimentar una complicación durante la gestación o el trabajo de parto, según un estudio realizado con datos de más de 18 millones de embarazadas

Los autores del trabajo publicado en European Journal of Preventive Cardiology, una revista de la Sociedad Europea de Cardiología abogan por una evaluación cardiovascular más exhaustiva antes del embarazo, en lugar de centrarse en factores de riesgo individuales, como el índice de masa corporal o la presión arterial de forma aislada.

El estudio examinó la presencia de cuatro factores de riesgo cardiovascular en mujeres antes de quedar embarazadas: tabaquismo, peso corporal no saludable, hipertensión y diabetes.

Con la presencia de cada factor de riesgo adicional, la probabilidad de que la mujer experimentara un resultado adverso del embarazo aumentaba cada vez más. Esos resultados negativos incluyen el ingreso a la unidad de cuidados intensivos maternos (UCI), parto prematuro, bajo peso al nacer y la muerte fetal.

“No nos sorprende que la obesidad o la hipertensión se asocien a un mayor riesgo de resultados adversos en el embarazo, pero lo sorprendente es que descubrimos que, con cada factor de riesgo adicional, el riesgo de resultados adversos en el embarazo aumenta sucesivamente“, apuntó Sadiya Khan, de la Universidad Northwestern (Estados Unidos), una de las autoras del trabajo.

Y resumió: “La suma de todos los factores de riesgo es mayor que las partes individuales”.

Tabaquismo, un factor de riesgo clave.

Prevenir para reducir el riesgo

Reducir los factores de riesgo cardiovascular y realizar chequeos periódicos para conocer el estado de salud antes de la búsqueda de un embarazo sería la conducta a adoptar, según los autores del artículo.

“No todos los embarazos están planificados, pero lo ideal sería evaluar a las mujeres mucho antes de quedar embarazadas, para que haya tiempo para optimizar su salud”, afirmó Khan.

“También debemos cambiar nuestro enfoque hacia la priorización y promoción de la salud de la mujer como sociedad, por lo que lo ideal sería evitar la hipertensión en lugar de solo identificarla”, añadió.

Tormenta perfecta

Para  Michael Wang, primer autor del trabajo, “estos datos son interesantes porque se espera que ayuden en el diseño de intervenciones y centren una mayor atención en llenar el vacío de atención para estas mujeres”.

Khan llamó la atención sobre que los niveles de obesidad y presión arterial alta antes del embarazo están aumentando y hay algunos indicios de que las mujeres están desarrollando factores de riesgo cardiovascular a edades más tempranas que antes. Asimismo, el hecho de que cada vez se posterga más la maternidad favorece que los factores de riesgo asociados a la edad se acumulen.

“En conjunto, esto creó una tormenta perfecta de más factores de riesgo, tanto en los embarazos de inicio más temprano y más tarde”, advirtió.

La presión arterial, un parámetro que se controla durante todo el embarazo. Foto shutterstock.

La presión arterial, un parámetro que se controla durante todo el embarazo. Foto shutterstock.

El estudio

El estudio fue un análisis transversal de datos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de Estados Unidos, que recoge información sobre nacimientos vivos y muertes fetales después de las veinte semanas de gestación.

Se incluyeron en el análisis un total de 18.646.512 embarazos y la edad media materna fue de 28,6 años.

Los científicos asignaron a las mujeres una puntuación de factores de riesgo de 0 a 4 (0 para ningún factor de riesgo y 4 para todos).

Más del 60% de las mujeres tenía uno o más factores de riesgo cardiovascular antes del embarazo. El 52,5%, el 7,3 %, el 0,3 % y el 0,02 % tenían puntuaciones de 1, 2, 3 y 4, respectivamente.

Por ejemplo, en comparación con las mujeres sin factores de riesgo, la proporción de probabilidades de ingreso materno en la unidad de cuidados intensivos era 1,12 veces más probable para un factor de riesgo; 1,86 veces más probable para dos factores; 4,24 veces más probable para tres factores de riesgo y 5,79 veces más probable para quien tuviera los cuatro.



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